Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Rescatan del anonimato a la esposa y editora de Alfred Hitchcock en una cinta

Mario Abner Colina / Agencia Reforma

Ciudad de México

La frase “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer…” aplica también para los cineastas.
Y según lo muestra la película Hitchcock, el maestro del suspenso, muy específicamente para Alfred Hitchcock.
Inspirada en el libro Alfred Hitchcock and the making of Psycho, la cinta nominada a un Oscar a Mejor Maquillaje, que se preestrena hoy, es, a decir del director Sacha Gervasi, una historia de amor entre el autor de Vértigo y su mujer y editora, la escritora Alma Reville.
“Es realmente una historia de amor acerca de estas dos personas quienes estaban intrínsecamente conectadas a través de su trabajo y cómo mantienen este romance a través de su colaboración. En una comedia romántica se dan un beso; en ésta ambos entran en el cuarto de edición y trabajan juntos”, comenta el realizador en una entrevista proporcionada por 20th Century Fox.
En el filme, dos mitos británicos de la actuación, que nunca antes habían trabajado juntos, llevan la carga dramática: Anthony Hopkins como Hitchcock, y Helen Mirren como Reville.
A él tuvieron que colocarle prótesis faciales, lentes de contacto y peluca para dar el tipo del legendario director, mientras que a ella (nominada al BAFTA y al Globo de Oro por este trabajo), la llenaron de coloridos trajes sastre diseñados por Julie Weiss.
La historia, ubicada en 1959, cuando acababa de entregar su éxito Intriga internacional, muestra a un Hitchcock en una lucha con sus estudios para poder realizar la para el momento sádica y atrevida, Psicosis, basada en la novela de Robert Bloch.
A las dificultades en su camino, a su carácter volátil, a la dirección de sus actores Janeth Leigh (Scarlett Johansson) y Anthony Perkins (James D’Arcy), y a su lucha contra los censores hollywoodenses, el realizador británico sumaba otro reto: la inseguridad que suponía imaginar que Alma le estaba siendo infiel.
“Ella (Reville) fue su aliada constante a lo largo de su vida y una muy buena escritora y realizadora por sí misma”, dice Hopkins en las notas de producción.
“(Hitchcock) debió de haber sido un tipo muy difícil con quién vivir, pero cuando los ves en las fotografías se les ve contentos. Creo que pudo haber escondido su vulnerabilidad interna de todos, excepto de Alma”.
Mirren, quien ve al curioso amor de Hitchcock y Reville como uno del tipo Romeo y Julieta, reconoce que trabajó para demostrar en pantalla la fuerza innata de Alma, la otra mitad de Alfred, una mujer conocida y reconocida sólo por especialistas.
“Los aficionados al cine están muy conscientes de las contribuciones que Alma hizo a algunas de las obras maestras de Hitch”, explica.
“Pero yo quería presentar a alguien en pantalla que el público en general creyera que tuviera la habilidad de trabajar verdaderamente lado al lado con este increíble realizador”.
Hitchcock, el maestro del suspenso fue rodada en los estudios Fox y Paramount de Hollywood, y musicalizada por Danny Elfman. La próxima semana será su estreno oficial con 350 salas.

468 ad