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Sin espacios para nuevas sepulturas, la mayoría de los panteones municipales

Mariana Labastida

Sin espacio para nuevas sepulturas se encuentran algunos panteones municipales y comunales, mientras que El Palmar, el de más reciente construcción, no ha regularizado su situación jurídica con los ejidatarios del poblado El Treinta.
A un día de la celebración del Día de Muertos, los panteones municipales se encuentran limpios y pintados, sin embargo hay casos como el del poblado de La Venta donde no se recogía la basura que dejaron afuera del mismo.
De los panteones solamente del San Francisco se encuentra cerrado y no se permite nuevas sepulturas; en el resto, aunque están saturados, se sigue permitiendo la sepultura, tal es el caso del de Las Cruces, Garita y La Venta; en este último los trabajadores informaron que se van buscando espacios para colocar las nuevas tumbas.
En La Venta, aunque se habilitó otro espacio para sepulturas, éste ya se encuentra también lleno. “Es buscarle porque espacio no hay”, dijo uno de los trabajadores.
En el cementerio se siguen sepultando a los familiares de quienes ya tienen otro difunto en el lugar, haciendo más grandes las criptas que se encuentran distribuidas de manera desordenada por todo el terreno.
Panteones como el del El Treinta y Xaltianguis están saturados, son comunales, no pertenecen al municipio y los pobladores son los encargados del mantenimiento de los mismos; en el caso de Xaltianguis se habilitó por un particular un predio como panteón privado.
El habitante del poblado, Alberto Castillo, explicó que el camposanto de Xaltianguis hace tiempo que se saturó, por lo que los propietarios de las parcelas que rodean al mismo han ido cediendo espacios para la ampliación y sepultura de más habitantes de esa comunidad, situación que les preocupa debido a que al no haber espacio se tiene que acudir al panteón privado, aunque no todos tienen el poder adquisitivo para adquirir un espacio.
El caso de El Treinta es similar, sólo los que tienen ya un difunto sepultado en el mismo tienen espacio para poder sepultar alguien más, aunque el espacio destinado por la comunidad para ese fin se ha terminado.
Los pobladores de El Treinta tienen la opción en el panteón municipal El Palmar, el cual está en terrenos ejidales de dicha comunidad, aunque no está jurídicamente entregado al municipio.
Según explicó el ex comisario ejidal, José Luis Flores Vinalay, el terreno se pagó al ejido, pero se hicieron peticiones para dar la certeza jurídica al municipio de la propiedad, para lo cual se debe de hacer una asamblea ejidal con formalidades especiales, entre ellas la presencia de un notario para acreditar las ocho hectáreas al municipio, lo cual no ha ocurrido.
Las peticiones que hicieron los ejidatarios fueron que se les donara una parte del predio del panteón para su uso, que se les entregaran tres de los locales que se construirían como parte del proyecto, que se terminara la comisaría ejidal y una obra de impacto, que en ese entonces pidieron fuera un corral de toros para uso común, solicitudes que se elevaron a sentencia en el Tribunal Unitario Agrario.
Debido a que no se cumplió con la obra de impacto para el poblado no se ha realizado la entrega completa del terreno al Ayuntamiento, así que el proceso está detenido debido a un conflicto interno entre los ejidatarios y el nulo interés del municipio para que se le diera certeza jurídica de la posesión del predio.

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