Termina sin resultados la reunión entre las viudas de La Laguna y funcionarios de la PGJE
Zacarías Cervantes
Chilpancingo
Sin resultados sustanciales terminó ayer la reunión de funcionarios de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), encabezados por la directora de Averiguaciones Previas, Guadalupe Rendón Ramírez, con las señoras Juventina Villa Mojica y Catalina Pérez Duque, la primera esposa del ecologista Rubén Santana y la segunda de Damían Díaz Hernández, asesinados en la comunidad de La Laguna, municipio de Coyuca de Catalán.
Las dos mujeres llegaron el miércoles a esta capital para demandar al gobierno del estado garantías de seguridad y que se investiguen los diez asesinatos que se han cometido en ese lugar en los últimos dos años.
La noche del mismo miércoles se reunieron por media hora –de 9 a 9:30– con el secretario de Gobierno Humberto Salgado Gómez, quien solamente escuchó las quejas de las dos mujeres y después instruyó para que ayer a partir de las diez de la mañana se reunieran con funcionarios de la PGJE para revisar la situación que guarda el caso de los diez asesinatos, entre ellos los de sus esposos.
También la noche del miércoles, entrevistadas antes de que se reunieran con el funcionario estatal, Valentina Villa denunció que la Procuraduría no ha investigado los asesinatos que ha cometido un grupo armado, cuyos integrantes, la mayoría habitantes de la comunidad de Los Ciruelos, cuentan con la protección y el apoyo del 40 Batallón de Infantería del Ejército mexicano destacamentados en Ciudad Altamirano.
Denunciaron que, asimismo, las agresiones en contra de los habitantes de La Laguna continúan y que el ataque armado más reciente lo sufrieron el 1 de septiembre, cuando fue asesinado el esposo de Catalina Pérez, Damián Díaz Hernández.
Ayer, el secretario técnico de la Red de Organismos de Derechos Humanos, Manuel Olivares Hernández, dijo que la reunión de las dos mujeres con los funcionarios de la Procuraduría de Justicia no arrojó resultados, puesto que solamente se comprometieron a revisar los expedientes y que terminando este procedimiento acudirían a la comunidad de La Laguna, para realizar las investigaciones de los diez asesinatos que se han cometido en los últimos dos años.
Los asesinatos en esa comunidad, que se encuentra ubicada en lo alto de la sierra del municipio de Coyuca de Catalán y Petatlán, se incrementaron a partir de la ejecución del esposo de Juventina Villa, Rubén Santana, ocurrido en febrero del año pasado.
La víctima, días antes –según cuanta doña Juventina–, recibió una llamada de la familia Gómez Cabrera, de la comunidad de Los Ciruelos y le dijeron que “querían trabajar las maderas”.
La viuda recuerda ahora que él les dijo que no, “que antes tenía que platicar con todos los ejidatarios, y fue entonces cuando lo amenazaron de muerte, pero les dijo que no le importaba y que si por eso se iba a morir, pos que ni modo”. Una semana después lo mataron.
La mujer denunció que quienes mataron a su esposo fueron detenidos a los 15 días por elementos del 40 Batallón de Infantería, en el puente de Coyuca de Catalán, “eran siete, venían de Ciudad Altamirano, traían más parque y más armas, sus nombres son Homero y Gil Gallegos García; Orbelín Hernández Peñaloza; Aquileo Peñaloza Castillo y los hermanos Amadeo, Valdemar y Domínguez Urióstegui”.
En en la entrevista del miércoles por la noche Juventina Villa insistió: “es gente de Los Ciruelos y Los Guajes de Ayala, y están apoyados por los militares del 40 Batallón y por gente del gobierno”, insistió.
Denunció que por eso el gobierno no quiere investigar ni ayudarlos a defenderse de ellos, “ya nos dijeron que en el 40 Batallón les han dicho (a la banda que los ataca) que nos maten con todo y policías que nos cuidan”, comentó en referencia a los preventivos del estado que resguarda el poblado como parte de las medidas cautelares que han pedido organismos de derechos humanos para los habitantes de ese lugar.
Recordó que su esposo no es el único de su familia al que han matado, tambén asesinaron a su primer hijo, José de Jesús Santana, lo mataron “los Reyes Urióstegui”, hace 6 años.
Dijo que el 17 de abril del 2011 también mataron a su hijo Sergio Santana Villa, de 22 años, y a dos de sus amigos, uno de nombre Martín y el otro Gilberto Islas, quienes lo acompañaban. “Me mataron a mis dos hijos, mi esposo, un yerno, mi compadre y dos amigos de mi hijo y nadie ha investigado para detener a los responsables”, dijo la mujer visiblemente indignada antes de que entrara a su reunión con el secretario de Gobierno.




