Negativo, el desempeño del Conaculta durante 2011: Auditoría Superior de la Federación
Jorge Ricardo / Agencia Reforma
Ciudad de México
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) calificó como negativo el desempeño del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) durante 2011 debido a que realizó licitaciones directas injustificadas, no respetó los criterios de economía, racionalidad, austeridad y transparencia, no vigiló el destino de bienes pagados con recursos públicos, como documentales y parabuses de libros, y redujo el número de actividades artísticas y culturales.
En su informe, dado a conocer el miércoles, la ASF promueve 28 observaciones, 22 recomendaciones, 3 solicitudes de aclaración y 10 investigaciones que podrían terminar en sanciones para funcionarios de la administración de Consuelo Sáizar.
Una de estas investigaciones tiene que ver con el Centro Cultural Elena Garro, que se construyó en el barrio de La Conchita, en Coyoacán, a pesar de que se carecía del uso de suelo y la oposición de algunos vecinos.
Según la ASF, el Conaculta contrató por 2 millones 41 mil pesos a la empresa de cabildeo Guerra Castellanos y Asociados para que consiguiera el aval de la Delegación y para “coadyuvar a crear un clima mediático favorable para su construcción”.
El centro fue inaugurado en octubre pasado aún con el litigio en curso. Según la Auditoría de la Cuenta Pública 2011, el Conaculta no justificó la contratación de una empresa externa y no documentó cómo contribuyó en el resultado final.
Otro caso que aparece en informe está relacionado con el contrato por 25 millones 735 mil pesos para instalar 315 parabuses con libros. Según la ASF, además de que no se establecieron criterios sobre la ubicación, hasta el 22 de agosto de 2012, 78 módulos con un valor de 6 millones 372 mil pesos seguían desarmados y almacenados.
En el rubro de desempeño, la ASF reveló que en 2011 el Conaculta redujo en 74.1 por ciento sus actividades artísticas y culturales (de 354 mil a 92 mil), sin embargo, la SEP habría reportado un incremento del 56.8 por ciento de las actividades. Según el estudio, el Consejo tampoco contó en ese año con medidores sobre la eficacia de sus trabajos.
En su parte financiera, la auditoría revisó una muestra del 74.5 por ciento. La mayor parte de las observaciones están relacionadas con las adjudicaciones directas. Por ejemplo, la ASF estableció que para celebrar el 15 de septiembre, el Conaculta contrató por 54 millones 887 mil pesos a una empresa dedicada a los viajes sin que los recursos estuvieron justificados.
Según la auditoría, el Programa de Adquisiciones Arrendamientos y Servicios del Conaculta funcionó en ese año sin considerar la totalidad de los requisitos mínimos a los proveedor y sin establecer sanciones o una exigencia de que se respetara el techo presupuesto.
La ASF también requiere que se investigue la edición de dos discos compactos titulados Los años de la Revolución, un contrato por 5 millones 800 mil pesos y un tiraje de 100 mil copias y que hasta octubre de 2012 seguían 48 mil 780, con un valor de 2 millones 829 mil pesos, embodegados. También requirió que se aclare el pago de 34 millones 62 mil pesos realizado a 22 cuentas bancarias o que en su caso el dinero se reintegre a la Tesorería de la Federación.
Y también al INBA
La ASF también fue negativa para el INBA. Entre otros aspectos, se determinó que se excedió en el gasto destinado la promoción y difusión. Para 2011 el INBA gastó 1 millón 378 mil 730.5, superior en 12 por ciento al autorizado.
En el caso del INAH, la Auditoría reveló, entre otros aspectos, que ese instituto gastó más del presupuesto autorizado. Para esto echó mano de 94 millones 983 mil pesos que eran recursos del Fideicomiso para el Fomento y la Conservación del Patrimonio Cultural Antropológico. Aunque en este caso la auditoría emitió una recomendación para las comisiones legislativas de Cultura y de Presupuesto del Congreso para que revisen los criterios bajo los cuales creó este fideicomiso público.




