Buscará cinta sobre Cantinflas retratar la verdad detrás del mítico comediante
Rodolfo G. Zubieta / Agencia Reforma
Ciudad de México
Cantinflas es uno de los personajes más representativos de México, pero ¿cuántas personas saben quién fue Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, el hombre detrás del mimo?
Esta es la pregunta que se repiten diariamente Sebastián del Amo y Óscar Jaeneda, director y protagonista del filme biográfico sobre el comediante, el cual arrancó su rodaje el lunes en la Alameda de Santa María La Ribera.
“Construir a Mario fue nuestro verdadero reto y por eso decidimos tener a un actor y no a un imitador. Escuché a mucha gente vociferando: ‘¿por qué no escogieron a Carlitos Espejel?’ y eso nomás no podía ser.
“Los imitadores de Cantinflas han hecho una exageración y han caricaturizado mucho al personaje, cosa que no está mal, porque lo hacen desde la trinchera de la comedia. Nosotros queríamos algo diferente, algo más dramático y mucho más construido”, puntualizó el realizador en entrevista.
Este realismo no sólo se necesitaba para forjar la dualidad entre Mario y su personaje, sino también para crear la ambientación para el filme, misma que se pudo observar con la recreación de la carpa Valentina, uno de los recintos donde trabajó Cantinflas a inicios de los años 30.
La plaza pública se transportó a esa época gracias a un automóvil Ford de colección, el decorado colorido propio de una feria de pueblo, una enorme tienda circense, anuncios de espectáculos en acuarela y puestos ambulantes de juguetes y flores.
En medio de esta postal de antaño, rodeada por curiosos y vecinos de la Ribera, se encuentra Jaeneda, tratando de sacudirse el acento barcelonés, a la vez que repasa la escena que hará con Ilse Salas: el momento en que Mario conoce a Valentina, su futura esposa.
Sin embargo, Óscar ha desaparecido y en su lugar se posiciona un tipo vestido con un pantalón sastre, zapatos negros, camisa blanca y tirantes. Su cabello muestra un copete rizado, mientras que su boca es rodeada por un delgado bigote. Se trata de Cantinflas.
“En mi filmografía hay personajes muy distantes y me gusta mucho la complejidad de estos. Creo que tanto Mario Moreno como Cantinflas, tenían aristas muy interesantes y me interesaba mucho explorarlos. Pero lo que más me interesaba era ese hecho de que un personaje domine a la persona. Uno como actor siempre termina absorbido por un personaje, pero en el caso de Cantinflas estamos hablando de toda una vida”, afirmó el español, durante un receso del rodaje.
El compromiso de Jaeneda por el personaje, mismo que persiguió durante cinco años, se puede observar en el interior de su camper, donde tiene cientos de fotos, libros, notas y DVDs de Ahí está el detalle, El gendarme desconocido y otras cintas del mimo.
Asimismo, el español casi no se separa de Celedonio Núñez, el imitador oficial de Cantinflas, o de Ortos Soyuz, su profesor de dicción.
“Ya he trabajado en nueve idiomas y en doce acentos, pero este es un trabajo complejo y muy difícil, porque te limita a la improvisación y en un personaje como este, la improvisación es básica.
“No quiero parodiarlo ni quiero dar más de lo que él realmente daba. Quiero ser muy exacto y buscar la verdad más pura. Eso va a ser muy complicado, porque la gente tiene tanta información de Cantinflas, que seguramente dirá que le faltó esto o aquello”, explica el actor de 38 años.




