Si se clausuran los vertimientos habría más contaminación, dice la Profepa
Karla Galarce Sosa
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) permite el vertimiento de aguas residuales a cuerpos lagunares bajo la justificación de que si clausuran los establecimientos de donde provienen, ocasionarán más contaminación que si se les impide su operación a pesar de las denuncias que hace la ciudadanía.
Integrantes de la delegación de la Profepa reiteraron que todas las plantas tratadoras de aguas residuales del puerto tienen problemas de funcionamiento y contaminan.
Un integrante de la Subdelegación de Zona Federal e Impacto Ambiental, quien se negó a proporcionar su nombre, dijo, ante integrantes de la Federación de Pescadores Unidos para Progresar, ante el regidor de la Comisión de Turismo, Eduardo Cueva Ruiz y ante el jefe de inspectores de la dirección de Ecología de Acapulco, Alfredo Sánchez Mena, que las plantas de aguas residuales Miramar, Puerto Marqués y La Mira son las más críticas de Acapulco.
El funcionario, quien no portaba el uniforme de la dependencia pero que llegó acompañado por otras dos personas, a quienes se les identificó como integrantes de la Profepa por los logotipos en sus camisas, el chaleco y el vehículo del cual descendieron en San Pedro Las Playas, dialogó durante unos minutos con los funcionarios municipales tras un recorrido que hicieron con pescadores para señalar descargas de aguas residuales en la laguna de Tres Palos.
A petición de los líderes de 51 cooperativas de pescadores que conforman la federación se realizó un recorrido por la laguna e identificaron dos descargas de aguas residuales; sin embargo, los representantes del gobierno federal no lo hicieron porque llegaron tarde.
El integrante de la Profepa señaló que las clausuras que efectúa esa dependencia federal son sólo simbólicas puesto que si tapan las salidas de agua contaminantes, éstas generarían más problemas ambientales que si les permiten verter sus desechos a los cuerpos lagunares o cauces de ríos.
Ante la petición de sanear la laguna evitando que hubiera más descargas de aguas crudas al cuerpo lagunar, el funcionario federal respondió que sería difícil sanearla con clausuras. Expuso que tiene la orden de clausurar únicamente los grandes complejos residenciales que ocasionan daños severos y no así actuar contra los pequeños vertimientos.
Mencionó que aunque la Profepa ha tenido acercamiento con representantes del área de operación de la CAPAMA para ver cómo solucionar el problema de las deficiencias de sus plantas, no observa ninguna respuesta de la paramunicipal.
El 24 de junio, la delegada de la Profepa, Maricela Ruiz Massieu informó que funcionaban en un 30 por ciento de su capacidad las plantas tratadoras de Acapulco; y anunció que la dependencia federal había comenzado un procedimiento administrativo contra Zihuatanejo por vertimiento de materiales y aguas residuales al mar pues su sistema de drenaje también era deficiente.
Dos días después, el director de la CAPAMA, Francisco Velasco Islas negó tal acusación y aseguró que la única planta que no funcionaba correctamente era la Miramar.




