Levantan y torturan a un camarógrafo en Morelia por filmar en zona de riesgo
Staff / Agencia Reforma
Morelia
Supuestos policías estatales privaron de su libertad y torturaron a golpes a un camarógrafo de Michoacán, luego que éste pretendía filmar en una colonia azotada por los robos.
Por estos hechos, ayer fue formalizada una denuncia penal por parte de Julio César Maycotte Salazar, trabajador de la agencia de noticias IMAR MX.
De acuerdo con el también ex camarógrafo de la televisora local CB, la agresión ocurrió el sábado anterior cuando realizaba una cobertura periodística en el Fraccionamiento Libertad, a partir de la denuncia vecinal por la incidencia de robos.
Expuso que cuando intentó comenzar a grabar, un elemento de seguridad privada le pidió identificarse al tiempo que solicitaba apoyo por radio.
Enseguida llegaron tres hombres uniformados, uno de los cuales grabó con su celular al comunicador.
Pese a identificarse como camarógrafo, los supuestos policías siguieron interrogando a Maycotte Salazar hasta el arribo de otros tres sujetos desconocidos, uno de los cuales simuló extenderle la mano a manera de saludo. Ahí vino el primer golpe en la cara al comunicador, según su dicho.
Ignacio Martínez, director de la agencia de noticias donde labora el denunciante, dio detalles de lo ocurrido después, a partir del testimonio de su trabajador.
“Le cubrieron los ojos con su misma playera y fue llevado a la parte de atrás del automóvil donde continuaron golpeándolo en todo el cuerpo, sin ninguna explicación”, relató Martínez a través de su medio informativo.
Añadió que después llegó una patrulla de Seguridad Pública, de donde descendieron dos policías estatales, siendo esposado y subido a una unidad.
De ahí, Maycotte fue trasladado con los ojos cubiertos hasta las inmediaciones de un corralón oficial del gobierno del estado, donde continuaron golpeándolo.
“Luego lo pusieron de rodillas. Así, de rodillas, lo golpearon brutalmente en repetidas ocasiones. Con palabras altisonantes y amenazándolo de muerte, además le exigían que les indicara quién lo había mandado”, detalló Martínez.
Denuncian nulo avance en la investigación del crimen del periodista Armando Rodríguez
Al cumplirse cuatro años del asesinato del periodista Armando Rodríguez Carreón, El Choco, la Red de Periodistas de Juárez denunció el nulo avance en las investigaciones para dar con los autores materiales e intelectuales del crimen perpetrado el 13 de noviembre de 2008.
“El presidente Felipe Calderón Hinojosa mintió abiertamente al señalar, en septiembre de 2010, que el caso estaba resuelto porque ya había un detenido”, acusó la Red de Periodistas a través de un comunicado de prensa.
El organismo recordó que a dos años del anuncio presidencial el crimen del periodista de El Diario de Juárez no se ha esclarecido porque la única persona detenida hasta el momento por esos hechos sigue sin recibir sentencia alguna.
“La impunidad que lo rodea, tal como lo advertimos, fungió de corolario para la brutal ola de violencia que, como nunca, ha cobrado la vida de periodistas mexicanos”, sostuvo.
Con la omisión en el esclarecimiento del crimen de Armando Rodríguez y de otros periodistas que han sido asesinados en el país, el Estado mexicano envía, subrayó, un mensaje criminal para que quien quiera cegar una vida y silenciar la libertad de prensa y de expresión, no tendrá consecuencias por sus actos.
“Los periodistas seguimos esperando justicia, pero no podemos aceptar ni la indiferencia ni el olvido. La Red de Periodistas de Juárez repudia la nula eficacia de las autoridades de procuración de justicia y reitera su exigencia a los gobiernos federal y estatal, y a sus fiscalías para que hagan justicia para nuestro compañero Armando Rodríguez, asesinado el 13 de noviembre de 2008”.
Rodríguez Carreón recibió 10 disparos de arma de fuego y, de acuerdo con información difundida por el diario en el que laboraba el reportero de la fuente policiaca, los avances en la indagatoria se reducen a dos retratos hablados del presunto autor material del asesinato.
Según El Diario de Juárez, ambos retratos corresponden a Julio Torres o Gómez, que supuestamente actuó bajo las órdenes del narcotraficante José Antonio Acosta Hernández, El Diego, quien purga 10 sentencias en Estados Unidos.
Las declaraciones que sustentan esta línea de investigación fueron obtenidas de un testigo protegido, de un ex policía municipal ya fallecido y de Juan Alfredo Soto Arías, apodado El Arnold o El Siete.
Éstas refieren que El Diego ordenó el homicidio, molesto por las notas informativas que Rodríguez Carreón publicó en su contra, según el contenido de la carpeta de investigación número 28882/08-2104 a la que El Diario tuvo acceso.




