Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Carlos Pérez Aguirre

Chilpancingo, capital relegada

 

Gabriel: Hoy tienes la gloria

por haber salido victorioso,

en la justa de la palabra.

Estamos orgullosos de ti.

 

Dentro de algunos meses, en la capital del estado de Guerrero se cumplen 200 años de la instalación del Primer Congreso de Anahuac, y de la proclamación de los Sentimientos de la Nación por el generalísimo José María Morelos y Pavón, y en donde también fue promulgada el Acta Solemne de la Declaración de Independencia de la América Septentrional, que fue sancionada en el Palacio Nacional de Chilpancingo, el 6 de noviembre de 1813 según consta.

Pero la sede de este importante evento, que configuró la nación, hoy se ve relegada y sobre todo flagelada por diversidad de problemas, en donde se suma hoy con relevancia la incapacidad de la autoridad municipal y la falta de una adecuada gestión que trasluce una conducción que está haciendo zozobrar a la ya de por sí desatendida capital.

Los problemas a los que se enfrenta la población que “sobrevive” en Chilpancingo son muy variados. Me han llegado diversos correos con denuncias ciudadanas, por ello pretendo aquí hacer un apretado resumen de la problemática más evidente.

Por una inadecuada planeación se han entregado gran cantidad de permisos de servicio público de las llamadas “combis”, el problema es que la gran mayoría de las rutas transitan por las estrechas calles del centro de la ciudad, generando una caótica vialidad y un denso trafico vehicular a cualquier hora, haciendo intransitable la ciudad.

Además, la mayoría de las calles están llenas de baches y hoyos, hundimientos, socavones que ponen en peligro la integridad de los habitantes y son un riesgo para los vehículos. El estacionamiento en ambos lados de las aceras y la anarquía vial es común, agravando más la situación.

Se han consecionado por el ayuntamiento de Mario Moreno terrenos que eran para disfrute público, como parques y jardines, otorgándolos para uso comercial y privado. La mayoría de la basura es recolectada por un servicio también concesionado, que no obstante lo caótico e inadecuado ha desahogado un poco el problema, pero ello genera una gran contaminación, sobre todo auditiva, y siguen los tiraderos en las calles con la consecuente proliferación de enfermedades.

El servicio de agua es totalmente ineficiente y se ha agravado por el desmedido crecimiento poblacional que –hay que decirlo– se debe en mucho a la proliferación de colonias y fraccionamientos que sin ningún control y sin pizca de ya no digamos planeacion urbana sino sentido común, el actual munícipe ha autorizado en beneficio de los bolsillos de alguien, pero en detrimento de la mayoría de la población.

En Chilpancingo se ven colonias apartadas totalmente deshabitadas en eriales, pero con calles y avenidas recién encementadas y la totalidad de servicios públicos, como luz drenaje y agua, pero habitadas por nadie. Mientras populosas colonias, además del céntrico primer cuadro, observan sus calles destartaladas y sin servicios, todo ello con el total patrocinio del gobernante estatal –quien desea que su sucesor sea el priista e ineficiente edil de Chilpancingo– quien por cierto, ahora está llevando a cabo un innecesario e inadecuado embellecimiento de jardines, con presupuesto estatal claro, que se antojaría adecuado, siempre y cuando las calles fueran ordenadas con servicios adecuados y sin baches. Es como comprarse un jardín colgante y exótico, mientras en la casa no hay de comer. Absurdo.

El jardín central, remodelado y embellecido en el periodo de gobierno de Alejandro Cervantes, situó a la capital en el nivel de cualquier capital del país y fue orgullo y disfrute en beneficio de todos los guerrerenses; pero ahora el descuido es evidente: jardines sucios y llenos de basura, bancas destartaladas, explanadas mugrientas e invadidas por ambulantes, imagen urbana desecha. Pero a este jardín así como la alameda y el zoológico que son parte del paseo obligado y de descanso, no se les presta mayor atención y cada día acrecentan su deterioro.

El gobierno municipal actual desatiende sus funciones básicas. Todo ello además se ve agravado por el desmedido incremento de la delincuencia –tal vez menos difundido, pues Acapulco resulta más redituable como noticia nacional. La extorsión, el robo, el secuestro, los asesinatos, son cosa común ante los ojos de una ciudadanía aterrorizada pues los jóvenes, sobre todo, no pueden salir con tranquilidad a cualquier hora, pues sobre ellos pende la amenaza de la delincuencia.

¿Esto es lo que Ángel Aguirre quiere “heredar” a la entidad para que alguien le proteja las espaldas y evite el efecto Granier? Tendremos que reflexionar con objetividad, los datos ahí están. La cuna de la nación ha sido relegada y entregada a manos, sin vision, torpes e ineficaces.

 

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