Se complica la crisis: acusa Siria a Turquía de “acto hostil” por la intercepción del avión
Siria acusó ayer a Turquía de realizar un “acto hostil” al interceptar uno de sus aviones de pasajeros en la noche del miércoles y obligarlo a aterrizar en su territorio, mientras el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que el avión sirio transportaba munición de fabricación rusa.
Erdogan dijo en una rueda de prensa retransmitida por televisión, que esa munición procedía de una cámara rusa de industria y estaba destinada al Ministerio de Defensa sirio. Sin embargo, no precisó de qué tipo de armas se trataba. Erdogan anunció que las autoridades turcas seguirán investigándolo.
Turquía presentó ante el consulado sirio una protesta formal alegando que con el transporte de bienes militares, Siria violó el espacio aéreo turco y las leyes de aviación internacional civil, informó la agencia de noticias Anadolu.
El ministro sirio de Transporte, Mahmud Said, acusó a Turquía de “piratería aérea” y dijo que lo que hizo Turquía contradice todas las regulaciones de la aviación civil, indicó al canal de televisión libanés Al Manar. Los medios estatales sirios acusaron a Turquía de estar “jugando con fuego” y el diario gubernamental Al Thawra aseguró que Ankara “está al servicio de objetivos extranjeros”.
Aviones de combate turcos F-16 obligaron el miércoles al aparato, que viajaba de Moscú a Damasco con 37 personas a bordo, entre ellas 17 rusos, a aterrizar en el aeropuerto de Esenboga en Ankara, al haber indicios de que llevaba una “carga sospechosa”. La mañana de ayer pudo continuar su viaje a Siria, pero una parte de su carga se quedó en Turquía.
Turquía y Siria cruzaron acusaciones sobre la carga que llevaba el avión. El portal de noticias turco Star habla de 300 kilos de material destinado al Ministerio de Defensa sirio que contenía armamento, entre otras cosas componentes para fabricar misiles.
Moscú lo desmintió. Un alto representante de la industria de defensa rusa afirmó a la agencia Interfax: “No había armas ni ningún tipo de sistemas o componentes de tecnología militar a bordo del avión de pasajeros, y además no podrían estar allí”. El funcionario, que no fue identificado, indicó sin embargo también que Rusia no ha suspendido su cooperación militar con Damasco, del que es un estrecho aliado.
Y mientras, continuó la violencia en territorio sirio: hombres armados mataron ayer a un miembro del Parlamento sirio en la ciudad norteña de Alepo, informaron ayer activistas en el área. Mohamed Kheir al Mashi murió por los disparos recibidos en Minbej, a las afueras de Alepo, añadieron.
Al menos ocho pasajeros murieron cuando un autobús con trabajadores sirios que intentaba cruzar la frontera entre Siria y Líbano fue atacado, informó la televisión siria, que responsabilizó a un “grupo terrorista”.
Un total de 70 personas murieron ayer en todo el país, sobre todo en Idlib, cerca de la frontera con Tuquía, informaron los Comités de Coordinación Local. (DPA / EFE / Beirut / Estambul / Damasco / El Cairo).




