Turistas de Canadá y EU lamentan la desaparición de la playa Majahua
Karla Galarce Sosa
Turistas canadienses y estadunidenses se quejaron por la desaparición de la playa Majahua en Puerto Marqués, que resultó del relleno para la Marina que construye el Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD).
En conferencia de prensa en el local del restaurante Pepe’s, uno de los 26 afectados con el retiro de la playa, los extranjeros –quienes en su mayoría son jubilados–, dijeron tener más de 30 años de visitar Acapulco en las temporadas invernales.
Indicaron que de un total de 80 departamentos de tiempo compartido en los condominios Torreblanca, sólo se ha ocupado la mitad porque las promotoras estadunidenses promueven las rentas en Hawaii y evitan Acapulco, pero que ellos prefieren Puerto Marqués por su clima, la gente y la playa, en vez de los jacuzzi y las albercas construidas en los condominios.
Lamentaron que frente a los locales donde se quedaban a disfrutar del día la playa dejó de existir y la vista ahora “no es nada agradable”.
Kent Hill, originario de Indiana, mencionó que muchas de las personas que hoy visitan y se quedan en Puerto Marqués en los condominios Torreblanca “han venido en los últimos 30 años, cuando comenzaron los Torreblanca a construir los condominios”.
Dijo que su padre compró un departamento allí, que los amigos de éste hicieron lo mismo y que heredaron sus propiedades a sus familias.
Explicó que muchos de los visitantes, que mantienen la tradición de pasar temporadas de hasta tres meses en ese poblado, se convirtieron en integrantes de las familias de Puerto Marqués que les ofrecían servicios durante sus estancias.
“Las generaciones de las personas que vinieron hace 30 años, también siguieron viniendo. Estamos preocupados por el cambio drástico que hay aquí en Puerto Marqués, ahorita la vista que no es nada agradable. Sobre todo, extrañamos el lugar que nos ofrecían los restaurantes a la orilla de la playa, para tomar una cerveza y comer algo, con los pies en el agua. Veo el efecto que está teniendo con el turismo local, porque les gustaba convivir con el turismo nacional”, dijo el extranjero cuyas declaraciones fueron traducidas por el prestador de servicios turísticos, Juan Antonio Zavala Uranga.
Hill dijo que la Marina está ocasionando que los condóminos de los edificios Torreblanca, “piensen dos veces antes de tener allí sus departamentos”, ante drástico cambio. “Ha bajado drásticamente la ocupación hasta un 18 por ciento porque se está perdiendo la atracción del lugar”, dijo.
Por su parte, la canadiense Lina Runquist, explicó que la razón por la cual ella está en Acapulco, es porque prefirió rentar un departamento en tiempo compartido a adquirir un espacio en Hawaii.
La primera vez que Kent Hill visitó Acapulco, tenía diez años y se quedó en Caleta con su padre, quien años más tarde conoció Puerto Marqués. “En ese tiempo Caleta era la zona donde estaban todos los artistas (…) así que todo lo que veías en los periódicos sobre Acapulco, era positivo y ahora se están generando una mala reputación para el puerto, aunque aquí en Puerto Marqués todo es tranquilo”, recordó Hill quien llevaba un gran bolso con ropa porque se preparaba para ir de pesca, a bordo de una embarcación que allí mismo, en Puerto Marqués.
Ante la constante presencia de rondines militares, Michele Anderson, quien dijo ser originario de Chicago, comentó que se siente más seguro.
Lina Runquist, habló de que ahora, el pueblo, la calle es más limpio este año. “La gente está tratando de conservar lo poco que les queda, porque antes había gallinas y puercos en todos lados”, expuso.
Los extranjeros coincidieron en que las noticias sobre Acapulco son siempre de la guerra entre grupos delictivos y, en concreto de Puerto Marqués y la Marina que allí se edifica no sabían nada hasta llegar y ver el cambio en la playa.
Kent Hill indicó que debido a esas malas noticias, las aerolíneas no quieren volar a Acapulco, y si no completan los vuelos los boletos son más costosos.
Destacaron que ahora, las noticias más recientes que tienen de Guerrero, están relacionadas a los levantamientos de los pueblos contra los grupos delictivos, lo que trae como consecuencia que los turistas extranjeros, sus connacionales no quieran visitar Acapulco.
Se les preguntó porqué visitan cada año Puerto Marqués y sin palabras, señalaron la bahía con una expresión exaltada y de agrado por el lugar.
“¡Es lo mejor que hay en el mundo!”, “¡es hermoso!”, “la vista, he viajado por todo el mundo y esto es muy raro, te invito a ir para ver la vista, la temperatura, el clima son perfecto, no hay nieve, no hace frío”, “la gente, es agradable, los mexicanos son felices, son tranquilos, sin problemas, si tienen mucho o poco son felices, la gente en otros lados es diferente, aquí la gente trabajan mucho y aman a sus familias”, dijeron los diez que ofrecieron la conferencia.
Mientras que la turista originaria de la ciudad de México, Gaby Rodríguez, criticó que las autoridades favorezcan los proyectos que sólo beneficiarán “a los ricos”. “Por favorecer a los ricos, le están dando en la torre al este lugar. Éste es un lugar bellísimo. Eso que hicieron de llenar de piedras, dicen que se hizo a través de un estudio, pero no tenían porqué hacer hecho eso. No falta escuchar lo que dice la gente, vemos, aquí estaba lleno y la mitad de los restaurantes están vacíos. Los estadunidenses dijeron que la gente en Puerto Marqués es respetuosa y no se queja sobre las condiciones en las que quedaron sus locales.
Propusieron invitar a sus paisanos canadienses y estadunidenses para que visiten Puerto Marqués y estimulen con sus compras la economía del lugar.
Criticaron que la promoción turística de las empresas para la renta de tiempos compartidos en condominios que les ofrecen en Estados Unidos se concentre en mayor medida para espacios en Hawaii.
Dijeron que los gobiernos estadunidense y canadiense, mantienen su advertencia de no viajar a México por la lucha contra el crimen organizado que mantiene el gobierno de este país.
“Hace dos años, mi novia y sus dos amigas fueron a Acapulco y las detuvieron, tuvieron que pagar una mochada de ida y de regreso a la policía”, contó Kent Hill sobre los actos de corrupción de los que son víctimas los extranjeros por las autoridades mexicanas.




