Posponen el homenaje a Bonifaz Nuño por la explosión en el edificio de Pemex
Yanireth Israde / Agencia Reforma
Ciudad de México
Una bandera puma cobijó ayer el féretro de Rubén Bonifaz Nuño, instalado entre claveles blancos y alcatraces que enviaron, en arreglos florales, la UNAM, el Fondo de Cultura Económica y El Colegio Nacional, entre otras instituciones a las que permaneció ligado y que orquestarán un gran homenaje al poeta, en fecha por definir.
Sobre el ataúd cerrado reposaban también sus libros.
El escritor, uno de los diez poetas más importantes de los últimos dos siglos, como lo definió el crítico Emmanuel Carballo, no recibió un reconocimiento de cuerpo presente por la tragedia de la explosión en un edificio de Pemex, dijo Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Conaculta.
“Obviamente, el maestro merece el Palacio de Bellas Artes y cualquier recinto; no hubiéramos deseado que una persona como él quedara deslucida en el marco del luto nacional”, argumentó.
Se prevé que la sede del reconocimiento sea el Palacio de Bellas Artes, añadió Paloma Guardia, quien fue la asistente del poeta durante 32 años. También es su hija adoptiva y su heredera.
Donde sea que se realice el tributo a Bonifaz, Guardia llevará la urna con las cenizas, las cuales depositará después en una iglesia de la calle de Viena, en Coyoacán, detalló.
“Le rendiremos un homenaje de la dimensión, de la categoría, de la clase que amerita un hombre como Bonifaz”, afirmó el rector José Narro, uno de los primeros en llegar a la agencia, minutos antes que el poeta Juan Gelman.
“Estoy tan conmovido que cuando entré quería preguntar dónde estaba la capilla”, contó Gelman. “Y me dijeron ¿la capilla de quién?: Borré el nombre. Tardé en decirlo”.
Colegas universitarios de Bonifaz, jóvenes lectores de su obra y funcionarios culturales acudieron a la agencia funeraria de Félix Cuevas, donde Carballo propuso la publicación de una antología poética –desde sus obras tempranas hasta sus últimos versos– y que se antologaran además sus traducciones, en ediciones de gran tiraje.
Estuvieron presentes también Gonzalo Celorio, secretario de la Academia Mexicana de la Lengua; Juan Ramón de la Fuente, ex Rector de la UNAM; la fotógrafa Paulina Lavista y los poetas Hugo Gutiérrez Vega y Marco Antonio Campos. Este último se refirió a Bonifaz como un “gran amador de mujeres”.
“Rubén nos habla del misterio, de la belleza y de la fuerza de la mujer. Es tan admirador de ella que la descubre aun en los aspectos más íntimos, más secretos”, coincidió Gutiérrez Vega.
“Pero perdemos no sólo a un gran poeta, sino a uno de los humanistas fundamentales del México contemporáneo”, lamentó.




