Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Acapulco Dorado a la cabeza en ocupación en el puerto, que apenas llega al 49.7%

Redacción

Este sábado la ocupación hotelera en Acapulco fue del 49.7 por ciento, informó la Secretaria de Fomento Turístico ( Sefotur ).
La zona del Acapulco Dorado fue la que obtuvo un mayor porcentaje de ocupación al terminar el indicador en un 53.1 por ciento, mientras que la zona del Acapulco Diamante mostró un indicador del 52.2 por ciento. En tanto que el Acapulco Tradicional se mantuvo en un registro del 28.9 por ciento.
En lo que concierne al Triangulo del Sol se presentó un indicador general del 50.5 por ciento.
Durante un recorrido por el centro de la ciudad se realizó un breve sondeo con algunos comerciantes del primer cuadro sobre el tema de captación de ingresos. En su mayoría, los pequeños y medianos empresarios coincidieron en que no fue un buen fin de semana, que no resultó tan bueno en materia de ventas por consumo de alimentos y bebidas, artesanías, ropa de playa, y productos farmacéuticos, entre otros.
“Se notó de forma palpable que hubo menos ingresos, al igual que la semana pasada, pero si logré colocar algunas prendas preciosas de plata, oro y fantasía, pero el fin de semana pasado estuvo prácticamente muerto” dijo Oliver Quiroz, vendedor en una tienda departamental ubicada sobre la avenida Costera Miguel Alemán.
Por otra parte, las playas del centro lucieron con poca actividad de residentes y turistas. El paseo del Pescador tuvo mediana afluencia de turistas que entraban y salían de la playa Tlacopanocha. El comercio del balneario tuvo un regular desempeño de oferta y demanda entre los bañistas.
En las playas de Caleta y Caletilla lucieron a la mitad de su capacidad. Buena parte del mobiliario para descansar en la arena registró poca actividad económica, ya que los turistas preferían caminar, sentarse o acostarse sobre la arena, sin hacer el gasto de renta.
El recorrido efectuado entre las playas El Morro y Condesa lució con poca afluencia de turistas debido a que el oleaje se tornó un poco más agresivo de lo habitual, por lo que los visitantes optaron por no zambullirse en las aguas, prefiriendo quedarse en la arena o en lo mejor de los casos, en los camastros para aprovechar la poca luz del sol, que en punto de las seis de la tarde ya empezaba a ocultarse.

468 ad