No resuelven las autoridades el conflicto por el uso de espacios en una escuela de Chilpancingo
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Los padres de la escuela Revolución, ubicada en el primer cuadro de Chilpancingo, denunciaron la incapacidad de la autoridades educativas para resolver el conflicto con la José María Morelos y Pavón, con la que comparten instalaciones en distintos turnos, porque a pesar de varios procesos y un dictamen, continúan cerrados con candados varios espacios para los niños de la tarde.
Hace nueve días la Subsecretaría de Educación Básica, la Dirección General de Educación Primaria, la Dirección General de Asuntos Jurídicos, Contraloría Interna y el Departamento de Educación Primaria Estatal emitieron una resolución para atender el conflicto escolar.
El padre Víctor Pineda insistió en que la SEG atienda este conflicto de inmediato, porque ya existen muchos antecedentes de incumplimiento de los acuerdos de respeto en los turnos de trabajo y de que Cabrera Salgado se niega a compartir las áreas con los estudiantes del turno de la tarde.
Pero ante las gestiones de los padres y maestros, y la nula efectividad de las autoridades, cuestionó: “¿De qué sirve tener una autoridad así? Nosotros como padres y sobre todo los niños tienen derecho a disfrutar de las instalaciones, ningún directivo es dueño de la infraestructura de la escuela; si hubiera tres turnos, a todos se les debe dar la oportunidad de utilizar los espacios, sin discriminación, independiente de la situación social de los niños”.
En denuncias anteriores, se ha señalado que los estudiantes del turno matutino son hijos de burócratas y funcionarios, mientras los de la tarde provienen de familias de escasos recursos.
“Como padres pedimos de la mejor manera que se solucione de inmediato, seguimos apelando por la mejor solución, no queremos enfrentamientos, sino que se brinden todas las facilidades a nuestros hijos”, insistió Víctor Pineda.
En un recorrido en las instalaciones se observaron cerrados los sanitarios, en un edificio reconstruido el año pasado, mientras los baños de un edificio de 20 años en uso, con problemas drenaje, está abierto para los estudiantes de la tarde, a pesar de que en el dictamen indica que la nuevas instalaciones se deben compartir.
Asimismo, unas aulas en un edificio antiguo que serían habilitadas como aulas de medios para el turno vespertino, siguen cerradas con candado por el director del turno matutino, así como una cancha de frontón, que sólo disfrutan los estudiantes de la mañana.
Los padres de familia detallaron que tienen programada la clausura de fin de curso en la cancha de frontón, pero Cabrera Salgado les dijo a los maestros que para evitar este problema, el turno matutino organizó el acto de fin de curso en el salón Cuicalli.
El problema fue retomado por el Departamento Jurídico, después de que se firmó una minuta con el anterior subsecretario, José Villanueva Manzanarres, para distribuir los espacios con equidad, pero Fulgencio Cabrera no acudió a la reunión.
En el dictamen que emitió la SEG el 19 de junio, pide respeto en todo momento, evitar “sobrenombres, provocaciones físicas y verbales que han generado conflictos, incomodidad, e impide la convivencia en las escuelas”.
Sobre el área de medios, se indica que cada escuela va a seguir utilizando el área de cómputo como a la fecha se ha hecho; los 22 equipos otorgados por el gobierno del estado, se quedarán con la Morelos, y la Revolución se mantendrá en el aula más pequeña, donde sólo funcionan cinco computadoras.
La biblioteca equipada seguirá ocupada por la Morelos, también será utilizada por la primaria Revolución; y el aula que se utiliza como bodega por los dos turnos, se asigna a la Revolución para que los habilite como aula de inglés y de servicio médico.
Las dos escuelas tendrían que utilizar la cancha de frontón techada para sus actividades, porque los de la tarde señalaron que las actividades de educación física se realizan bajo el sol, además de respetar el horario de labores de cada institución.
El argumento de la distribución de espacios, se basó en la matrícula escolar; donde la María Morelos tiene un registro de mil 97 alumnos, y la Revolución, 345.




