Retorna el síndico levantado por el crimen organizado en Michoacán
El síndico municipal de Briseñas, Michoacán, sobrevivió a un presunto “levantón” del crimen organizado.
El funcionario michoacano reapareció luego de haber sido privado de su libertad el pasado 29 de noviembre en los límites con el estado de Jalisco, junto a otros tres servidores públicos.
De acuerdo a reportes del ayuntamiento de Briseñas, el síndico Fernando Salas regresó el fin de semana sano y salvo a su municipio.
Sin embargo, del director de Seguridad Pública Municipal, Jorge Díaz Ramírez, y de dos agentes que también desaparecieron ese día, nada se sabe.
Salas habría compartido a sus allegados que en todos estos días lo mantuvieron cautivo y con los ojos vendados.
Dijo saber que en el mismo lugar se encontraban los demás servidores públicos desaparecidos, pero que los captores no les permitían verse ni comunicarse entre sí.
Hasta ayer aún se desconocía si Salas, quien presenta una lesión en la nariz, al parecer producida por sus captores, dio detalles sobre la forma y razones por las que fueron privados de la libertad.
Tampoco ha hecho público aún si su liberación estuvo condicionada a la entrega de alguna suma económica o acción gubernamental.
Los funcionarios desaparecieron el pasado 29 de noviembre en el tramo carretero Briseñas-Sahuayo.
El síndico y sus acompañantes se dirigían a Sahuayo a realizar la adquisición de chalecos antibalas y otros implementos para la Policía local cuando los interceptaron.
Al día siguiente, las autoridades únicamente reportaron el hallazgo de la patrulla donde viajaban las víctimas, abandonada en un predio del municipio de Venustiano Carranza.
La semana pasada, Elías Álvarez, secretario de Seguridad Pública en el Estado, adjudicó este ataque a grupos del crimen organizado que disputan el control de la frontera entre ambos estados.
Dicha batalla ha causado ya varias muertes, incluida la de 17 hombres cuyos cuerpos fueron hallados en Tizapán, Jalisco, el pasado mes de septiembre.
Ese mismo mes, con tan sólo unos días de diferencia, siete personas más fueron asesinadas, mutiladas y decapitadas en la localidad de Venustiano Carranza, del lado de Michoacán.
En 2011, dos agentes municipales de Briseñas también fueron levantados y sus cuerpos hallados sin vida un día después del lado de Jalisco.
Además, en la población vecina de Vista Hermosa, en abril de este año desaparecieron cinco policías más sin que a la fecha se conozca su paradero. (Staff / Agencia Reforma / Morelia).




