Aprueban diputados en lo general la reforma en telecomunicaciones
Agencia Proceso y Reforma
Ciudad de México
Con 414 votos en pro, 50 en contra y 8 abstenciones, anoche el plano de la Cámara de Diputados aprobó en lo general el dictamen de la reforma al sector de telecomunicaciones, que incluye la concesión de dos nuevas cadenas de televisión y retira el derecho al Ejecutivo federal de entregarlas.
Luego de siete horas de negociaciones entre PRI, PAN, PRD y PVEM, que contaron en todo momento con la presencia de integrantes del Consejo Rector del Pacto por México, se subió al pleno la iniciativa presentada el pasado 11 de marzo por Enrique Peña Nieto, pero con 12 modificaciones.
El principal cambio que, incluso, motivó fricciones el pasado miércoles entre las fracciones parlamentarias porque, supuestamente, afectaba los intereses de Carlos Slim y beneficiaba a Emilio Azcárraga, de Televisa, fue nuevamente cambiada y consensuada por los cuatro partidos.
Sin embargo, en una lectura detenida, se puede establecer que a Carlos Slim se le coloca un callejón sin salida que lo llevaría a perder varios millones de pesos.
El punto en cuestión, que el PRI pretendió imponer, fue negarle a las televisoras satelitales, como Dish, la gratuidad de la retransmisión de los canales de televisión abierta (Televisa y TV Azteca). Este apartado se modificó de modo que dichas empresas satelitales deberán retransmitir por obligación las señales de televisión abierta de las cadenas que tengan presencia en más del 50 por ciento del territorio nacional.
Así se indica en el artículo 8 transitorio, sin embargo, más adelante se establece que aquellos agentes económicos preponderantes no tendrán derecho a tal gratuidad.
Luego se mencionara que a los agentes preponderantes que se beneficien de la regla de gratuidad se les quitará la concesión cuando se beneficien a través de otros concesionarios.
Lo anterior significa que Dish tiene la obligación de retransmitir los programas de la televisión abierta, pero si está asociada con otro agente preponderante, como Telmex, entonces, no sólo se le quitará la gratuidad de la trasmisión, sino que además, Slim estará en riesgo de perder las concesiones de Telmex y de Dish.
En otras palabras Carlos Slim tiene que optar por romper su acuerdo de facturación con Dish o pagar por la retransmisión de los programas de Televisa y TV Azteca.
Así, en el dictamen los diputados ponen en una encrucijada a Slim y benefician, finalmente, a Emilio Azcárraga con este nuevo fraseo.
La nueva ley aprobada establece también la creación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (Ifetel) y revoca la opinión no vinculante del Ejecutivo federal para otorgar concesiones, cambiándola por la opinión técnica del secretario de Comunicaciones y Transportes. El Ifetel será la instancia que autorice, amplíe o revoque las concesiones.
Además, la nueva ley establece que para determinar quién es un agente económico preponderante, se tomarán en cuenta los siguientes aspectos:
Número de usuarios, suscriptores, audiencia, tráfico en sus redes o su capacidad utilizada.
También, la nueva ley abre al 100 por ciento la inversión extranjera en telecomunicaciones y vía satelital, esto sin importar, si en el país origen de la inversión se acepta que los mexicanos tendrán las mismas condiciones de inversión.
Por lo que se refiere a la radiodifusión, que comprende la televisión abierta y la radio, la nueva ley estable una inversión extranjera de hasta el 49 por ciento, siempre y cuando en el país origen de la inversión se acepte la participación mexicana en los mismos términos. Esto es lo que llamaron la cláusula de reciprocidad que se aprobó de última hora.
Finalmente, la ley garantiza el derecho a la banda ancha de todos los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones a la ciudadanía.
Hasta las 11 de la noche continuaba la discusión, en lo particular, de más de 60 reservas.
Al inicio de la discusión los diputados rechazaron dos mociones suspensivas, que buscaban frenar el debate de las modificaciones, presentadas por Manuel Huerta Ladrón de Guevara del PT y Ricardo Mejía, de Movimiento Ciudadano.
Posteriormente, el diputado Ricardo Monreal, de Movimiento Ciudadano, dijo que es peligroso el artículo 5 transitorio, pues permitir el 100 por ciento de inversión extranjera directa en telecomunicaciones sería incurrir en traición a la Patria.
Afirmó también que es inadecuado que el proyecto de modificaciones tenga 21 hojas con 17 artículos transitorios ya que eso no se había visto nunca en ningún parlamento.
A favor del dictamen, el diputado del PVEM Federico González Luna, presidente de la Comisión de Radio y Televisión de San Lázaro, aseguró que la iniciativa no conlleva el empoderamiento de la autoridad y que no oprime a los individuos sino que los fortalece.
Agregó que el propuesto Instituto Federal de Telecomu-nicaciones será autónomo, tendrá a 7 personas con un enorme poder y será un órgano que tendrán autoridad, más no será autoritario.
La perredista Purificación Carpinteyro dijo que apoyarían el dictamen a discusión ya que recoge demandas de la población impulsadas por el sol azteca.
Según Carpinteyro, la iniciativa defiende el derecho a la información y garantiza el acceso a tecnologías de la información y el conocimiento.
La legisladora dijo que si se ganaba esta batalla la guerra apenas comenzaba pues en 180 días deberán regular las modificaciones y, por ejemplo, ver qué pasa con quienes violen las reglas de competencia.
Al final de los posicionamientos, dos personas lanzaron consignas contra Televisa desde las galeras de San Lázaro, mientras el diputado del PRI, Héctor Gutiérrez, daba el posicionamiento de su partido respecto a la reforma a telecomunicaciones.




