Gobierno y magisterio deben replantear sus propuestas, dice el arzobispo de Acapulco
Aurora Harrison
El arzobispo de la Arquidiócesis de Acapulco, Carlos Garfias Merlos, hizo un llamado a los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de Educación Guerrero (CETEG) y al gobierno del estado, para replantear propuestas y buscar alternativas para solucionar el conflicto magisterial que está haciendo daño a la sociedad.
Durante su conferencia dominical, declaró que espera que estos días que los maestros no realizaron ninguna actividad hayan reflexionado para retomar el diálogo y que junto con las autoridades estatales encuentren puntos de coincidencia para una solución.
En otro tema, a pregunta sobre su opinión del programa federal Cruzada contra el Hambre, advirtió que corre el riesgo de politizarse, por lo que pidió que predomine el bien común y que se busque el beneficio de la gente que verdaderamente lo necesita.
Sobre los maestros, declaró: “Ojalá que encuentren el camino definitivo de solución, porque pareciera que surgen señales que van por buen camino y de repente dan pasos hacia atrás; en el caso de las 39 órdenes de aprehensión, depende que se tengan en sustentación legal y deben realizarse conforme a lo que está establecido en la ley”.
Sobre la tregua de cinco días de los maestros, declaró espera que sea un espacio de tiempo para que puedan encontrar puntos de coincidencia con el gobierno y retomen el diálogo para dar solución a este conflicto “que está haciendo daño a la sociedad y que está generando más incertidumbre de lo que se vive en Acapulco y Guerrero”.
Cuando se le preguntó cuál es panorama que prevé la Iglesia ante la cerrazón del gobierno y la CETEG para sentarse a dialogar, respondió que “el camino es el diálogo, en ese sentido no hay duda, la cuestión es tener el diálogo oportuno y hacer los planteamientos pertinentes”.
Explicó que si hay dificultades, que se replantee la postura inicial y no llegar previendo qué es lo que se hará y qué no, sino que se llegue a una solución conjunta entre las partes.
Reiteró que el diálogo es lo más importante en busca de solución, “deben replantearse los temas por parte de las partes en conflicto y buscar las alternativas verdaderas de solución, porque no hay derecho que con las movilizaciones se afecte gente inocente”.
Agregó que los medios de violencia serán contraproducentes para el camino de solución al Movimiento Popular Guerrerense e insistió en el diálogo para que se pueda replantear todo lo que está en desacuerdo de la reforma educativa.
El pasado miércoles, durante la sesión del Grupo Aca, el arzobispo pidió a los maestros que aceptaran la determinación del Congreso en relación a la Ley de Educación Estatal y que sus inconformidades las planteen para mejorar dicha ley en el futuro.
En cuanto al programa federal de Cruzada contra el Hambre, advirtió que corre el riesgo, como otros, si no sale del ambiente político electoral que se maneja en los contextos sociales y políticos, “todo se interpreta de esa forma, la bondad de los programas necesita la colaboración de todos y que predomine el bien común para aquellos que tienen hambre”.
Dijo que espera que lo político y electoral se maneje en los espacios correspondientes. Abundó que en la Iglesia “estamos haciendo nuestro aporte, en la medida en la que tenemos para hacerlo” y es que dijo que en un programa, como el que se echó andar en la colonia Simón Bolívar, se deben colocar todos y poner el mejor empeño y darle seguimiento.
“Creo que todos los proyectos tienen una bondad de trasfondo y siempre la duda es si se van a realizar y se llegara el beneficio a quienes está destinado, y el modo en cómo se plantea el objetivo de este programa, que beneficie la necesidad de atender a los que tienen hambre y están en mayor desamparo y que no pueden satisfacer su necesidad de comer”, dijo.




