Yanquis, contra la pared en la serie; cae 2-1 con Tigres
Justin Verlander lanzó una joya de pitcheo y el bullpen de los Tigres contuvo la reacción de los Yanquis en la novena entrada, para poner a Detroit a un triunfo de volver a la Serie Mundial tras vencer anoche 2-1 a Nueva York.
Verlander retiró a 18 de sus primeros 19 bateadores y trabajó hasta la novena entrada, pero no pudo completar su obra tras sufrir un jonrón de Eduardo Núñez con el que los Yanquis iniciaron una frágil, pero preocupante reacción.
Núñez, noveno bat de los Yanquis, abrió el turno de los Mulos y en cuenta de 2-2 se enredó con una curva para mandar la pelota más allá de la barda del jardín izquierdo y acercar 2-1 a Nueva York.
El manager felino Jim Leyland mantuvo a su as en la loma, quien tras batallar para sacar el primer out del inning, cedió su lugar a Phil Coke, quien puso fuera a Ichiro Suzuki con una rola, pero permitió sencillos de Robinson Canó y Mark Teixeira para meterse en apuros.
Raúl Ibáñez, el héroe de los Yanquis en la pretemporada, obligó a Coke a trabajar al máximo, pero se ponchó tirándole para poner fin al juego.
Ante la pobre producción ofensiva, el manager neoyorquino Joe Girardi dejó ayer en la banca a Alex Rodríguez y Nick Swisher.
El abridor de los Yanquis, Phil Hughes, trabajó tres entradas y fracción y dejó el juego por dolores de la espalda, no sin antes permitir el jonrón de Delmon Young con el que Detroit se fue arriba en el cuarto inning.
David Phelps, quien reemplazó a Hughes, permitió la segunda carrera de Detroit en un doble de Miguel Cabrera, quien mandó a home a Quintin Berry, quien se embasó por un error del tercera base de los Yanquis, Eric Chávez.
La serie continúa esta noche con el Juego 4. Los Yanquis intentarán evitar la barrida con su as CC Sabathia, mientras que los Tigres mandan a Max Scherzer a la loma.
San Luis manda a su mejor pitcher
Los Cardenales entran a la fase crítica de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional cuando hoy se midan en el juego tres a los Gigantes de San Francisco en el Bush Stadium de San Luis.
Con la serie empatada a un triunfo por bando, los Cardenales son los obligados a ganar y evitar a toda costa que la serie regrese a San Francisco para definirse.
Para hacer la tarea el manager de San Luis, Mike Matheny, enviará a la loma a Kyle Lohse, su mejor pitcher en la rotación de abridores de postemporada, mientras que los Gigantes tienen bien claro que ganar hoy es clave y por eso estará Matt Cain como abridor.
“No puedes tener mas presión”, expresó Lohse. “Sólo voy a salir y lanzar de la misma forma en la que lo hice en toda la temporada y en esos juegos contra Atlanta y Washington, en los que salí a hacer lo que hago mejor. Sólo puedo controlar un tiro a la vez”, añadió.
La serie, a ganar cuatro de siete juegos, estará en San Luis para los duelos tres, cuatro y cinco.
En caso de que San Francisco saque hoy el triunfo, los Gigantes tienen asegurado al menos el regreso a casa, algo que puede ser poco alentador para un equipo que sólo ha ganado un juego en cuatro encuentros en estos Playoffs. (Staff / Agencia Reforma / Detroit).




