Luchan ambientalistas para que no se convierta La Roqueta en zona de hoteles
Karla Galarce Sosa
Ambientalistas y algunos concesionarios de la isla de la Roqueta han librado diversas batallas para evitar que esa área, decretada Parque Nacional Marino en 1982, se convierta en zona de hoteles, se construyan edificios y se convierta en una extensión de la mancha urbana del Acapulco tradicional, o se modifique su riqueza natural de flora y fauna.
La lucha que hoy encabeza la ambientalista Robin Sidney es porque se obtenga para la isla, el decreto como Área Natural Protegida ante la Conanp, aunque el primer paso, es lograr la certificación como playa limpia, una de las tres playas que ahí existen.
Historia de una lucha
El 27 de enero de 2005, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) autorizó el registro de una Unidad de Manejo Ambiental (UMA) para la conservación de vida silvestre, a la Secretaría de Marina y a Fidel Magdalena Junco, bajo la clave DGVS-ZOO-E-0075-05-GRO, denominada Eco-Park.
La autorización fue otorgada para la conservación, manejo, colección, exhibición, aprovechamiento comercial, ecoturístico, investigación y educación ambiental para 25 especies de fauna silvestre, en una superficie de 63 hectáreas, de las que 7 se podrían destinar para manejo intensivo destinadas para zoológico.
Una condicionante de la autorización ante la Semarnat era la de cumplir con las disposiciones legales y contar con autorizaciones, concesiones y/o permisos, tanto por autoridades federales, estatales y municipales. Sin embargo la obra fue clausurada en enero del año siguiente por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas de Acapulco.
El 3 de junio de ese mismo año, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat comunicó a Fidel Magdalena Junco que para promover el proyecto Eco-Park, requería dirigirse ante el gobierno estatal para obtener la autorización en materia de impacto ambiental.
El 30 de noviembre de 1981, en el Diario Oficial de la Federación (DOF) se establecieron las normas a las cuales se deberán ajustar los proyectos de desarrollo turístico de la isla para llevarlos a cabo y la consecuente autorización de obras o construcciones en la sla La Roqueta.
“Los proyectos para obtener concesión en la Zona Federal Marítimo Terrestre para obras de infraestructura o construcción de índole turística y de recreación deberán obtener previamente el dictamen favorable de la Secretaría de Turismo, la cual lo otorgará siempre y cuando los proyectos se adecuen a las disposiciones del Plan de Desarrollo Turístico para la isla, y no se podrán otorgar permisos ni concesiones hasta en tanto no se ajusten a este Plan”, establece el acuerdo. Se señalan los requisitos que deben cumplir los proyectos.
Aca-Extreme
La empresa Aca Extreme obtuvo recursos de parte de la Secretaría de Economía para un proyecto ecoturístico en la isla, considerando un zoológico, delfinario, tirolesas, rapel, tienda, cabaña y cafeterías.
El proyecto fue apoyado con ocho millones de pesos de origen federal y estatal cuando Zeferino Torreblanca Galindo era gobernador y Marcos Efrén Parra Gómez era delegado de la Secretaría de Economía.
De acuerdo con información obtenida en la Semarnat, en tres meses de ejecución del proyecto, se limpiarían los senderos, se renovaría y repararía la oficina, habría una plaza de acceso renovada, y una modificación de un área de corrales y jaulas; habría un área de campamento para la colocación de seis casas campamento; se instalaría una planta de tratamiento de agua; y tirolesas.
A largo plazo –de 1 a 2 años– habría una instalación de una red perimetral para la contención de contaminantes sólidos, se haría una instalación de cinco juegos acuáticos inflables.
El 15 de noviembre de 2005, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental, mediante oficio SGPA-DGIRA-DEI-1482/05 señaló al promovente que las obras a corto plazo no debían someterse al procedimiento de evaluación de impacto ambiental.
Y aclara que “no es claro el vínculo formal entre Eco Park y la empresa Aca Extreme, pues son dos personas morales distintas, con la tramitación de obras en la parte de impacto ambiental y de vida silvestre de la primera persona y el desarrollo de un proyecto ecoturístico apoyado por la Secretaría de Economía para la segunda persona moral. Sin embargo, todo el proyecto de Aca Extremo está sustentado en la UMA de Eco Park”.
Disposiciones de la isla por el municipio
La isla La Roqueta se encuentra señalizada dentro del Plan Director de Acapulco de Juárez, como Área de Preservación Ecológica.
Con uso de suelo de tipo PCAN, que significa Protección y Conservación de Áreas Naturales y donde la biodiversidad debe conservarse y protegerse.
Se establece que los usos permitidos para construcciones, no podrán exceder de un nivel y del tres por ciento de la superficie del terreno como área de desplante.
Disposiciones estatales
Hace 23 años, se estableció un acuerdo para la creación del zoológico que se llamó Acazoo.
El 10 de abril de 1990, apareció publicado en el Periódico oficial del gobierno del Estado de Guerrero este acuerdo durante el período de gobierno del entonces gobernador, José Francisco Ruiz Massieu, dispuso la creación del zoológico como un establecimiento “para la recreación” que dependería del DIF estatal y que estaría ubicado en la isla.
Disposiciones federales
El acuerdo que estableció que la isla la Roqueta quedó bajo el control directo de la Secretaría de Marina (Semar) se publicó en el DOF el 6 de noviembre de 1981: “Acuerdo mediante el cual se dispone que la Isla La Roqueta ubicada en los litorales en el Puerto de Acapulco, Estado de Guerrero, quedará bajo el control directo de la Secretaría de Marina”.
Este ordenamiento le otorgó carácter de estratégica a la isla y señala que la Secretaría de Gobernación entrega a la Secretaría de Marina la isla La Roqueta para su administración bajo su control directo.
“Se obliga a la Secretaría de Marina a incluir una partida en su presupuesto para el mantenimiento de la isla. Que esto mismo lo haría la Secretaría de Turismo para la construcción de la infraestructura requerida para los desarrollos turísticos”.
Se estableció que la Secretaría de Turismo fijaría las normas para los proyectos de desarrollo turístico y que existía “la posibilidad de solicitar concesiones para la Zona Federal Marítimo Terrestre para fines turísticos hasta un plazo de 30 años”.
Otro acuerdo establece las normas para ajustar los proyectos de desarrollo turístico, publicado el 30 de noviembre de 1982.
Los proyectos para obtener concesión en la Zofemat para obras de infraestructura o construcción de índole turística y de recreación deberían obtener previamente el dictamen favorable de la Secretaría de Turismo, la cual “lo otorgará siempre y cuando los proyectos se adecuen a las disposiciones del Plan de Desarrollo Turístico para la isla, y no se podrán otorgar permisos ni concesiones hasta en tanto no se ajusten a este Plan”.
Se destaca que no podrá permisionarse o concesionarse superficie alguna, hasta en tanto no se ajusten a los dispuesto por el Plan de Desarrollo Turístico.
El Plan de Desarrollo Turístico comprendía hace más de 20 años la creación de un acuario, granja ostrícola, jardín botánico submarino, orquideario e invernadero, considerando la creación de un parque nacional insular que incluyera una zona de reserva de especies y aves marítimas.
“Con el objeto de que las obras se ajusten al Plan de Desarrollo Turístico, la Secretaría de Turismo contará con una Comisión Mixta de Desarrollo Insular, renovable anualmente integrada por representantes de los sectores Público, Privado y Social”, puntualiza el acuerdo de 1982.




