Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Con el caso Cassez, la Corte cerró la puerta a abusos y manipulación, dice su abogado

Daniel Velázquez

 

Los integrantes de la Asociación Civil Acapulco, conocida como Grupo ACA, cuestionaron al abogado defensor de la ciudadana francesa Florence Cassez, Agustín Acosta Azcón, por la liberación de su cliente por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Acosta Azcón participó en la sesión semanal del grupo Aca con el tema “Debido proceso y derechos humanos, el caso Florence Cassez: un nuevo paradigma de la justicia”, y en la ronda de preguntas y respuesta los asistentes cuestionaron la defensa que hizo de la ciudadana francesa.

Los participantes le dijeron al abogado que se aplicó la ley pero que no hubo justicia, que el sistema de justicia mexicano se llenó de estiércol, que fue un asunto arreglado políticamente entre los presidentes de Francia y México y que los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación no abordaron el fondo del asunto porque no se discutió la inocencia de la ciudadana francesa.

El abogado dijo que está “orgulloso” de haber defendido a Florence Cassez y que le gusta que le cuestionen sobre el tema para dar sus puntos de vista, porque se trata de “un tema civilizatorio, no son artilugios de los abogados”.

Josefina Verduzco le dijo que en la mayoría de los ciudadanos existe la percepción de que la liberación de Cassez es una “aberración” y se puso en evidencia que el sistema de justicia mexicano es corrupto, además de que en el caso intervinieron los gobiernos de Francia con Nicolas Sarkozy ante Felipe Calderón y François Hollande con Enrique Peña Nieto, que fue cuando culminó el proceso.

Carlos Gallegos García dijo que con ese caso la justicia mexicana “se llenó de estiércol”, y preguntó qué hacía una francesa con una banda de secuestradores, pues “quien anda con marranos es que es un marrano”, y también señaló que hubo una negociación entre los presidentes de Francia y México.

Ángel Suazo opinó que así como la Corte atrajo ese caso, también debería hacerlo con los casos de Aguas Blancas, donde murieron 17 campesinos, o el caso Ayotzinapa donde fuerzas policiacas asesinaron a los estudiantes normalistas Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús.

Guadalupe Soberanis cuestionó por qué no se ha fincado responsabilidad a Genaro García Luna y a otros funcionarios que violentaron el debido proceso y cuyas omisiones permitieron la libertad a la ciudadana francesa, y señaló que la actuación de la Suprema Corte de Justicia dejó lagunas, porque lo correcto hubiera sido la revisión del caso.

Mario Wichtendahl dijo que la ciudadana francesa al ser novia del jefe de la banda de presuntos secuestradores sabía a qué se dedicaba, “no era una blanca paloma”.

Miguel Ángel Lépez Vela señaló que la liberación de Cassez resolvió el problema de las inversiones francesas, que estaban suspendidas en el país, lo que hace suponer que el caso se resolvió por la vía diplomática entre los presidentes de Francia y México en la visita que Peña Nieto hizo a Francia como presidente electo.

José Luis Gallegos dijo que el caso de Florence Cassez “abrió la caja de pandora” en México para cuestionar si las autoridades de la justicia mexicana están preparadas para aplicar el principio del debido proceso y presunción de inocencia.

En declaraciones a reporteros, el abogado dijo que el principal argumento sobre la inocencia de Cassez son las contradicciones de los testigos, y como no hay certeza en las acusaciones no se podía establecer culpabilidad.

Explicó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación sólo analizó los argumentos que tenían vínculos con la Constitución, como el montaje mediático, los derechos consulares y la presunción de inocencia, y su conclusión fue que “las pruebas estaban de tal modo viciadas que no ofrecen fiabilidad, certeza sobre su culpabilidad”.

Acosta Azcón dijo que defendió a Florence Cassez gratuitamente porque está convencido de su inocencia y de que debían respetarse los principios del debido proceso que están en la Constitución y en las leyes mexicanas.

Consideró equivocada la idea de que el caso de la ciudadana francesa abre la puerta para que otros delincuentes salgan de la cárcel.

“El caso de Florence Cassez es un caso excepcional y extremo de violaciones a los derechos humanos y no un caso de que va abrir una rendija a todos los criminales, quienes no comparten la opinión de la Corte han tratado de desprestigiar esa decisión”, dijo, pero agregó que mediante un análisis sereno y técnico de la decisión, lo que hizo la Corte fue “cerrar la puerta a los abusos de la policía y a las manipulaciones de los expedientes”.

Agregó que debe haber “muchos” casos como el de la ciudadana francesa, la diferencia es que el de Cassez se difundió en televisión y con el precedente quedan instrumentos para que abogados asuman la defensa de casos controvertidos y difíciles y puedan llevarlos a buen éxito. “Injusticia siempre va haber”, advirtió.

Florence Cassez fue detenida a principios de diciembre de 2005 por policías de la desaparecida Agencia Federal de Investigaciones (AFI) acusada de ser parte de la banda de presuntos secuestradores Los Zodiacos; en abril de 2008 fue sentenciada por la justicia mexicana a 60 años de prisión acusada de los delitos de secuestro, posesión de armas de fuego y delincuencia organizada; el 23 de enero de este año quedó en libertad luego de un amparo que le otorgó la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

468 ad