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Marchan cientos de católicos por la paz en Zacatecas y Manzanillo

Agencia Reforma

Zacatecas

“A mí me asesinaron a un familiar”, “Hay mucha gente que está desaparecida”, “A mí me extorsionaron pero apenas y soy un comerciante ambulante”, así sonaron los testimonios de la gente que encabezó la Caminata de Oración y por la Paz en Fresnillo convocada por el sacerdote católico Marco Antonio Márquez, de apenas 31 años.
“Nos toca hoy acompañar a las víctimas de la violencia que tienen familiares secuestrados, desaparecidos o asesinados, son cientos, también hay mucha indiferencia, en Fresnillo y en México por la violencia el pueblo perdió la alegría”, dijo el sacerdote.
En la caminata niños, adolescentes, adultos y familias enteras marcharon con globos rojos y distintivos de un movimiento de la Iglesia católica denominado El Arca, Alegría, Respeto, Cariño y Amor, mediante el cual se busca que familias y jóvenes se preocupen por el prójimo.
En la caminata conformada por varios contingentes cantaban, rezaban el rosario y lanzaban porras a la Virgen de Guadalupe.
También en el contingente un sacerdote en un carro alegórico de Peñoles viajaba sentado con una Custodia de Jesucristo Eucaristía entre el cual oraba.
“Este movimiento tiene que llevarnos a hacer trabajo en la cárcel, con los enfermos, en los hospitales, con niños en situación de abandono, hay mucho trabajo por hacer, ya que las espinas de la corona de Jesucristo hoy están clavadas en las madres de sus hijos desaparecidos y en un pueblo que no termina de despertar para acompañar a los dolientes”, insistió el sacerdote.
Entre los caminantes un hombre de 66 años tomado de la mano de su esposa y sus 2 hijos relató: “Estamos aquí por todo el peligro que hay, la inseguridad ya la viví en carne propia con dos de mis hijos, a uno me lo golpearon entre siete encapuchados por quitarle el celular y lo mandaron al hospital y otro resultó herido tras un asalto y a mí me hablaron para extorsionarme y pedirme un millón de pesos, pero pos de dónde los sacaba”, recuerda el sexagenario.
La caminata de 2 kilómetros inició en el Gimnasio Solidaridad y terminó en el Palenque con una misa dedicada a los desaparecidos a causa de la violencia y la inseguridad.
“Muchos familiares de personas secuestradas o asesinadas quieren venganza, les decimos que la manera de cambiar nuestra realidad es llevando con Cristo el mensaje de alegría, respeto, cariño y amor, esas son nuestras armas, no la violencia”, insistió el Padre Marcos.
En Manzanillo, unas 3 mil personas convocadas por la Diócesis de Colima se reunieron en el puerto colimense para protestar por la violencia que afecta al estado.
Desde las 5:30 de la tarde, religiosos y fieles comenzaron a desfilar por el bulevar costero Miguel de la Madrid, partiendo del crucero Las Brisas.
Con cánticos religiosos y portando pancartas donde claman paz, los marchistas se dirigieron al Casino de la Feria, donde realizaron una misa.
Esta marcha forma parte de las acciones que ha emprendido la Diócesis de Colima para condenar la violencia en el Estado, esto luego de que el pasado 6 de febrero un sacerdote fuera asesinado por un presunto asaltante, en el templo Cristo Rey de la capital colimense.

Cae asesino de cura en Colima

La Procuraduría del Estado informó que detuvo al presunto asesino del sacerdote José Flores Preciado, muerto a golpes el pasado 6 de febrero en el templo Cristo Rey de la capital colimense.
El detenido responde al nombre de Ricardo González Vázquez, de 25 años de edad, y según el reporte de la dependencia estatal, el supuesto delincuente mató al cura porque éste se negó a darle dinero para comprar droga.
“El día de los hechos, Ricardo González Vázquez esperó al padre José a las afueras de la parroquia para pedirle dinero, como comúnmente lo hacía; sin embargo, el sacerdote le dijo en esa ocasión que sólo le daría comida, provocando con ello la ira de González Vázquez, quien al ser una persona adicta exigía el apoyo económico para comprar droga”, dijo la procuradora Yolanda Verduzco Guzmán.
Explicó que de acuerdo con la investigación, el presunto asesino golpeó repetidamente con los puños al presbítero en el rostro y con un tabique en la cabeza, ocasionándole lesiones que le provocaron la muerte.
Verduzco Guzmán refirió que el detenido confesó haber robado dinero en efectivo y el teléfono móvil del cura, por lo que se le consignó por homicidio calificado y robo.
Tras el asesinato del sacerdote José Flores, la Diócesis de Colima emprendió una serie de manifestaciones en contra de la violencia que se vive en el Estado. Este sábado unas 6 mil personas encabezadas por el obispo José Luis Amezcua marcharon por la capital colimense pidiendo justicia y paz.

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