Reflexionan mujeres sobre la imagen femenina en la publicidad latinoamericana
Oscar Cid de León / Agencia Reforma
Ciudad de México
El segundo día de actividades dentro del Congreso Internacional de La Experiencia Intelectual las Mujeres en el Siglo 21, que se lleva a cabo en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, arrancó con un análisis de tres publicistas latinoamericanas en torno a la imagen femenina en los medios masivos.
Ana María Olabuenaga, mexicana, puso en la mesa el tema tras compartir con la audiencia un comercial televisivo de la década de 1970, donde una mujer exalta la suerte de otra por haber conseguido marido. “Con este cutis, nunca tendré suerte”, le dice.
La opción que ofrece el publicista es Camay, “mucho más que un simple jabón”.
“Nuestra gran opción era contraer nupcias”, recordó a la audiencia Olabuenaga.
La mexicana estuvo acompañada por la colombiana Olga Lucía Villegas y la argentina Paula Santilli, quien advirtió que la publicidad femenina ya es otra, y destaca mucho más que la búsqueda de la belleza.
“La publicidad siempre ha emblematizado lo que la que la mujer del momento es, a la vez que también introduce un componente de la mujer que va a venir”, señalaría Santilli, directora general del ramo publicitario de Pepsico.
El arrojo de la mujer, por ejemplo, es un tema cada vez más presente.
Santilli hizo un llamado: “Como anunciantes que somos, levantemos el autoestima de las mujeres, dignifiquémosla siempre a través de las imágenes que usamos”.
Villegas, presidenta para Latinoamérica de la agencia Leo Burnett, puso como ejemplo de lo anterior un comercial de Falabella, tienda departamental chilena con presencia en varios países sudamericanos.
“Este comercial realmente muestra e impulsa a las mujeres a dar el siguiente paso y a decir: ‘Nosotras las mujeres si somos capaces, lo que pasa es que tenemos que creernos que somos spaces, aunque por años nos hayan dicho que no’”.
El anuncio muestra a una bailarina que vence el miedo y se enfrenta a un escenario, a una niña que encuentra las agallas para introducirse al mar, a una chica ante el hombre que le gusta, u otra más aguerrida que se enfrenta a un lobo. El mensaje lo dan ataviadas de productos de la tienda.
“Ese comercial dice ‘atrévete’, tú lo puedes hacer”, resumió Villegas.




