Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Humberto Musacchio

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Poquitos con Peña Nieto

Dos veces se canceló una reunión de intelectuales con Enrique Peña Nieto. Se había invitado a buen número de gente de pluma y otras disciplinas, pero por “razones de agenda” –forma burocrática de desairar a ciudadanos que pueden resultar demasiado criticones–, el mexiquense y su equipo decidieron no realizar el encuentro o tal vez se dieron su tiempo para palomear la lista. El hecho es que el lunes 5 sí tuvo lugar una reunión, pero ya no con los inicialmente invitados, sino con un reducido grupo en el que había filopriistas, funcionarios culturales y personajes ni anti ni pro. En fin, una reunión a modo para evitarle molestias al anfitrión, que no se mueve con tranquilidad entre gente del ámbito cultural, la que luego le pi-de el título de tres libros leídos por el futuro mandatario. El escueto boletín emitido por la oficina del presidente electo informa que además de María Cristina García Cepeda y Aurelio Nuño Mayer, coordinadores respectivamente de cultura y educación en el equipo de transición, asistieron el historiador Miguel León-Portilla, la divulgadora científica Julieta Fie-rro, el poeta y editor Jaime Labas-tida, el músico Mario Lavista, el cineasta Jorge Sánchez, Rafael Tovar y de Teresa y Lucina Ji-ménez, funcionarios los dos últimos con trayectoria en las instituciones culturales, y el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, quien llamó a respetar la ley y acabar con las pachangas en mu-seos y sitios históricos y arqueológicos, lo mismo que con el circo conocido como “luz y sonido” que, por cierto, pretendía instalar Peña Nieto en Teotihuacán.

¿“Diseño” de una política?

El boletín respectivo informa que Enrique Peña Nieto se comprometió ante sus invitados, a los que llama “representantes del ámbito cultural”, a “diseñar”, con la participación de ellos una “nueva política” para el sector, lo cual desautoriza lo hecho hasta ahora y descalifica a los funcionarios culturales, que –hay que decirlo– están entre lo mejor del sector público. “Una nueva política” puede significar que se reduzca o se suprima el sistema de becas del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, una de las mejores inversiones, pues estimula la producción de nuestros creadores que, a fin de cuentas, ofrecen al mundo la mejor cara de México. Por supuesto, hay que mejorar muchas cosas en el medio cultural, pero no se partirá de cero ni es aconsejable echar abajo lo construido, que es mucho y muy bueno. Además, está claro que los invitados del elegido son personas muy respetables, pero no son “representantes del ámbito cultural”. Es una pésima señal que el señor Peña Nieto rechace reuniones más amplias con los creadores culturales, lo que se puede leer como una repulsa hacia el gremio intelectual. Pero después de las nefastas experiencias tenidas con personajes como Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón, ya debemos saber que nada bueno puede esperarse si no se entiende que el impulso a las artes y el desarrollo intelectual tienen carácter estratégico.

Sobre la colección Blaisten

Con una dirección de correo electrónico ([email protected]) y en respuesta a lo publicado aquí mismo sobre la obra de Roberto Montenegro que está en la colección Blaisten, llegó a esta república la siguiente carta escrita en inglés: “Yo, el doctor John Plakos, conocí a Roberto Montenegro cuando serví como agregado cultural de la Embajada de Estados Unidos en México. Le presenté a Montenegro a mi esposa, la doctora Marie Plakos, y con el paso de los años fuimos muy afortunados al desarrollar una relación personal con él. Nos convertimos en coleccionistas de arte serios al punto de que teníamos 104 obras de su creación que le compramos directamente. Sabíamos que esa colección tenía que regresar a México. Posteriormente visitamos diversos museos en el país con la idea de donar la obra. En diciembre del 2010, fuimos al Museo Colección Blaisten en la ciudad de México y conocimos al señor Andrés Blaisten, quien nos dio un tour personal por su colección. Quedamos tan impresionados con el señor Blaisten y su colección que tomamos la decisión de do-narle la obra de Montenegro. Se llegó al primer acuerdo en febrero del 2011 y enviamos a México la colección, que fue recibida por el señor Blaisten en marzo del 2011. El contrato formal se firmó el 18 de octubre del 2011 y tuvimos co-mo testigo a Charles McClellan, el vicecónsul de EUA. La colección fue donada al señor Blaisten y nunca a la UNAM”. Firman: Drs. John and Marie Plakos.

