Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Pérez Aguirre

Días de caciques

 

En una saludable y por demás loable actitud, las autoridades militares asistieron a un acercamiento con la sociedad de Guerrero en un interesante diálogo en donde se trataron puntos candentes de los –mal catalogados–, daños colaterales de la llamada guerra contra la delincuencia organizada.

La particularidad de Guerrero es que aquí la guerra sucia se enseñoreó durante varias décadas y la insensibilidad de las autoridades civiles de ese entonces generaron un descontento agudo ante la evidentes desigualdades sociales, situación que desbordó en una violencia defensiva de los mas débiles que fue aplastada con un costo de violencia institucional desmedida.

Ello ha vuelto sumamente sensible a la sociedad guerrerense en momentos donde de nueva cuenta, pero hoy en un contexto totalmente diferente, algunas autoridades de los diferentes niveles al amparo de esta lucha que en momentos se vuelve totalmente irracional –incluso desde el lado institucional- aprovechan la confusión y contra toda norma, ley, derecho y garantía agreden a la sociedad que se encuentra prácticamente entre la espada y la pared.

Es precisamente en esta situación que se han generado lamentables situaciones en donde muchos inocentes son responsabilizados sin mayor miramiento. Casos existen muchos, pero sólo por mencionar uno reciente recordemos la privación de libertad, tortura e imputación de delitos en contra de estudiantes de veterinaria de la UAG, a quienes se les liberó después de una intensa presión social.

Los casos de falta de cumplimiento de la ley, a la que está obligada la autoridad en primera instancia a respetar, son variados y lamentables. Precisamente por ello habrá que reconocer en todo lo que vale el esfuerzo de acercamiento y enfoque de problemas que realiza la autoridad militar, el reconocimiento de posibles problemas y su solución es el inicio de una nueva etapa de esa institución.

Así, en el Ejército se vislumbra un ejercicio de profesionalismo y sensibilidad social al que habrá que seguir y aplaudir, aunque también –como siempre lo hemos hecho–, debemos señalar en su incumplimiento, como es el caso del militar con resabios anquilosados que funge como guardaespaldas del gobernador Angel Aguirre y que siguiendo la línea de conducta del gobierno y funcionarios a quien sirve, agrede a los periodistas por cumplir con su profesión de informar.

Sin embargo en otros ámbitos de gobierno se vislumbra una descomposición evidente en lo estatal y municipal, según se ha reportado en varios medios que analizan las características de los personajes, en donde se enseñorea, corrupción, nepotismo y compadrazgo. Y en otros ámbitos la abierta concordancia con la delincuencia organizada.

Titishando. La renuncia de Héctor Astudillo pone en evidencia una vez más la pugna de los grupos priistas. Por un lado aquellos que encabeza el cacique Angel Aguirre, que apoderado en su totalidad del PRD ahora quiere el pleno control del PRI, pero en su afán de apoderarse de todas las fuerzas políticas y hacerlas dóciles a sus apetitos personales, se le pone enfrente otra corriente de añejo cacicazgo teniendo como representante al aguerrido junior Figueroa Smutny.

Habrá que decir que el grupo de Aguirre atacó acremente mediante el presidente municipal de Chilpancingo Mario Moreno al diputado Astudillo, y lo atacó con argumentos que posiblemente son herencia de ese mismo Mario Moreno. ¿Acaso no recordará el puente inconcluso que dejó como monumento que avergonzaba a todo Chilpancingo, así como los déficits financieros y las reservas territoriales que vendió u obsequio como si hubiesen sido su patrimonio personal? Pero dicen que el ataque constante y amago venía manipulado desde Casa Guerrero, para obligar al diputado Astudillo a plegarse al grupo aguirrista, cosa que al parecer logro. El problema fue que pidió subsidio para tapar los baches financieros en una reunión del priismo con el gobernador. Aunque amigos lectores ¿podemos creerle al consumado izquierdista con quien el nuevo dirigente priista de apellido Figueroa pactó para llegar a ese puesto? ¿O quien cabildeo ampliamente para la reunión de gobernadores con Peña Nieto? Yo no ¿y usted?

 

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