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Ofrecen potencias a Irán retomar el diálogo sobre su programa nuclear

DPA

Bruselas / Viena / Teherán

Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos ofrecieron ayer a Irán retomar el diálogo sobre el programa nuclear, aseguró ayer la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, en Bruselas.
“Queda todavía por determinar la fecha y el lugar de esas conversaciones”, comentó la alta representante de Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) de la Unión Europea (UE).
“Confiamos en que Irán ahora entre en un proceso sostenido de diálogo constructivo que pueda plasmarse en un avance tangible para resolver las permanentes preocupaciones de la comunidad internacional sobre su programa nuclear”, comentó la baronesa.
En una carta dirigida al principal negociador iraní en el tema, Saedi Jalili, Ashton subraya que el principal objetivo sigue siendo “una solución global negociada y duradera que pueda restablecer la confianza internacional en la naturaleza puramente pacífica del programa nuclear de Irán”.

Permite Irán acceso a instalación militar

Irán envía señales contradictorias al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA): aseguró que permitirá a los inspectores visitar la controvertida instalación militar de Parchin, pero no se mostró dispuesto a dar informaciones sobre la estructura de su programa nuclear a funcionarios en Viena, según se desprende de un borrador de acuerdo entre el OIEA y Teherán. Teherán no quiere dar detalles sobre su estructura de gestión y la forma de acceso a los materiales, informaciones esenciales, según el OIEA. Los expertos en Viena creen que parte de ese programa está subordinado al Ministerio de Defensa.
Pero al mismo tiempo, la agencia de noticias estatal Isna aseguró que Irán está dispuesta a permitir el acceso a inspectores del OIEA a la controvertida instalación militar de Parchin, aunque bajo determinadas condiciones, informó citando un comunicado de la oficina iraní del OIEA en Viena.
La inspección podría autorizarse si antes se aclaran “detalles relevantes”, según el comunicado. En enero y febrero, Irán negó el acceso a los inspectores a la zona militar, donde hay indicios de que científicos iraníes podrían estar simulando pruebas con cabezas nucleares.
Parchin, situado al sureste de la capital Teherán, no es oficialmente una instalación nuclear, por lo que Irán no está obligado a permitir el acceso a los inspectores. Sin embargo, la visita sería posible si las autoridades competentes del OIEA emiten un permiso, dijo el director de la autoridad iraní de la energía nuclear, Fereydun Abbasi, la semana pasada. Según Abbasi, Parchin no se utiliza con fines atómicos.
Diplomáticos en Viena temen que Irán pueda hacer desaparecer en Parchin cualquier prueba antes de permitir el acceso a los inspectores. Los analistas creen que Teherán tiene que permitir una visita a los inspectores internacionales para no poner en peligro las negociaciones nucleares internacionales.
Teherán ha manifestado su intención de retomar las conversaciones con Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Rusia y China.
Los servicios secretos occidentales tienen la sospecha de que el Estado islámico trabaja en un programa de armas nucleares secreto y el OIEA exige respuestas claras de Teherán al respecto.
El comunicado iraní señala también que los inspectores ya han visitado dos veces Parchin, la última en 2005. El OIEA teme sin embargo que la instalación se utilice desde entonces para simular explosiones nucleares.
Mientras, Reino Unido, China, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos ofrecieron ayer a Irán retomar el diálogo sobre el programa nuclear de Teherán, aseguró ayer la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton, en Bruselas.
“Queda todavía por determinar la fecha y el lugar de esas conversaciones”, comentó la alta representante de Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) de la Unión Europea (UE).
En una carta dirigida al principal negociador iraní en el tema nuclear, Saedi Jalili, Ashton subraya que el principal objetivo sigue siendo “una solución global negociada y duradera que pueda restablecer la confianza internacional en la naturaleza puramente pacífica del programa nuclear de Irán”.

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