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Sacan estudiantes a guardias de seguridad de CU; protestan por el nuevo reglamento

Lourdes Chávez

Chilpancingo

A primera hora, integrantes de la Asamblea General Universitaria y de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense (FEUG) sacaron de las instalaciones de Ciudad Universitaria Sur, a una decena de vigilantes de una empresa de seguridad privada, y advirtieron que no permitirán la aplicación del reglamento interno, cuya vigencia ya comenzaría.
Desde las 6:30 de la mañana, unos 50 jóvenes pidieron a los guardias, que desde el inicio de este ciclo escolar custodian el acceso principal y hacen vigilancia en las unidades académicas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), que salieran de las instalaciones educativas, y luego se apostaron en una protesta que permaneció durante todo el día.
Los manifestantes colocaron lonas y pancartas contra el reglamento interno, aunque algunas autoridades han declarado que no existe, pero los manifestantes insistieron en que en los hechos ya se aplica en la UAG. Las actividades se desarrollaron con normalidad, porque se permitió el libre tránsito a los estudiantes, maestros y demás trabajadores a las instalaciones.
Asimismo, en la Preparatoria 9, junto a la alameda Granados Maldonado, un grupo de jóvenes abrió la reja de par en par para impedir que cerraran la entrada los guardias de seguridad, que se encargaran del acceso de los estudiantes, también en protesta por el reglamento escolar y para denunciar las actitudes autoritarias del director, Abad Gómez Ruiz, como el hecho de cambiar el uniforme sin consultar a la comunidad, para hacer negocio a costa de los alumnos.
En Ciudad Universitaria Sur, Ulises Peralta, de la FEUG, subrayó que la protesta pacífica no es en contra de la  implementación de reglas para la seguridad de los universitarios, sino del procedimiento, porque no se tomó en cuenta a los estudiantes. Señaló que las autoridades de la UAG, sólo buscan a los alumnos cuando hay elecciones o en campañas electorales, y los ignoran en el resto de las decisiones.
En la manifestación el profesor de Filosofía y Letras, Álvaro López Miramontes, demandó respeto a la autonomía universitaria “hace tiempo prostituida”. Denunció que las nuevas medidas de seguridad que se implementan en la UAG son sugerencias de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior (ANUIES), y estas autoridades las adoptan como si fueran una ley.
Cuestionó que los directivos aseguren que en el Consejo Universitario de 2011 se aprobó por unanimidad el plan de seguridad, cuando hubo oposición de las escuelas de ciencias sociales de educación superior.
Ahora, denunció que los directores de las escuelas de educación superior en Ciudad Universitaria se reunieron para aprobar el uso uniforme sin consultar a nadie, y exigió: “queremos que cualquier decisión que tomen los directores sea en consenso con toda la comunidad de las unidades académicas, no queremos directores a distancia”.
Enfatizó que el reglamento no pasará sin la consulta a los estudiantes y maestros, “tienen que haber paridad, también demandamos tolerancia y respeto a la diversidad de la gente, porque aquí revisan todo. Hasta quieren aplicar el antidoping”.
José Alba Chavelas Mendonza insistió en que el procedimiento y el reglamento, tal cual se dio a conocer por los guardias de seguridad privada, violenta los derechos humanos, incluso, denunció que para buscar la aceptación, la administración central manipula la información, porque dice que el plan de seguridad se aprobó sin votos en contra, y aseguró que siendo consejero universitario de Filosofía, al menos se debió documentar su voto, pero hubo cerca de 15 representantes de unidad que rechazaron esta propuesta.
Por lo tanto, exigió un análisis de fondo de las medidas de seguridad que se quieren implementar en Ciudad Universitaria Sur, para saber de qué manera violenta la autonomía de la UAG y lesiona las garantías individuales; consideró que a la larga, la política de control que se pretende imponer lleva a la desintegración del movimiento estudiantil y magisterial, posteriormente a la total privatización de la educación pública. Lamentó que las autoridades se nieguen a ver esta realidad, con tal de gestionar más recursos de la federación.
Asimismo, cuestionó el uso que se le da a la información que se recaba a través de las cámaras de video –si tienen acceso a ella mando policiacos, militares o de inteligencia gubernamental– “y que vemos como una especie de espionaje para la comunidad universitaria, porque la UAG ha sido gestora de distintos movimientos sociales”.
De la FEUG, Janete Inés Carbajal, aseguró que desde el inicio del ciclo escolar comenzaron las represiones de parte de algunos maestros en distintas unidades, para los alumnos que no usan uniforme, mientras en Rectoría se escudan diciendo que estas son decisiones de cada unidad académica, “pero mientras no se debata, no lo vamos a aceptar”.
A las 8 de la mañana, cuando ingresaba a Ciudad Universitaria, el director de Filosofía, Justino García Téllez, desde su automóvil convocó a los manifestantes a una reunión con el Consejo de Directores –una nueva figura en la institución–, pero intentó condicionar el ingreso al encuentro de un alumno por unidad, y los jóvenes demandaron que los directores acudieran a la sesión de asamblea universitaria.
Mientras, en un comunicado de la UAG se indica que en un Consejo Universitario de 2007 se acordó la implementación del uniforme en bachilleraro, pero en el caso de las escuelas de educación superior, su uso y el color era decisión de cada Consejo de Unidad, “por lo tanto, (se informó que) el acceso de los alumnos a Ciudad Universitaria Sur será mostrando su credencial como estudiante”.
En las mantas de la protesta se leía: “No a la privatización de la UAG”, “dichosos los pueblos donde sus estudiantes hagan temblar al tirano”.

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