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Abre el Museo Nacional de Antropología muestra de siete siglos de pintura de India

Jorge Ricardo / Agencia Reforma

 

Ciudad de México

 

La exposición reúne en 104 ilustraciones –hojas sueltas, páginas de manuscritos, álbumes y libros– siete siglos de pintura de la India. En ese tiempo, los artistas tuvieron que asumir formas de pintar ajustadas a los nuevos deseos de sus clientes que al inicio, en el siglo XII, era la población autóctona, después los imperios persa, mogol y, al final, en el siglo XIX, el británico.

Visiones de la India. Pinturas del sur de Asia del San Diego Museum of Art estará abierta a partir de este jueves en el Museo Nacional de Antropología e Historia. Ayer fue presentada como la primera revisión de la pintura de ese país en México y como la primera gran exposición internacional del INAH, cuyo director, Serio Raúl Arroyo, dijo incluso que se busca retomar la tradición de exposiciones relacionadas con el mundo –“que tienen como fundamento una gran investigación”– y que en años recientes se habían perdido.

La muestra estuvo en mayo de 2009 en el Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. La piezas corresponden a la colección que Edwin Binney donó al Museo de San Diego, dirigido desde 2010 por la mexicana Roxana Velásquez: unas mil 453 en total que contienen casi dos millares de pinturas.

“Nunca se había hecho una curaduría de esta importancia”, dijo Velásquez.

La curaduría de la muestra ha llevado ocho años, según la directora. En ese tiempo se han realizado en San Francisco cuatro instalaciones que ahora son los núcleos temáticos. La primera parte se titula Iluminaciones sagradas: pintura autóctona de la India en los libros religiosos. En el siglo XII, explicó, era común la transcripción de textos religiosos junto con una pintura. Los libros se regalaban y tenía esto que ver con la idea de dar el bien para recibir una misma energía a cambio. Algunos dibujos son tan pequeños –con detalles para una concentración interna– que en la muestra requieren ser vistos con una lupa.

Al paso del tiempo, surgió una Versión Lírica, título del segundo núcleo, de la pintura. A la llegada del imperio persa, surgieron ilustraciones de obras literarias. En la exposición resalta una obra de 21 por 12.5 centímetros, realizada en 1730, sobre la leyenda de Layla y Majnun, conocida como la versión de Romeo y Julieta entre el mundo musulmán e hindú.

La tercera sección se refiere a las piezas durante el imperio mogol y después de la muerte del emperador Humayun, al caerse por las escaleras, y la llegada al trono de su hijo de 14 años Akbar, quien creó talleres con pintores locales que fundieron la tradición de la India con, por ejemplo, la perspectiva europea.

La última etapa de la muestra es Al estilo de la Compañía: pintura para la clase comerciante y corresponde a las obras sobre patos, serpientes, gansos y plantas que a la llegada del imperio británico los aristas se dedicaron a hacer.

Lo que Visiones de la India muestra es la línea de desarrollo del arte plástico, sus modificaciones de material –de hojas de árbol a fibra de algodón, de utilizar como pinceles dos pelos de gato joven o de ardilla– y las variaciones temáticas durante medio siglo, dijo Roxana Velásquez.

Según el director del INAH, la muestra ha tenido un costo de 9 millones de pesos, una cantidad sensata, añadió, dada la importancia de las piezas. Por tres ocasiones, el funcionario se refirió a la intención de realizar grandes exposiciones mediante el intercambio comercial, un signo de su primera gestión al frente del instituto, de 2000 a 2005, como Aztecas o Faraón que en 100 días en 2005 reunió a más de 618 mil personas.

A la presentación de la muestra acudió el Coordinador Nacional de Museos, Marco Barrera Bassols, pero no el director del recinto, Antonio Saborit.

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