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Revive la OFUNAM oda a Morelos que no se interpretaba desde 1965

Erika P. Bucio / Agencia Reforma

 

Ciudad de México

 

Era 1965 y se avecinaba el homenaje José María Morelos (1765-1815). El compositor César Tort recibió el encargo de la SEP para escribir una obra dedicada al Siervo de la Nación. En un principio, el músico poblano estaba renuente. Volcado en su tarea como pedagogo, llevaba mucho tiempo dedicado a componer para niños.

Pero después de leer el poema Tempestad y calma en honor de Morelos que el escritor Carlos Pellicer le entregó en mano, no vaciló: “Imaginad / una espada / en medio de un jardín. / Eso es Morelos / Imaginad / una pedrada / sobre la alfombra de una triste fiesta, / Eso es Morelos”. En seis meses, La tempestad (Cantata a Morelos) estuvo lista.

César Tort (Puebla, 1925) define el poema como una pintura con palabras, un mural que narra las hazañas de Morelos con el cerro del Tepozteco como telón de fondo. Pellicer escribió esos versos en 1946, en su casa en Tepoztlán.

“En mi afán era revelar musicalmente las palabras de Pellicer”, dice César Tort.

El compositor poblano, discípulo de Aaron Copland, se decantó por la cantata, su propósito era incluir el poema completo. Requería además de un coro de más de cien voces y un declamador.

“En los ensayos, me gané a Carlos Pellicer, a Mauricio Magdaleno, que era subsecretario de Cultura, y a José Revueltas”, recuerda.

Una obra que, según el autor de El apando, podía ser emblemática de los festejos nacionales porque la música descubría el rostro sonoro de la poesía de Pellicer.

En el estreno en el Palacio de Bellas Artes el 22 de diciembre de 1965, al que acudió el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, el actor José Gálvez se puso nervioso y se le olvidó una línea. El director Luis Herrera de la Fuente, al frente de la Sinfónica Nacional, se enfadó tanto que lo excluyó de la temporada y llamó al propio Carlos Pellicer como declamador.

El director Eduardo Mata dirigió la cantata en 1966 en Jalisco para conmemorar el centenario del Teatro Degollado. Y desde entonces, no se ha vuelto a escuchar más en las salas de concierto.

Hasta ahora que la OFUNAM incluyó La espada (Cantata a Morelos) en el programa del sábado 22 y domingo 23 de junio con un coro de 160 voces, el actor Emilio Echevarría como declamador y el director José Guadalupe Flores al frente de la orquesta.

Con ayuda de su hijo Germán Tort, director de orquesta, el compositor se ha dado a la tarea de revistar la partitura. “Comprueba que no iba yo tan mal”, dice satisfecho.

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