Desearía el actor y director Santiago Segura que su personaje Torrente enfrentara a narcos mexicanos
Mario Abner Colina / Agencia Reforma
Toronto
Para su quinta aventura en el cine, el policía español José Luis Torrente, protagonista de la franquicia cómica Torrente creada por Santiago Segura, podría enfrentarse a los narcotraficantes mexicanos.
“Sería mítico poner a Torrente contra los narcotraficantes mexicanos. Es uno de los sitios donde Torrente se encontraría a sus anchas”, dijo en entrevista el actor y director ibérico. “Otra opción sería Torrente en Miami. Pero sí me gustaría que alguna organización criminal sacara de España a Torrente”.
Segura, quien con sus 900 mil seguidores en Twitter es el actor español más popular en la red social, cree que México podría reírse del tema de la violencia y el narco, como manera de exorcismo.
“La vida, si lo piensas seriamente, es una puta mierda. Todos morimos. Nadie se salva, es una horrible broma cósmica. La única manera de afrontarla es el humor. Si no hay humor en la vida, ¿qué te queda?”.
Desde 1998, cuando apareció la cinta Torrente, el brazo tonto de la ley, el artista, de 46 años, se ha burlado de todos los vicios de la sociedad española a través de su personaje: un agente violento, corrupto, misógino, machista, racista, alcohólico y drogadicto.
“A mí todo lo que me da miedo, todo lo que me avergüenza, todo lo que me da rabia o coraje, en el día a día, lo saco con Torrente. Torrente es un hijo de puta, no lo quisiera de vecino ni cruzármelo por la calle, pero en el cine me río de él”.
Torrente 4: lethal crisis, el último capítulo, hecho en 3D, recaudó el año pasado 26 millones de dólares y se ubicó en la cima de la taquilla española, por encima de Harry Potter y las reliquias de la muerte 2, Piratas del Caribe: Navegando en aguas misteriosas y Amanecer, de la saga Crepúsculo.
“Eso lo puede hacer un mercenario del cine, como yo”, dijo con humor. “Vi que la primera funcionó y continué reinventándome cada vez, pero con la misma esencia cada película. Suena trillado, pero la gente quiere ver siempre lo mismo. Ahora estoy dándole vueltas para ver qué hacer con la quinta”.
El histrión, quien ha rodado en México los filmes Perdita Durango (1997) y Asesino en serio (2002), dijo ser admirador del cine mexicano gracias al trabajo de figuras como Guillermo del Toro, Alfonso Cuarón, Gael García Bernal y Salma Hayek, con quien compartió créditos en La Chispa de la vida, la más reciente producción de Álex de la Iglesia.
“Todos son grandes tipos. Demián Bichir y Jesús Ochoa también me caen muy bien. Salma, por cierto, es bastante simpática. Aparte de que, vamos, está espectacular”, bromeó.
En su futuro, además de sacar adelante Torrente 5, el actor, ganador de tres premios Goya, no tiene ningún papel protagónico, y eso ni le preocupa.
“Hay gente que necesita papeles estelares o proyectos especiales para trabajar. A mí, con que me dejen decir dos frases en una película, soy feliz”.




