“Ya toca cerrar un ciclo en Venezuela”, dice Capriles; Chávez aprieta el ritmo
EFE
Maracay / Barcelona (Venezuela)
El candidato de la oposición a la Presidencia venezolana, Henrique Capriles, aseguró que su país ha cambiado durante el último año y está convencido de su victoria en las elecciones del próximo domingo, porque, subraya, “ya toca cerrar un ciclo” en Venezuela.
En una entrevista este abogado de 40 años que aspira a derrotar en las urnas a Hugo Chávez y acabar con un gobierno que lleva 14 años en el poder, aseguró que no va a ser jefe de Estado para “cobrar facturas” y que no está preocupado por lo que pueda hacer el presidente el próximo domingo si pierde las elecciones.
“Yo estoy absolutamente convencido de que el destino está escrito, soy una persona que cree mucho en que el tiempo de Dios es perfecto y ya toca cerrar un ciclo en Venezuela”, dijo Capriles (Caracas, 1972).
Con una gorra en la que se lee “Jesús”, el ex gobernador del céntrico estado Miranda, uno de los más importantes del país, dice que no está preocupado por cuál será la reacción de Chávez en un eventual escenario de derrota.
“Honestamente no es un asunto que le doy importancia, para mí (lo importante) es lograr la confianza de los venezolanos, ganar las elecciones y empezar a trabajar”, afirma.
Chávez aprieta el ritmo al final de la campaña con tres días en caravana
A ritmo maratoniano el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha acelerado el compás en el último tramo de campaña con un recorrido de tres días por seis estados occidentales que ha convocado a decenas de miles de personas en aglomeraciones, caravanas y apasionados mítines.
“De Sabaneta a Miraflores” es el nombre del tramo final de campaña que el presidente inició el lunes en su pueblo natal, en una suerte de alegoría del recorrido vital que Chávez emprendió desde el estado Barinas (suroeste) hasta llegar al palacio presidencial en 1999.
Durante los últimos días cientos de personas movilizadas como parte de una caravana propia de una gira musical han ido levantando y quitando escenarios, preparando vallas y utillaje, mientras miembros del partido iban y venían en los camiones detrás de bastidores para que todo estuviera a punto.