Carta de Susana Díaz de León

“Sr. Humberto Musacchio, me dirijo a usted por medio de esta carta con respecto a la nota publicada en su columna el día lunes 5 de noviembre de 2012. Para su información, mi hermana Grazie-lla Díaz de León y yo en ningún momento estuvimos interesadas ni fue nuestra intención donar a la UNAM el acervo de nuestro padre Francisco Díaz de León por lo que pido se retracte con respecto a sus declaraciones de que dicho acervo fue donado a la UNAM y documentado a la Fundación Andrés Blaisten. Mi hermana Graziella y yo como herederas universales de mi padre decidimos en 2008 donar dicho acervo a la fundación del señor Andrés Blaisten justamente para evitar acciones de funcionarios como la que actualmente estamos viviendo en contra del arte de nuestro país. El Sr. Andrés Blais-ten ha trabajado por la difusión y promoción del arte mexicano des-de hace más de treinta años y siempre ha protegido y puesto a disposición del público la obra de mi padre así como de los grandes artistas mexicanos. Por esa y otras razones decidimos donársela.
Es indignante que su periódico y usted se presten a empañar el impecable prestigio del Sr. Blaisten”. Firma: Susana Díaz de León Toussaint. Hasta ahí la carta… En lo que a mí (Humberto Musacchio) corresponde, no ten-go nada de que retractarme, pues en mi columna de la semana pasada no soy quien hace las afirmaciones y de ningún modo se daña al señor Blaisten cuando se publican las respuestas aclaratorias de los señores Plakos y de la propia Susana Díaz de León.

Me llega otro coscorrón

Myriam Vidriales, coordinadora general de prensa y difusión de la FIL de Guadalajara, me reclama en tono cordial porque el Premio Sor Juana “no es un premio a primeras novelas, sino a novelas publicadas originalmente en español y escritas por mujeres, durante el año previo a la emisión de la convocatoria”. Dije que Juan José Doñán había señalado “el absurdo de que exista un Premio de Periodismo Cultural Fernando Benítez que pide presentar un trabajo inédito, cuando lo que da carácter periodístico a un texto es, entre otras cosas, su publicación’. Doña Myriam aclara que el concurso se suspendió ahora “debido a la baja cantidad de trabajos que se han presentado en los últimos cinco años” y acepta que, en efecto, antes se aceptaban reportajes inéditos o publicados, pero que a partir de 2006 no se aceptaron inéditos e incluso se exigía, como parte de los documentos a presentar por los concursantes, adjuntar la prueba de publicación. La tercera aclaración es que Rogelio Cuéllar no recibe el Pre-mio Fernando Benítez, sino el Homenaje Nacional al Periodismo Cultural Fernando Benítez. Nada dice doña Myriam Vi-driales de la reiteradísima presencia en el jurado del Premio FIL de Julio Ortega, “paisano y amigo de Bryce Echenique y quien mantiene una añeja relación clientelar con las autoridades de la FIL”, de acuerdo con lo que cité del mismo Doñán.

Breviario…

El autor de esta columna estará hoy en Guadalajara en la Feria del Libro usado, de segunda mano, re-circulado o como se le quiera llamar, reunión que organizan los heroicos libreros de viejo. @@@ Mañana martes, a las 19 horas, en la Casa Refugio de Citlaltépetl 25, en la colonia Hipódromo Conde-sa, se presentan dos libros de Claudio Isaac: El tercer deseo y Regreso al sueño, con lectura de poemas a cargo de Diana Bracho. @@@  Para aliviar el desempleo intelectual: la Universidad de Te-xas en El Paso solicita profesor con doctorado que se especialice en literatura mexicana. Tendría entre sus responsabilidades dar clases, investigar, participar en la organización del Congreso de Literatura Mexicana Contemporá-nea y trabajar con la Revista de Literatura Mexicana Contemporánea. Los interesados pueden escribir a [email protected]

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