Plasma la acapulqueña Elis Regina Ruiz Salas en fotografías la femineidad natural
Aurélie Daly
La joven fotógrafa Elis Regina Ruiz Salas exhibirá el sábado, en el Centro Cultural Casa Borda, en Taxco, una serie de 16 fotografías en las que refleja la naturalidad del eterno femenino a través de retratos de mujeres y autorretratos.
Explicó en entrevista que su punto de partida fue buscar la feminidad en diferentes tipos de mujeres y precisó que no se trata de una serie a propiamente, sino de un conjunto de fotos que reflejan la naturalidad a través de la mirada y del movimiento natural.
Entre las más destacadas, desde su particular punto de vista, citó tres fotos: Ciudad de los pescadores, Querido Diego y Mi cielo personal.
En la foto titulada Ciudad de los pescadores que tomó en la playa Hornos, buscó la idiosincrasia local. “Lo que me interesa es lo que hay atrás de la foto, es decir buscar un lugar, conocer a la gente que te presta el lugar”,
En Querido Diego, foto tributo a Frida Kahlo, que considera como “uno de los iconos más importantes”, quiso confesar sus influencias y compartirlas a través de un cliché que muestra a una mujer con un tocado de rosas.
De la foto Mi cielo personal, escogida para el cartel de la exposición, que enseña a la fotógrafa rodeada de chispas de luz como estrellitas, explicó que plasmó esa necesidad que tiene de esconderse en un espacio fuera del tiempo y del espacio real, como en una burbuja.
La serie cuenta con otros autorretratos, que tratan de representar un momento especial que está pasando la fotógrafa en su vida personal, a modo de auto sicoanálisis. A través del romanticismo de una mirada o de un movimiento, cuenta una vivencia, es la “mejor manera de desahogarse”, dijo.
Se desprende tanto romanticismo y tanta melancolía de sus fotos como de su personalidad, sensible y tímida.
Técnicamente sus fotos también reflejan la naturalidad por lo que usa con parsimonia los efectos y retoques después de la toma y trabaja mucho con luz natural. “Lo que más me gusta es representar la naturalidad de las mujeres, acepto a las mujeres como son, sin retoques estéticos en la foto”. Sin embargo, le gusta jugar con los tonos, las curvas de colores y la temperatura para dar un efecto frío o caliente al retrato, según el ambiente buscado. Más allá de la parte técnica, dijo que el contenido es lo que prima, así como la cuestión de los tonos.
“Cuando tomo fotos, estoy muy visceral, muy apasionada, hasta se siente cuando hablo de foto, y a veces después de la sesión digo ‘¿por qué no vi este detalle?’, no sé, por ejemplo una basura. Hay elementos que fallan. Si hace mucho ruido, lo quito, si no hace parte del ambiente”, detalló.
Excepción a la regla, algunas fotos han sido tomadas en estudio, como es el caso de un autorretrato de la fotógrafa en pleno salto. Explicó que lo realizó en ciclorama, sobre fondo blanco y que hizo varias tomas con control, pero expresó su preferencia por la luz del sol, tan particular en Acapulco.
Entre sus referencias fotográficas citó a Terry Richardson y Pedro Meyer y justificó el contraste entre los dos; el primero, fotógrafo de moda, y el segundo, dedicado a la foto documental, por su gusto por tener un conocimiento muy diversificado.
Asimismo compartió que su voluntad primera era estudiar artes visuales y en particular cine, pero no se le dio la oportunidad de ir a estudiar fuera del estado por lo que cursó la carrera de Diseño Gráfico en el Centro Universitario Español.
Enamorada de Acapulco, donde nació hace poco más de 25 años, dijo que le gustaría mudarse a otra ciudad u otro país para crecer, para seguir su aprendizaje. “Lo menos que puedo pensar es que soy completa, por eso no me considero ni como diseñadora ni como fotógrafa; lo que siento es pasión, me pongo muy sentimental con toda la atmósfera de esta ciudad, que es el único lugar donde puedo encontrar todo lo que hay aquí”.
Ganadora en 2011 del tercer lugar en el concurso fotográfico Ventanas de Guerrero organizado por el Instituto Guerrerense de la Cultura, le dio la oportunidad de ver una de sus fotos expuesta en las Rejas Solares del Centro Cultural Acapulco. En esa ocasión recibió una invitación a exponer en la Casa Borda por medio de la Dirección de Galería y Artes del Instituto Guerrerense de la Cultura, con la que colabora.
Compartirá el sábado la sala de exposiciones temporales del Centro Cultural Casa Borda con el fotógrafo Luis Arturo Aguirre, que exhibirá su serie de fotos titulada Desvestidas, con la que ganó la XV Bienal de Fotografía, organizada por el Centro Nacional de las Artes (Cenart), a través del Centro de la Imagen y que estuvo recientemente expuesta en la Galería Ixcateopan del Centro Cultural Acapulco.




