Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Declara el gobierno de Cuba “eterna lealtad” al presidente de Venezuela y decreta tres días de duelo

EFE

La Habana

El gobierno de Cuba decretó ayer tres días de duelo por la muerte del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y declaró “eterna lealtad” a su memoria y legado así como apoyo “resuelto e irrestricto” a su revolución bolivariana.
“Chávez es también cubano. Sintió en su carne nuestras dificultades y problemas e hizo cuanto pudo con extraordinaria generosidad, especialmente en los años más duros del Periodo Especial. Acompañó a Fidel como un hijo verdadero y su amistad con Raúl fue entrañable”, señaló el Gobierno de la isla en una declaración leída en la televisión estatal.
De “hondo” y “lacerante” calificó el Ejecutivo cubano el “dolor” de Cuba ante la muerte de Chávez, quien “entra en la historia como prócer de nuestra América”, al tiempo que expresó sus condolencias a la familia del fallecido presidente y “los más entrañables sentimientos de solidaridad” con el pueblo venezolano.
En su declaración, titulada “Hasta siempre Comandante”, el Gobierno de Raúl Castro glosó la “extraordinaria batalla” que Chávez ha protagonizado a lo largo de su “joven y fecunda vida”.
“Lo recordaremos siempre como militar patriota al servicio de Venezuela y la Patria Grande como honesto, lúcido, osado y valiente luchador revolucionario y como líder y comandante supremo que reencarnó a Bolívar para hacer lo que él no pudo terminar”, destacó el Gobierno cubano.
También resalta que la obra de Chávez “aparece invicta” y que las conquistas del pueblo revolucionario “que lo ha seguido sin vacilación son ya irreversibles”.
Además de esta nota oficial, el Consejo de Estado cubano decretó duelo oficial en la isla los días 6 y 7 de marzo y duelo nacional el viernes 8, cuando está previsto el funeral de Estado por el presidente venezolano.

Cuba pierde con Chávez a un aliado vital

Hugo Chávez, el “delfín” de Fidel Castro en su sueño de unir a América Latina frente al imperialismo, fue para Cuba un socio vital cuyo respaldo y petróleo dieron un respiro a un país que contempla con incertidumbre la desaparición del mandatario venezolano.
La Venezuela de Hugo Chávez fue una tabla de salvación para Cuba tras los duros años del “Periodo Especial” declarado tras la caída del bloque soviético y que sumió a la isla en una grave crisis cuyas secuelas todavía ayer no se han superado.
Los gobiernos de Caracas y La Habana suscribieron en 2000 un importante acuerdo de cooperación bilateral por el que Venezuela suministra petróleo a Cuba y la isla lo paga con servicios médicos, educativos y deportivos, entre otros.
Con Chávez, la isla ha recibido diariamente 100 mil  barriles de crudo venezolano y a su vez unos 45 mil  cubanos, la mayor parte relacionados con el sector sanitario, secundan en el país sudamericano planes sociales médicos y deportivos.
En los últimos doce años, el gobierno de Hugo Chávez se ha convertido en el principal socio de la isla hasta el punto de que el volumen de intercambio comercial con Venezuela (que se elevó a más de 6 mil  millones de dólares en 2010) representa el 40 por ciento del total registrado en Cuba.
Pero esa alianza fue mucho más allá de lo económico porque Hugo Chávez, con su revolución bolivariana, se convirtió en el alumno más aventajado de Fidel Castro: cuando Caracas y La Habana firmaron su acuerdo de 2000, ya el líder cubano destacó el “papel extraordinario” a que estaba llamada Venezuela “en la lucha por la unidad latinoamericana y la de los países del tercer mundo”.
Chávez recogió el testigo de su veterano mentor y al año siguiente propuso la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), un nuevo instrumento de integración regional que nació como alternativa al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), impulsada entonces por Estados Unidos.
El ALBA se constituyó definitivamente el 14 de diciembre de 2004 por un acuerdo suscrito en La Habana entre Venezuela y Cuba y en los años siguientes, en un momento en que la región daba un giro político a la izquierda, se sumaron la Bolivia de Evo Morales, la Nicaragua de Daniel Ortega o el Ecuador de Rafael Correa, como miembros más destacados.
Unidos en la economía y en la política, Hugo Chávez y Fidel Castro también lo han estado en las graves enfermedades que ambos han padecido.
Cuando en 2006 Fidel Castro enfermó y delegó el poder en su hermano Raúl fue el mandatario venezolano quien en numerosas ocasiones informaba sobre la evolución del líder cubano (su dolencia se declaró secreto de estado) y quien más aparecía junto a él en las fotografías y vídeos que permitían saber de su recuperación.
Nadie podía imaginar que años más tarde sería el anciano líder de la Revolución cubana quien le devolvería esos favores y atendería a su pupilo cuando, en junio de 2011, se le detectó y extirpó en Cuba el tumor cancerígeno que finalmente acabaría con su vida.

468 ad