Turquía bombardea objetivos en Siria tras el ataque a su territorio
DPA
Estambul / Bruselas / Damasco
El Ejército turco lanzó ayer un ataque contra objetivos en Siria en reacción al ataque sirio transfronterizo con granadas que horas antes provocó la muerte de una mujer y sus cuatro hijos en una localidad limítrofe en Turquía.
Activistas en la frontera sirio-turca dijeron por teléfono que Turquía atacó puestos de las fuerzas del gobierno sirio en la región de Tal Abyad.
Al menos cinco granadas cayeron el miércoles en el pueblo turco de Akcakale, en la provincia turca de Sanliurfa, y dejaron además unas 13 personas heridas, entre ellas varios policías.
El pueblo de Akcakale se encuentra directamente en la frontera con Siria y cerca del disputado paso fronterizo de Tal Abyad, que los rebeldes sirios conquistaron tras dos días de combate. Ya había sido alcanzado la semana pasada por una granada de mortero lanzada desde Siria, que dañó los muros de viviendas. Anteriormente varios turcos fueron heridos de disparos lanzados desde Siria. El gobierno turco protestó reiteradamente por estos incidentes.
El ministro del Exterior turco, Ahmet Davutoglu, convocó una reunión de emergencia y se comunicó telefónicamente con el enviado especial de la ONU para Siria, Lakhdar Brahimi. Posteriormente Turquía, miembro de la OTAN, convocó una reunión de emergencia de sus embajadores en Bruselas bajo el artículo cuatro.
Al finalizar la reunión, la OTAN llamó a Siria a poner fin inmediatamente a sus “actos agresivos” contra Turquía, comprometiendo su apoyo hacia Ankara.
“En el espíritu de indivisibilidad de la seguridad y la solidaridad derivada del Tratado de Washington, la alianza continúa apoyando a Turquía y demanda el cese inmediato de estos actos agresivos contra un aliado”, afirmó la OTAN en un comunicado tras una reunión de emergencia de sus embajadores en Bruselas.
Asimismo, urgió al régimen sirio “a poner fin a las flagrantes violaciones de la ley internacional” e indicó que todos sus miembros “condenan fuertemente” el ataque sirio que mató ayer a cinco personas.
La alianza describió “los recientes actos agresivos del régimen sirio” en la frontera como “una flagrante violación de la ley internacional y un peligro claro y actual a la seguridad” de uno de sus aliados.
“Como ya sucedió el 26 de junio, la alianza observa atentamente la situación en Siria”, afirmó. En ese entonces hubo consultas basadas en el artículo cuatro de la OTAN tras el derribo de un avión de combate turco. Esas consultas pueden ser convocadas por un aliado cuando siente amenazada su integridad.
Previamente, los diplomáticos subrayaron que no se trata de consultas según el artículo cinco del acuerdo, que establece que un ataque armado contra uno o varios aliados es visto como un “ataque contra todos”. Turquía recibió a más de 93 mil refugiados sirios desde el comienzo del conflicto en el país vecino. La demanda de Ankara de establecer una zona de protección para los desplazados del lado sirio de la frontera no recibió suficiente apoyo internacional.
El gobierno de Estados Unidos, por su parte, condenó ayer “duramente” el ataque perpetrado desde Siria y subrayó su apoyo al gobierno turco en momentos de tensión máxima.
“Estamos con nuestro aliado turco y seguimos consultando estrechamente sobre el camino a seguir”, dijo el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Tommy Vietor.
También el gobierno alemán condenó el ataque. En una comunicación telefónica con su par turco Davutoglu, el ministro del Exterior alemán Guido Westerwelle expresó sus “condolencias por los muertos y heridos que murieron ayer” en el ataque sirio.
Además, al menos 40 personas murieron y 90 resultaron heridas ayer por la explosión de cinco coches bomba frente a edificios públicos en Alepo y Deir as Saur, según informaron los activistas y la televisión estatal.
En las detonaciones murieron principalmente miembros de las tropas del régimen de Bashar al Assad, según los activistas.
El opositor Observatorio de Derechos Humanos habló de 48 muertos y 100 heridos sólo en Alepo. La agencia de noticias estatal Sana dijo que 31 personas murieron por los primeros tres coches bomba.




