Armarse no es la solución contra el crimen, dice el arzobispo sobre Olinalá
Mariana Labastida
El arzobispo de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, consideró que armarse no es la solución para resolver el problema de inseguridad en el estado, como ocurrió en Olinalá; reiteró que debe de haber corresponsabilidad entre la sociedad y las autoridades, para buscar las formas de contrarrestar la violencia, pero sin armas.
También convocó a los maestros y trabajadores de las escuelas en paro por la inseguridad, a que cumplan con su responsabilidad, al tiempo que buscan las condiciones de paz.
En el comunicado dominical, el arzobispo convocó a conmemorar, de manera particular, a las víctimas de la violencia, como parte de la celebración de los santos difuntos que se rememoró en días pasados.
En conferencia de prensa, a pregunta sobre su opinión referente a que la ciudadanía se arme ante la percepción de que las autoridades no están cumpliendo con su responsabilidad en el tema de la violencia, como ocurrió en Olinalá, Garfias Merlos dijo que ese no es el camino a la solución de los problemas.
“Yo creo que no es el camino, que la misma ciudadanía, los miembros de la sociedad tengan que buscar la forma de tener su propia seguridad y menos que se haga justicia por su propia mano, yo creo que, en ese sentido, nunca va a ser el camino”.
El arzobispo dijo que es importante que haya un acercamiento y diálogo de las autoridades con la comunidad, para que se encuentre la forma de respetar a la autoridad y al mismo tiempo ser corresponsables en las acciones que se lleven a cabo.
Resaltó que se tienen otras alternativas y destacó el trabajo que ha realizado la policía comunitaria en La Montaña y Costa Chica; que es parte de la búsqueda que los ciudadanos están teniendo, orillados por la “misma violencia”.
Garfias Merlos dijo que ante las “formas” de inseguridad, que se siguen presentando no sólo en Acapulco sino en todo el país, se deben de realizar acciones para contrarrestarla e insistió en el llamado a los generadores de la misma, a que sean concientes y dejen de ser partícipes; buscar formas de disminuir la violencia, pero “no las armas”.
En cuanto a la suspensión de clases en las escuelas Hermenegildo Galeana, Juan R. Escudero y Teniente José Azueta, que hoy cumplen dos semanas, y se les sumará la Secundaría Técnica 153 de la colonia Miguel Hidalgo, el arzobispo pidió a los docentes que sean responsables, que busquen la presencia y la cercanía de las autoridades, sin dejar de dar clases, “que busquen cómo generar las condiciones de seguridad, para que se pueda continuar con esta parte tan importante de atención a los niños que asisten a esas escuelas”.
En el comunicado, el arzobispo convocó a que con la celebración de los fieles difuntos se conmemore “de manera particular a quienes han muerto como consecuencia de la violencia, y a que al mismo tiempo, coloquemos la esperanza como nuestra manera de acompañar tanto dolor producido en miles de familias, que viven en el desamparado, el miedo y la desconfianza”, que la conmemoración sea esperanza para todos los que han sido víctimas de la violencia.
En el texto que leyó, Garfias Merlos también se refirió a la obra pública que se hace en el municipio, así como las acciones de seguridad, y consideró que es importante que las autoridades informen a la población, “para obtener la colaboración y la confianza de los ciudadanos en torno a estos temas, es imprescindible que las autoridades informen de una manera puntual a los ciudadano sobre el desarrollo de sus acciones”.
Agregó que la información es para que los ciudadanos mantengan una actitud de comprensión ante las molestias que provocan los trabajos, colaboración y confianza en lo referente a seguridad.
“En la medida que se pueda dar una mejor información, que se tenga información pertinente en cuanto al avance y dar alternativas, sobre todo cuando se afectan vías de tránsito, cuando se cierran algunas vías tener por donde circular algunas personas, es muy oportuno que las autoridades puedan estar dando este tipo de información”, dijo.
En cuanto al recorte de personal, que se está haciendo en el Ayuntamiento, al prelado católico consideró que el alcalde es el que está estudiando la situación, resaltó que si se realiza debe de ser con el respeto de los trabajadores y la información oportuna, para poder hacer los ajustes administrativos necesarios.




