Se recupera Lula da Silva de una neumonía y reportan que la fiebre cedió
DPA
Sao Paulo
El ex presidente de Brasil Luiz Inacio Lula da Silva se recupera bien de la neumonía que motivó su ingreso este domingo en el hospital Sirio-Libanés, pasó bien la noche y no volvió a presentar fiebre, afirmó ayer el médico David Uip.
En entrevista este lunes al canal GloboNews, el médico agregó que el ex mandatario se sometió ayer a varios exámenes para confirmar la causa de la neumonía, que lo mantendrá en el hospital probablemente hasta el próximo fin de semana.
El domingo, Uip admitió que, pese a que se trata de una neumonía leve, la dolencia de Lula precisa cuidados, ya que el ex presidente de 66 años concluyó el 17 de febrero un tratamiento agresivo de radioterapia y quimioterapia para combatir el cáncer de laringe que se le diagnosticó en octubre pasado.
“En un paciente con la edad de Lula, que acaba de enfrentar un tratamiento agresivo, cualquier cosa es grave. Una gripe puede ser grave”, expresó.
Según asesores de Lula, el líder del gobernante Partido de los Trabajadores (PT) ha bajado de peso y enfrenta dificultades para tragar, y en los últimos días presentó fiebre, lo que llevó a su hospitalización.
Paulo Hoff, otro médico del equipo que trata al ex gobernante, consideró sin embargo como normales los problemas: “Él está en la fase de recuperación. Es normal bajar de peso y la inmunidad se ve afectada”.
Con Hoff coincidió el oncólogo Artur Katz: “El tratamiento a que se sometió el ex presidente es extraordinariamente pesado. En algunos aspectos, su tolerancia fue hasta mucho más grande que la de la mayoría de las personas”.
Katz anticipó que el tratamiento con antibióticos para curar la neumonía se prolongará por entre diez días y dos semanas, pero advirtió que Lula podría abandonar el hospital antes de ese plazo: “Cuando se haya consolidado la mejora, él podrá tomar los antibióticos en casa”.
Según el oncólogo, los problemas de Lula para tragar son hoy menos serios que antes, pero tendrán que ser totalmente superados hasta que se pueda realizar un examen para confirmar si desapareció totalmente el tumor maligno de tres centímetros de diámetro ubicado en su laringe hace poco más de cuatro meses.
“Lo único que podemos afirmar hoy es que no se ve un tumor grosero”, expresó el médico, quien afirmó que, para acelerar la recuperación, los médicos prohibieron visitas y recomendaron a Lula que se abstenga de hablar por teléfono, para lograr una “pausa vocal” que pueda acelerar la superación de las molestias en la laringe.




