Zapata y el Che, en el sepelio de Hernández Cardona, Banderas Román y Román Ramírez
Ayer fueron sepultados los cuerpos de los tres integrantes de la Unidad Popular, Arturo Hernández Cardona, Rafael Banderas Román y Ángel Román Ramírez.
Sus cuerpos fueron velados en el palacio municipal, espacio que permanecerá tomado por los miembros de la UP y otras organizaciones solidarias “hasta que se castigue a los responsables” del triple homicidio.
Más de 500 personas acompañaron a las tres carrozas con los restos de Hernández Cardona, Banderas Román y Román Ramírez. No hubo misa de cuerpo presente. Durante la velación de anoche y parte del día hubo rezos y plegarias, así como consignas exigiendo justicia y acusando al presidente municipal, José Luis Abarca, de ser el autor intelectual de los crímenes.
Antes de llegar al panteón, los cuerpos fueron llevados a las oficinas de la Unión Campesina Emiliano Zapata, organización que fue fundada por quien fuera regidor por el PRD, secretario de Derechos Humanos y de Movimientos sociales, así como consejero estatal y nacional, además de precandidato a diputado federal por el distrito 02, Arturo Hernández Cardona.
Al frente del cortejo colocaron una manta roja con una hoz y un martillo y decía Unidad Popular. Atrás iban Sofía Lorena Mendoza Martínez, regidora y compañera de Arturo Hernández, así como las tres hijas de éste, de su primer matrimonio. El dolor las unificaba.
Llevaban en sus manos los cuadros que Hernández tenía en su oficina. Uno de Emiliano Zapata, a quien Hernández Cardona respetaba como uno de sus íconos, así como otro de Ernesto Che Guevara, en el que estaba escrita la carta que el revolucionario envió a sus hijos.
El recorrido fue lento y largo. Poco después de las cuatro estaban cercanos al panteón municipal. Sofía Lorena comentó a las hijas de Arturo: “Hay que acompañar al Cartulinas (Ángel Román), y después nos vamos nosotros”. Las hijas asintieron y caminaron hacia el panteón municipal.
Bajaron el cuerpo de Ángel. Lo trasladaron hasta su última morada, muy cercana a la del síndico Justino Carvajal Salgado, quien fuera asesinado en marzo pasado.
Familiares de Angel Román y algunos de la UP se quedaron ahí mientras el cuerpo de Hernández Cardona era llevado al panteón Cristo Rey.
Entre los asistentes en el cortejo estuvieron Nicolás Chávez, Mauro García Medina, Bertoldo Martínez Cruz y Apolinar Segueda Dorantes.
También llegaron Alejandro Camacho, secretario general del CEN del PRD, y Evencio Chávez Salgado, representante de IDN en Guerrero.
También Javier Monroy, de Tadeco; Bernardo Cayetano, de la organización Tierra y Libertad, y el dirigente de la organización Mártires del Vado de Aguas Blancas y administrador fiscal en Taxco, Felipe López Liborio.
Mientras el cortejo se dirigía al panteón municipal, trascendió que en la cárcel de Tuxpan había alrededor de 200 policías antimotines y que esperaban la orden para desalojar a los pocos que se quedaron a resguardar el Palacio Municipal. Pero no pasó nada.
Durante la despedida a Hernández Cardona varios tomaron la palabra. Pablo Sandoval Cruz señaló que Cardona no había muerto, que está en los corazones de todos los que lo conocieron y supieron de su lucha.
“Está ahora en la tierra que tanto amó. Por la que luchó para que los campesinos tuvieran fertilizante”, dijo el veterano luchador social.
“¿Cuál fue su delito?”, se preguntó Sandoval, y respondió: “ser un luchador social”.
“A eso le teme el gobierno federal. Que haya gente que recoja las aspiraciones y necesidades del pueblo. Seguramente vamos a seguir cayendo. No lo dudo. Los regímenes desaparecen a los hombres que hacen algo por la humanidad”, expresó.
A los familiares les pidió valor y paciencia. “Todos somos Arturo Hernández Cardona”, concluyó.
Una de sus tres hijas agradeció a todos la amistad y cariño a su padre. El apoyo que le daban y dijo que ella siempre vio que su padre los atendía.
“Crecimos en medio de sus convicciones y fueron muy claras”, dijo, y se refirió a Emiliano Zapata y al Che Guevara como los dos íconos importantes de su padre.
De Zapata dijo que tierra, libertad y justicia eran los ideales que su padre tenía. Posteriormente, con dificultad, leyó la carta que el Che envió a sus hijos. Sus hermanas, a un lado de ella, abrazando el féretro donde estaba el cuerpo de su padre, lloraban al escucharla. Lo mismo hacía Sofía Mendoza, su última pareja sentimental, quien también agradeció el apoyo que le dieron a Hernández Cardona y subrayó que “nos orgullece a las dos familias por sus ideales”.
Manuel Olivares, defensor de derechos humanos, se sumó a la exigencia del esclarecimiento del crimen de los tres integrantes de la UP.
Por su parte del secretario general del CEN del PRD, Alejandro Camacho, reconoció el trabajo de Hernández Cardona, su militancia en la izquierda y dijo que el CEN de su partido exige el esclarecimiento y castigo a los responsables intelectuales y materiales.
También dijo que se le daría la oportunidad a los gobiernos municipal, federal y estatal para demostrar que no hay impunidad.
Mientras bajaban el féretro, se entonó la canción Venceremos y posteriormente se escuchó la grabación de La internacional, que se mezclaba con llantos y aplausos. (Eduardo Albarrán / Iguala).




