Impugna la asamblea universitaria el gasto en seguridad; pide inversión en academia
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Integrantes de la asamblea universitaria que impugnó las medidas de seguridad impuestas en Ciudad Universitaria Sur, a cargo de una empresa privada, y el movimiento #Yosoy132, se solidarizaron con los estudiantes de Medicina Veterinaria y Zootecnia detenidos por la Policía Federal el viernes.
Los universitarios consideraron que la mejor medida para evitar riesgos entre los alumnos ante el clima de violencia, es la inversión en la academia y laboratorios dentro de sus propias instalaciones.
En una reunión a que convocaron en la Unidad Académica de Filosofía, para fijar una postura en torno a los jóvenes arraigados en la ciudad de México, por presunta posesión de armas de fuego y violencia organizada, señalaron que si la administración central hubiera atendido la demanda de granjas en la escuela de Veterinaria desde hace 15 años, los jóvenes no se habían expuesto a ser detenidos cuando regresaban de una práctica de un rancho particular, en una comunidad periférica.
Asimismo, denunciaron que Rectoría está más ocupada en saber cuántas personas y quiénes dirigen la asamblea universitaria, que se pronunció contra las medidas de seguridad impuestas en las unidades académicas sin consulta a la base estudiantil, antes de escuchar sus propuestas, porque indicaron no están en contra de todo, sino de puntos específicos.
Incluso, el maestro de Filosofía y Letras, Homero Castro Guzmán, denunció que ya está circulando una relación de profesores que han participado, a invitación de los estudiantes, en las asambleas contra “el reglamento de seguridad”, y minimizan la inquietud estudiantil para ignorar el movimiento.
De de la licenciatura de Historia, José Luis Corral señaló la contradicción de las autoridades universitarias, que por un lado construyen bardas y contratan seguridad privada para resguardar las instalaciones de la UAG, pero están regateando el respaldo a los estudiantes universitarios de Veterinaria que están en riesgo y que fueron acusados de manera injusta.
Señaló que la problemática de universitarios de Veterinaria es que tienen que salir a realizar trabajos de campo a localidades periféricas, porque en sus instalaciones no tienen condiciones de trabajo, “desde hace 15 años, al menos, están pidiendo una granja de animales para hacer sus prácticas, pero sólo les dieron largas”.
Subrayó que los jóvenes terminaban sus actividades escolares cuando fueron detenidos por policías federales, por lo tanto, el rector debe dar la cara y dar el respaldo moral e institucional, “que no han recibido”.
Insistió que antes de invertir en seguridad privada, las autoridades universitarias deben invertir en la académica y sentarse a dialogar con los universitarios sobre las condiciones de seguridad para todos.
Opinó que la seguridad en una universidad autónoma debe ser interna, porque una policía privada va a costar millones y contraviene las normas; en cambio, dijo que si se organizan brigadas universitarias habría una mejor cobertura y se garantizaría que no haya abusos como ya se ha observado.
Del movimiento #Yosoy132, Chavelas Mendoza consideró que las autoridades universitarias pretenden reproducir un modelo de seguridad que se está implementando en las universidades públicas del país y que no funciona, pues se han documentado los abusos policiacos en algunas facultades.
Asimismo, dijo que la militarización y la fuerte presencia de policías en las calles no reducen la criminalidad ni las violaciones a los derechos humanos, por el contrario, las incrementó, y un caso concreto es de los estudiantes de Veterinaria y Zootenia.
Consideró que los seis jóvenes detenidos son otro caso de criminalización de un sector vulnerable en el clima de inseguridad: el juvenil y estudiantil. Insistió en que los problemas sociales no se solucionan con métodos de control y armas, sino con políticas creativas que tengan incidencia en la educación.
Ulises Román, de #Yosoy132, convocó a la población estudiantil a participar activamente a favor de los estudiantes de Veterinaria, porque fueron golpeados y sufrieron abusos durante su detención, porque en las condiciones en que se encuentra el estado, nadie está exento de ser confundido o detenido en las calles.
Asimismo, consideró que con el plan de seguridad de Rectoría, que nadie conoce, sólo pretende acreditar ciertos programas ante organismos nacionales para recibir recursos, “cuando el presupuesto a la educación no se condiciona, se exige”.
Asimismo, cuestionaron que desde la administración central intenten deslegitimar los movimientos de estudiantiles, que tanta falta le hacen a la UAG.
La UAG no es autoridad
investigadora de delitos: Bollas
Por separado, el coordinador de Asuntos Jurídicos de la UAG, Guadalupe Bollas Bernabé, aclaró que la universidad puede intervenir en los casos que afecten a universitarios por el clima de inseguridad, siempre y cuando tenga información oportuna, se trate de “chivos expiatorios” o por abuso de autoridad, como se ha señalado en el caso de los estudiantes de Veterinaria.
Subrayó que la UAG no es una autoridad investigadora de delitos, para dar seguimiento a los casos que no son presentados a las autoridades universitarias o que se difunden en la prensa, “si tenemos información oportuna, apoyamos a los compañeros”, incluso dijo que han dado asesoría en algunos casos y los han acompañamos en los aspectos legales.
Reconoció que la situación de seguridad en la región de Tierra Caliente es delicada, particularmente para los estudiantes de Veterinaria que deben salir a hacer prácticas a los ranchos particulares, pero para evitar riesgos, se les pide que lleven uniformes, que usen sus credenciales y que sus maestros estén enterados de sus prácticas profesionales, “no podíamos hacer más”.
Justificó que el caso de los seis estudiantes de Veterinaria es el primer caso público de este tipo, que cambia la dinámica de la universidad en la región, porque “es imposible andar cuidando a cada universitario”.




