Humberto Musacchio
LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS
A la memoria de Ligia de la Borbolla.
Adiós a Víctor Sandoval
Murió Víctor Sandoval y pudo morir en paz, habiendo cumplido una inmensa labor que él mismo se echó a cuestas. Al hidrocálido le debemos la creación de las casas de la cultura que subvencionaba el INBA y luego convenció a los gobernadores de la conveniencia de establecer en cada estado un instituto de cultura, hecho que los obligó a destinar una parte del presupuesto público a su sostenimiento. Casa e institutos, lo mismo que el Programa Tierra Adentro y la revista del mismo nombre fueron canales de difusión para los creadores de los estados. Al proyectarlos nacionalmente se evitó que su obra quedara para consumo casero y dio a conocer talentos que de otro modo se hubieran perdido en la esterilidad del localismo con la consecuente frustración. Un logro más, y no menor, fue la formación de numerosos cuadros para la administración cultural. Sandoval se rodeó de una chamacada que no se arredraba ante los viajes en autobús de 15 y más horas, que iba de un lado a otro coordinando talleres literarios, alentando la creación de grupos de teatro y estimulando el surgimiento de músicos, bailarines, co-reógrafos y artistas plásticos. El Premio Nacional de Arte Joven, otra iniciativa del aguascalentense, fue resultado del trabajo acumulado y estímulo para los creadores plásticos que empezaban. En fin, que por si fuera poco, Víctor Sandoval también se dio tiempo para escribir –para elaborar minuciosamente– una obra poética breve pero sustanciosa en la que Fraguas, su libro insignia, está dedicado a la peña del extinto Café de Andrea. De ahí son estos versos:
Los domingos el sol llega de pronto/
y todo Fraguas es/
un resplandor de piedras y follajes./
Fraguas vuelta a encontrar, granada para siempre;/
navegan por el aire partículas de esmalte,/
peces estriados, pájaros brillantes y piezas de cerámica…
El Villaurrutia, en lo oscurito
Tal vez para evitar otro periodicazo, el INBA se empeñó en entregar el Premio Xavier Villaurrutia el martes de Semana Santa, cuando medio mundo está de vacaciones o se prepara para salir. Aun así, la sala Ponce del Palacio de Bellas Artes se llenó completamente y Myriam Moscona, autora de Tela de Sevoya, recibió el diploma y el cheque correspondiente en una ceremonia con momentos de tensión, pues Alicia Zendejas, la mantenedora del premio, había hecho pública su inconformidad porque el jurado no la invitó a sus deliberaciones y de paso por algún pequeño diferendo con la directora del Instituto, que por cierto aporta los dineros. Pese a esos detalles las cosas transcurrieron en paz, los discursos se escucharon con respeto y la galardonada recibió fuertes aplausos. Al terminar se invitó a la concurrencia a pasar a la terraza para el consabido “vino de honor”, pero cuando ni siquiera había salido la mitad del público, sencillamente ya no había una copa ni un refresco. Rudeza innecesaria y completamente evitable.
“Vicios ocultos” en la Cineteca
Paula Astorga, la directora de la Cineteca Nacional, declaró a la agencia Notimex que será hasta septiembre cuando se terminen los trabajos “de remodelación” (en realidad de construcción y adaptación, según el caso) de diversos espacios, especialmente del Centro de Documentación, la Videoteca Digital y el Museo del Cine, en tanto que en unos días se abrirá al público la sala tres. Los trabajos se iniciaron en enero de 2012 y se tenía previsto terminarlos en noviembre. Sobre el cambio de materiales para el piso del inmueble, indicó que los arquitectos “son responsables del diseño y de la elección de los materiales usados”, pues “en ningún momento nadie les impuso la elección de materiales utilizados, fue su responsabilidad, porque nadie de los que trabajamos aquí somos arquitectos”. Agregó que 95 por ciento de los trabajos “no están recibidos por la Cineteca”, así que “podemos decir que lo que se ha aceptado es el 6 o 7 por ciento de lo terminado hasta el momento”, pues “aún existen vicios ocultos, correcciones y trabajos pendientes”. Felipe Cazals comentó escuetamente: “Si se toma en cuenta que la nueva cineteca la inauguraron en noviembre pasado, ¡es consternante!”
Libro sobre Gabriel Orozco
En 2009, publicado por el Museo de Arte Moderno de Nueva York, apareció el libro Gabriel Orozco, catálogo de la muestra que a fines de ese año y principios de 2010 recibió a multitudes en el citado centro de exposiciones para viajar después al Kunstmuseum Basel, de Basilea, Suiza; el Centro Pompidou, de París; y la Tate Modern de Londres. Los espectadores pudieron contemplar su Mátrix móvil (la ballena de Buenavista), la DS (el Citroen angosto), la Mesa de ping pong con estanque y otras obras mayores, así como variados retos y provocaciones del notabilísimo hijo de Mario Orozco Rivera. Viene al caso recordarlo porque el catálogo de aquella exposición, coordinado por Ann Tempkin, aparece ahora en español, publicado por Conaculta, con ensayos de la propia Tempkin, de Briony Fer y Benjamin H. Bochloch. Habrá que ver si también se incluyó en esta edición la amplia e interesante cronología preparada por Paulina Pobocha y Anne Byrd. La cita es en la Sala Ponce del Palacio de Bellas Artes a las 20 horas de hoy y los comentarios correrán a cargo de María Cristina García Cepeda, María Minera, Sergio González Rodríguez, Juan Villoro y el propio Gabriel Orozco.
Breviario…
Viernes y sábado próximos, a las 19:30 horas, en el espacio conocido como En la Cuadra (Coahuila y Yu-catán), el grupo Vocinglería Teatro presenta Lotes baldíos, “intervención escénica de espacios en recuperación o abandono”, bajo la dirección de Luis Conde y la actuación de Paulina Carrillo y Antonio Peña. La producción es de Marialuisa I. Erreguerena y Leny Gruber, con asesoría de Armando Ramírez. Donativo voluntario. @@@ Federico Reyes Heroles acaba de publicar Periodismo, libro en el que reúne textos del inagotable Alfonso Reyes sobre la materia informativa. En su enjundioso prólogo, Federico se pregunta “¿Cuáles son las diferencias de división entre un historiador, un académico y un periodista? ¿Cómo se aproximan a la realidad uno y otro?” Las respuestas están en el texto del propio Reyes Heroles y en los recogidos de don Alfonso.




