El ataque de perros a nidos de tortuga reducen en un 30% los nacimientos: Conanp
Karla Galarce Sosa
El integrante de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) en Acapulco, Miguel Ángel Licea González, informó que se han registrado al menos ocho ataques de perros contra tortugas marinas en el área natural protegida Tierra Colorada, santuario de la tortuga laúd, ubicado en la Costa Chica, desde que comenzó la temporada de desove en noviembre pasado. Agregó en entrevista que además de atacar a los quelonios que salen a desovar a la playa, saquean sus nidos, reduciendo con ello la posibilidad de nacimientos hasta en un 30 por ciento.
Explicó que denominan “fauna feral o introducida” a los animales domésticos que rompen la cadena de gestación en áreas naturales protegidas, entre los que se hallan los perros y los gatos.
Mencionó que ante el riesgo de saqueo de nidos, no sólo por habitantes de poblaciones aledañas, sino por ataques de perros y gatos, se han aplicado programas de control de esa fauna, porque “afectan la fauna nativa de las áreas naturales protegidas (ANP)”.
Afirmó que se han registrado muertes de quelonios a causa de los perros que se encuentran en ese lugar. “Hemos encontrado tortugas que han sido atacadas por perros (…) y en el recuento hemos encontrado entre ocho a 10 en un lapso de cuatro meses desde que comenzó la temporada alta de arribo de tortugas laúd”, declaró.
Abundó que cuando hay nidos que no son trasladados a los corrales de incubación, son localizados por perros y los saquean.
“Se han llegado a tener casos de que los perros entran a los viveros, entran por los costados de la malla y se meten; provocan daños dentro del vivero (…) Se presentan mucho los saqueos por presencia de perros”, ahondó.
Expuso que “el saqueo por presencia de fauna reduce hasta en un 30 por ciento el éxito de eclosión de tortuguitas. Llevamos colectados un promedio de 40 nidos de tortuga laúd en corral de incubación y hay unos 350 nidos de tortugas de la especie golfina”.
Indicó que ante el problema, los vigías de la Conanp, sólo se mantienen vigilantes ante el saqueo por fauna introducida, y durante los recorridos nocturnos, es cuando constatan el saqueo, porque la playa es extensa.




