Gana Romney en cuatro de los diez estados en el supermartes; Santorum triunfa en dos
DPA
Washington
Medios estadunidenses proyectaron la victoria del principal aspirante republicano, Mitt Romney, en tres de los diez estados que celebran este “supermartes” primarias para definir al candidato opositor a la presidencia estadounidense, mientras que su principal rival, Rick Santorum, habría ganado dos.
Con parte de los centros electorales aún abiertos y el recuento de votos aún en plena marcha en la mayoría de los estados que ya cerraron las urnas, los medios adelantaban a primera hora de la noche local que Romney se hará con las primarias republicanas de Massachusetts, estado del que fue gobernador, y Virginia . Vermont y Idaho.
Mientras, el que se ha convertido en su máxima amenaza para convertirse en el aspirante más afianzado, Rick Santorum, podría proclamarse vencedor en el importante estado de Tennessee, así como en Oklahoma, coincidieron cadenas como CNN, Fox News o NBC.
En total, este martes se celebran primarias o “caucus” en diez estados, en los que están en juego más de 400 delegados, más de un tercio del número de sufragios (mil 144) que un aspirante necesita para ser proclamado oficialmente candidato presidencial en la Convención Republicana que se celebrará a finales de agosto.
Para Romney resulta clave hacerse con el máximo de victorias posible para reafirmar un liderazgo en la carrera republicana que, pese a encabezarla de forma consistente, sigue esquivándole en la opinión pública.
Especialmente importante es considerada la victoria en estados calificados clave –por el número de delegados a repartir o por su simbolismo– como Ohio o el Tennessee ahora atribuido a Santorum.
En Ohio sin embargo la carrera era tan ajustada que nadie se atrevía a hacer predicciones. Y es que con el 20 por ciento de los votos ya recontados, Santorum acumulaba el 38 por ciento de los votos en Ohio, mientras que Romney el 37 por ciento.
Ohio es uno de los estados que más está siendo vigilado en este “supermartes” de primarias republicanas, por lo simbólica que se considera esta región: históricamente, ningún republicano ha logrado jamás ser elegido presidente sin ganar en ese estado, cuyos votantes representan además una mezcla que refleja con bastante exactitud el espectro nacional de electores.
Por otro lado, otro de los aspirantes republicanos, Newt Gingrich, recibía a primera hora de la noche una noticia que le proporcionó más que mero alivio: unánimemente, los medios le dieron por vencedor en el estado del que es oriundo, Georgia.
“¡Gracias, Georgia! Es gratificante ganar de forma tan definitiva en mi estado natal para poder lanzar nuestro momento de marzo”, tuiteó Gingrich nada más conocer las proyecciones en base a las encuestas de pie de urna, que conforme avanzaba el recuento se iban confirmando.
El propio Gingrich había admitido esta semana la necesidad que tenía de ganar en Georgia para poder continuar en una carrera en la que tuvo su mejor momento en enero, pero que desde entonces no ha hecho más que ir cuesta abajo, perdiendo el número dos por Santorum, con quien mantiene una dura batalla para presentarse como el “más conservador” de los postulantes.
Al hablar ayer ante sus seguidores en Georgia, Gingrich atacó tanto a Santorum como a Romney, afirmando que él es el “único candidato republicano con la capacidad de debatir de forma decisiva contra Barack Obama”.
Mientras los primeros estados comenzaban ya a contar los votos, otros donde también se juegan delegados los aspirantes republicanos este “supermartes”, como Idaho o Alaska, todavía no habían cerrado las urnas por la diferencia horaria que caracteriza una de las jornadas electorales más curiosas del proceso democrático estadunidense.




