Acapulco sería una buena plaza para un equipo de primera: Toño Ríos
Aurelio Peláez
–¡Cocho, Cocho¡– se oyen los gritos en la cancha de Chivas Diamante cuando los jugadores del Toluca llaman a Antonio Ríos, el medio de contención originario de Arcelia que por lo que se vio en el entrenamiento de este viernes, regresa al equipo titular.
Esto, después de la temporada pasada en que Antonio Ríos prácticamente salió a los partidos en la banca, y en la que después de haber perdido la final en la anterior, el equipo ni siquiera pudo pasar a la liguilla.
Como el Toluca, el que como en varios años anteriores realiza pretemporada en la ciudad, también lo están otros equipos de primera división como el Pachuca, el Puebla y los Correcaminos de Querétaro.
En el entrenamiento de este viernes, no sólo reapareció en el equipo titular el guerrerense, sino que regresó a futbol mexicano el ex delantero paraguayo José Saturnino Cardozo, uno de los jugadores míticos del club, su mayor goleador y quien desde hace un mes es su nuevo entrenador.
Pretemporadas en Acapulco en el que los jugadores ganan en velocidad, antes del inicio de a liguilla, según cuentan los que saben de estos entrenamientos al nivel del mar. El contacto con los jugadores es restringido para los aficionados, y las entrevistas con los medios de comunicación, controladas por el equipo de prensa.
Con todo, El Cocho Ríos como le dicen sus compañeros, apenas sospechando del significado que el localismo –más que saludo, una ofensa y afrenta– tiene en los guerrerenses, es autorizado a dar una entrevista.
Ríos de entrada, y contra lo que pocos esperan, cree en que la selección haga un buen papel en la Copa Confederaciones, en Brasil. Convocado por tres ocasiones a la selección, confía en que dice, trabajando, vuelva a ser llamado a la misma, que ahora dirige el Chepo de la Torre, alguna vez su técnico.
Para Ríos, uno de los tres guerrerenses que queda en primera división, Acapulco sería una buenaplaza para un equipo de primera, conociendo que se construye un estadio ya para albergarlo, aunque sea un equipo comprado y no llegue escalando y por méritos propios, cual debería ser, piensan los reporteros.
Güerito, chaparrón, el físico de Ríos dista mucho el de ser el indicado para detener el avance de los mediocampistas del equipo contrario, pero se le da.
¿Qué por qué no hay más guerrerenses en la primera división?, se le pregunta. Hay que trabajar, trabajar con los niños, trabajar fuerzas básicas, contesta. Una política a la que son ajenos no sólo los políticos, sino también los empresarios locales y en donde los jugadores que tienen la oportunidad de estar en la vitrina de la primera división, lo son más por méritos propios, esfuerzos individuales o familiares, más que por una política de planeación deportiva.




