Insuficiente, el espacio en la biblioteca del Zócalo para niños en cursos de verano
Óscar Ricardo Muñoz Cano
La directora de la biblioteca pública número 22, Dr. Alfonso G. Alarcón, Themis Antonia Mendoza Arizmendi, comentó en entrevista que “la biblioteca ya nos quedó chiquita, ya todos los espacios se ocupan, de hecho en las mañanas ya no doy servicio como tal al público porque todos los espacios están ocupados”.
Y es que desde el pasado 8 de julio y hasta el 2 de agosto la biblioteca, ubicada cerca del Zócalo porteño, ofrece talleres de verano y hasta en dos turnos, cuya demanda, a decir de su directora, es de poco más de 300 niños al día.
Por lo anterior, es que la maestra Themis exige al gobierno su apoyo para que una parte del edificio anexo –oficinas administrativas de preescolar y de material didáctico–, que por cierto se encuentran en mal estado, y que comparten la misma loza, pasen a ser parte de la biblioteca.
“Ahorita estamos pidiendo la recuperación de ese espacio, que según Catastro es parte del terreno de la biblioteca; eso lo estamos gestionando, nos dicen que sí, pero no cuándo…”.
“La biblioteca es una institución bien noble, nada más da y da; pedimos y a veces nos hacen caso, a veces no, sin embargo el trabajo es el sustento. No pedimos más espacios sólo porque sí; esto es una necesidad. Por las mañanas suspendemos el servicio de biblioteca porque no tenemos áreas para talleres, que son parte de los servicios que una biblioteca debe ofrecer a la comunidad”.
Agregó que “las bibliotecas actualmente deben ser dinámicas, activas, no sólo almacenar libros; ahora las bibliotecas son espacios culturales multifuncionales: espacios vivos”.
En ese sentido, la maestra refirió que “en una presentación que hubo en el Domingo Soler, en meses pasados, abordé al alcalde y éste me dijo que le habían comentado que el cine club de la biblioteca estaba muy bien, y rápido le dijo a (Gabriel) Brito: tenemos que apoyar a la maestra porque lo que está haciendo hay que fortalecerlo… y mira, aún estamos esperando”.




