Corrupción de líderes, un camino fallido para tratar de imponer la presa La Parota
*El vocero Marco Antonio Suástegui hace un recuento de los momentos en que el Cecop ha estado cerca de ser destruido por divisiones internas
Maribel Gutiérrez
Agua Caliente
(Tercera parte)
Desde el comienzo de sus diez años de historia el movimiento opositor a la presa La Parota ha estado tres veces en peligro de casi desaparecer debido a que destacados miembros se han puesto del lado del gobierno y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la posición de imponer el proyecto.
El vocero Marco Antonio Suástegui Muñoz, en entrevista, reconoce abiertamente los momentos de debilitamiento del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop) ante la corrupción.
Suástegui, de 37 años, arquitecto de profesión pero dedicado a la renta de motos acuáticas en la playa Icacos de Acapulco y a la agricultura y la ganadería en sus tierras del rancho Las Parotas, dentro de los Bienes Comunales de Cacahuatepec, es vocero del Cecop –junto con Felipe Flores Hernández– desde hace diez años.
Tenía 27 cuando opositores a la presa fueron a hablar con su papá, el comunero Pedro Suástegui, para que le pidiera a Marco Antonio que colaborara con el movimiento. Desde su primera participación se identificó con la posición que en anteriores reuniones se había definido: “Las tierras no se venden, no a La Parota”, y destacó por su decisión y porque con su preparación profesional podía ayudar más al movimiento. Lo nombraron vocero, y se caracteriza por sus discursos pronunciados con emotividad y vehemencia.
Pollos, queso, puestos y dinero
–¿Porqué te incorporaste al movimiento?
–En enero de 2003 comenzó el movimiento, no fue el 28 de julio el primer plantón, anteriormente hubo dos plantones en El Fraile y en la cabecera de los Bienes Comunales. El primero lo encabezó Crecencio Jerónimo Aparicio comisariado en 2003, fue en enero o febrero cuando se realiza el primer plantón, yo estuve presente, yo bajé con mi papá, porque habíamos escuchado en los medios de comunicación que líderes del PRI como Eduardo Valente Navidad estaban al frente de la negociación, junto con un mentado Nabor Ojeda y Evencio Romero.
“Se hizo un gran plantón, el comisariado Crecencio Jerónimo Aparicio estuvo al frente. Paramos a la CFE, pero después de platicar un par de horas o menos con los funcionarios, llegaron unas camionetas cargadas con pollos rostizados y comida, y empezaron a repartir a la gente y se acabó el problema, fue el plantón más rápido de la historia.
“Y Crecencio junto con sus secuaces negociaron ahí, lo puedo asegurar. Negociaron económicamente, puestos, cargos empleos para trabajar en CFE.
“Después vi que un ex comisariado de Cacahuatepec, Israel Lorenzo Elacio se había inconformado con Crecencio, y me llamó a Cacahuatepec y empezamos a organizar otro plantón, eso fue entre marzo y abril. Nos había dicho que íbamos a parar los trabajos de la CFE y no era cierto, él buscaba ser capataz de los trabajadores, buscaba hacer un sindicato, estar al frente de los trabajadores y cobrar algunos bienes, y corruptelas y prebendas.
“En esa ocasión dieron unos quesos de prensa, tres quesos gigantescos y los empezaron a repartir a la gente. Nos habían engañado nuevamente.
“Después en una ocasión en una reunión en Cacahuatepec vi a Felipe Flores, que no conocía yo, a Gumersindo Joaquín Prudencio, a la doctora Rufina Palma, los llegué a ver en una de las reuniones.
“Después yo estaba trabajando en Acapulco en playa Icacos y llega la gente de San José, Gumersindo Joaquín Prudencio, Isabel Suástegui que era primo hermano de mi papá, Domingo Castañón, y hablan con mi papá: Pedo, queremos hablar con tu hijo Marco Antonio, él es arquitecto, él puede saber más de esto, que nos ayude, queremos defender la tierra, dicen.
“Me dijeron que iban a poner un tercer plantón, y les dije que yo no iba porque lo primero que hacen es negociar con el gobierno y con la CFE. Me dijeron que ya habían tomado la decisión, tres comunidades: San José, Arroyo Verde y Garrapatas, de hacer ese plantón, pero ya no va ir el comisariado, ni los caciques, van a ir los tres pueblos nada más.
“Se hizo el 28 de julio de 2003 el tercer y definitivo plantón y es donde nace el movimiento denominado Cecop. Participaron tres comunidades completas.
“Llegamos en la madrugada y ya habían detenido a dos personas de la CFE, Víctor Manuel Zapata Morgado y Arturo Mancera, ingeniero encargado del proyecto.
“Ya estaba el tumulto, detuvimos a la CFE peo a la vez Crecencio Gerónimo con otros se unieron para venir a desalojarnos. Estuvimos a unos metros de enfrentarnos con los machetes con los que ya eran empleados de la CFE, eran 250 empleados de la CFE, llevaban machetes y pistolas, los habían emborrachado, les habían dado cerveza en Los Ilamos, en Parotillas, en Cacahuatepec para que nos fueran a encerrar a acorralar en el paraje denominado El Fraile.
