Aprueba Portugal el controvertido presupuesto para 2013 pese a protestas
DPA
Lisboa
En medio de nuevas protestas de miles de personas contra la política de ahorro, el Parlamento de Portugal aprobó ayer el controvertido presupuesto para 2013, que prevé nuevas y drásticas subidas de impuestos, así como severos recortes sociales.
El proyecto fue aprobado con los votos de los diputados del gobierno de centroderecha del primer ministro, Pedro Passos Coelho.
Mientras en el edificio del Parlamento se debatía y votaba, en las calles en torno a la “Assembleia da República” los manifestantes gritaban consignas contra la política de ahorro y el gobierno.
“Ladrones, váyanse” exclamaban muchos, mientras otros silbaban o sostenían simbólicas “tarjetas rojas” pidiendo la renuncia del poder ejecutivo.
Algunos observadores de medios de comunicación calcularon el número de participantes en entre 15 mil y 20 mil.
Tanto el Partido Socialista (PS) como el resto de fuerzas de izquierda del Parlamento votaron en contra del presupuesto.
“El proyecto es muy duro, pero impedirá una tragedia”, aseguró el diputado de la coalición gobernante, Pedro Pinto, en el debate final.
El socialista Eduardo Cabrita, a su vez, preguntó indignado: “¿Dónde está la justicia social, si a un trabajador que gana 508 euros por mes se le aumentan los impuestos sobre los ingresos de 14 a 28 por ciento?”
Después de otros paquetes de austeridad, Lisboa elevará en 2013 no solo la carga impositiva sobre ingresos, sino que también aumentará los impuestos sobre el tabaco, los inmuebles, los automóviles y los carburantes.
Las jubilaciones privadas y del Estado se reducirán considerablemente, al igual que los gastos para los subsidios por desempleo y enfermedad, entre muchas otras medidas.
La aprobación en el Parlamento no es, empero, el último obstáculo que le queda por salvar al presupuesto.
La oposición y los sindicatos llamaron al presidente luso, Anibal Cavaco Silva, a hacer uso del veto del jefe de Estado para impedir que las nuevas medidas de austeridad se hagan realidad.
Además, varios partidos y organizaciones quieren presentar una queja ante el Tribunal Constitucional de Portugal.
El secretario general de la central sindical CGTP, Armenio Carlos, afirmó que el proyecto de presupuesto contenía al menos ocho puntos anticonstitucionales.
“Seguiremos luchando para que este gobierno se vaya”, dijo Carlos en la manifestación del martes, convocada por la CGTP, así como por iniciativas de ciudadanos creadas en facebook, asociaciones de agricultores, de desempleados y de mujeres, así como por varios otros grupos.
Por su parte, la cineasta Raquel Freire se quejó: “El estado social está siendo destruido totalmente”.
Mientras se discuten las medidas para 2013, los temores de que el programa de austeridad para 2012 pueda fracasar crecieron vertiginosamente en los últimos días.




