Eduardo Pérez Haro
El sector rural-agropecuario dentro de la estrategia nacional de
crecimiento y desarrollo
Para Juan Carlos Anaya
Desde mediados de los 60 el campo dejó de contribuir al desarrollo económico y social de México. Se convirtió en un sector cada vez más demandante de subsidios gubernamentales. Su papel como palanca del desarrollo industrial fue relevado primero por el petróleo y después por el sector exportador de manufacturas. Hoy el campo puede volver a jugar como un sector de ayuda a la economía y el desarrollo nacionales, debido a precios elevados que le dan rentabilidad por muchos años.
Reactivar al campo posibilita hacer del sector rural un aliado del proyecto nacional de crecimiento económico y de mejoramiento de la calidad de vida de los mexicanos. Reactivar el campo además de un asunto de justicia social y cuidado del patrimonio nacional de recursos naturales, responde a la nueva geometría económica de la estrategia de desarrollo. Reactivar el campo mexicano no es concesión política o social, tampoco mero voluntarismo de desarrollo. La coyuntura de crisis internacional en los países desarrollados y el aumento de la demanda en los grandes países emergentes le colocan como un sector generador de bienes y servicios de alta demanda y por tanto área de interés de los inversionistas y del sistema financiero, para producir bienes y servicios alimentarios y no alimentarios. I) Alimentos, II) Materias primas, III) Energéticos diversos y Bioenergéticos, IV) Minerales estratégicos en la era digital, V) Servicios ambientales comercializables.
El campo no responde solo a la voluntad de desarrollo sino a la oportunidad de hacerlo, en las cuatro décadas que preceden al momento actual se ha dicho que el campo fue abandonado pero ello no responde a una desestimación moral o política sino a una pérdida de valor de la actividad en la mecánica macroeconómica del desarrollo. En otras palabras el campo fue desplazado en el momento en que las actividades y los mercados agropecuarios fueron sobreofertados por los países desarrollados provocando bajos precios que le quitaron rentabilidad a la actividad de los países en vías de desarrollo como México. Luego entonces, el desarrollo del campo responde no sólo al interés de hacerlo sino a condiciones propias en la infraestructura, la tecnología, la mano de obra, la organización de la producción, las vinculaciones de mercado y el financiamiento, en un ambiente de competencia internacional y con adecuación a la estrategia nacional de desarrollo.
El campo tiene importancia mientras tenga bases sólidas y demuestre que tiene condiciones de viabilidad de mercado pero sobre todo que se le reconozca en el entramado de la economía y la estrategia de desarrollo nacional. El campo nuevamente está llamado a su reactivación y México tiene un potencial que puede regresarlo a ser rentable como sector y coadyuvar al apalancamiento del desarrollo industrial, comercial y financiero.
No obstante, el punto de partida que se define a partir de las condiciones actuales del sector son muy complicadas, adversas en pocas palabras. Balanza comercial agroalimentaria negativapor más de 20 años. En 2011 -4,564 Millones de Dólares, (-33%); No se generan activos… menos del 1% de la Formación Bruta de Capital Fijo; Concentración de la pobreza en el campo…Alimentaria 31.8%, de Capacidades 39.1, Patrimonial 60.8. Pronóstico USDA 2020 para México 2° importador mundial agrícola y cárnico. FAO: México uno de los tres países que más redujo su producción de alimentos: sólo superado por Sudáfrica (-15.8%) y Etiopía (-11.3%). México: principales impactos… 2011; Producción de alimentos (-24%), Siembras O-I 2011-2012 ha.(-18%), importaciones en dólares +26%, maíz +362%, trigo +179%, sorgo +92%. ONU: “México puede depender en 2030 en más de 80% de las importaciones de alimentos…)“… se tiene que cambiar el modelo de políticas públicas”. FMI: “volver la mirada a la producción agropecuaria…” “México tiene potencial para aumentar la producción de alimento…” (Conceptos informativos tomados de Política Pública de Largo Plazo. Sector agroalimentario CNA mayo 2012.).
Para remontar esta situación, las acciones principales a desarrollar son: 1) Disminución relativa del costo fiscal para el campo, lo cual no significa disminuir los apoyos a las actividades del sector sino aumentar su rendimiento en términos de productividad-ingreso. 2) Reordenamiento regional, de la producción agropecuaria con especial acento en granos y ganaderías por su peso en la estrategia de seguridad alimentaria, por su nivel de incidencia en la tasa de inflación y por su vínculo en la armonía nutricional. 3) Consolidación en las ventanas temporales de exportación de frutas y hortalizas y recuperarse en productos exóticos como café, cacao, pimienta, jengibre, etc. 4) Apertura de mercados en los países emergentes India, China, Rusia, Turquía, África, etc. y desarrollar la producción de servicios ambientales comercializables que se perfilan como los commodities de la próxima generación. 5) Activar zonas subutilizadas por la “pulverización” de la propiedad, la ausencia de infraestructura y la desorganización de los productores, aspectos que deben ser atendidos como condición indispensable. 6) Infraestructura de producción y de comercialización por regiones (subregiones y microrregiones) definidas; caminos, beneficios, almacenamiento, transporte, etc. 7)Esquema de asociación con el capital privado para concretar la compactación de tierras con organizaciones económicas regionales de los pequeños productores. 8) Los esquemas de compactación presuponen formas empresariales de “agricultura por contrato” y por tanto acuerdos formales con los dueños de la tierra y la participación de los hijos de los productores como relevo generacional. 9) Huelga decir, la importancia de inscribir las acciones en los compromisos de la agenda contemporánea de sustentabilidad, equidad de género y superación de la pobreza, en la certeza de que se trata de aspectos que inciden como factores técnicos y sociales de la mayor importancia en la economía política del crecimiento y el desarrollo nacionales.
En síntesis se trata de una estrategia que actúa en: i) el plano tradicional de fomento agropecuario con la agricultura comercial de riego y buen temporal, entre medianos y grandes productores y; ii) otra, de innovación de esquemas de compactación de áreas con pequeños y medianos productores (privados, ejidales y comuneros).