“Ahí fue el primer enfrentamiento, y ahí hice mi primera participación, la hizo Felipe Flores, la hizo Gumersindo.
“Me di cuenta que esa lucha sí iba a prosperar, porque en El Cantón había dos familias que eran enemigas, los Hernández con los Prudencio, se mataban cada rato, una vez me tocó ver en mi pueblo cómo se mataban, yo estaba niño como de 8 años, y en el plantón estaban esas dos familias, por primera vez sin matarse, sin machetearse, sin armas, bajaron al paltón y coincidimos en que lo primordial era la unidad de nosotros para defender los bienes comunales de Cacahuatepec. Me impactó mucho ver que esas familias se habían unido”.
Los tres voceros
“Eramos tres voceros ya, en ese plantón del 28 de julio nos nombró la comunidad, nosotros no mandamos ni decidimos. Ese día fue nombrado Felipe Flotes, Gumersindo Joaquín Prudencio y yo, autorizados para dar entrevistas, para salir a reuniones, para dar informaión a otros pueblos, pero no para decidir ni para mandar”.
–¿Qué pasó con Gumersindo?
–Uno de los errores fue darle mucha voz a Gumersindo Joaquín Prudencio que en ese tiempo era comisario de San José Cacahuatepec. Nosotros le teníamos una confianza tremenda a ese hombre.
“Cuando hablaba me impactaba, yo decía cómo alguien que casi no sabe leer se expresa de esta manera, a mí me convenció como el líder de nosotros.
“Levantamos el plantón de El Fraile, lo trasladamos a Agua Caliente a La Tolva, y empezaron los conflictos con Gumersindo en 2004.
“Fuimos a hablar con el gobernador que era René Juárez Cisneros para decirle que la CFE estaba abusando, que estaba tirando corrales. Gumersindo dijo que él no iba a Chilpancingo, que se iba a quedar a cuidar el plantón.
“Éramos como 400 o 500 personas de aquí y el gobernador sólo quería recibir a Felipe y a mí y algunos más y se estaba tardando, hasta que nos recibe a todos en un salón de usos múltiples. Entramos a Casa Guerrero y por abajo en los jardines iban Gumersindo, Isabel Suástegui, Domingo Nava y otros que ya habían negociado con el gobernador. Fue una traición.
“Fue uno de los tres momentos que estuvieron a punto de destruir al Cecop, la traición de Gumersindo e Isabel Suástegui, fue en 2004. A partir de ahí no se volvieron a presentar al plantón, pero se llevaron a casi toda la gente de San José, a la gente del Rincón, a una que otra de Garrapatas. Pero tengo entendido les dieron 3 millones de pesos y al repartirse el dinero se desenmascararon y dijeron que Gumersindo se quedó con más de un millón.
“El Cecop se tambaleó porque Gumersindo se había ganado la confianza”.
“El error más grave que cometimos es ser confiados. Después cometimos el mismo error con un grupo de mujeres al que le dimos toda la confianza, entre ellas la doctora Rufina Palma, Flora Martínez García, y Elena Kan.
“La asamblea les dio la calidad de voceras, dijimos qué bueno nos vienen a ayudar, pues lo mismo hicieron, negociaron cuestiones económicas, plazas en el gobierno, y nos traicionaron a finales de 2004”.
“Pero lo que sí estuvo a punto de acabar con el Cecop fue la traición de Nemesio Valeriano Moreno, a quien nombramos presidente del Comisariado de Bienes Comunales Cacahuatepec y esto es hace apenas año y medio, le dimos el poder y la confianza y nos quitó a toda la gente, el movimiento estuvo a punto de venirse abajo, tuvimos que hacer un esfuerzo grande para reagrupar a la gente y hoy nuevamente está de pie.
–¿A quién se llevó?
–Nos había quitado a la gente de Huamuchitos, de Tasajeras, Garrapatas se moría por irse a los brazos de Nemesio Valeriano Moreno, que es un auténtico comunero y que había surgido del Cecop, se hizo en el Cecop, y nos quitó a la gente de Agua Caliente, se fue Evaristo Mendoza Ramírez, uno de los voceros del Cecop, empezó a ganar terreno y estuvo a punto de fracturar al Cecop, pero ahora mucha gente de los pueblos ha regresado, y a los que ya se fueron con él ya no queremos que regresen, ya han probado el dinero del poder y esa gente ya no cabe en el Cecop. “Recuperamos Tasajeras, Garrapatas, San José, Huamuchitos, Cacahuatepec y por primera vez tenemos gente de Las Parotas y del Rancho de las Marías con nosotros y Los Ilamos.
“El Cecop va ganado más terreno, creo que tenemos un 70 por ciento de la población de Cacahuatepec”.
–¿Por qué se fue Nemesio Valeriano?
–Tuvo tratos con el gobierno, tuvo asambleas a escondidas con algunos funcionarios de la CFE y del gobierno. En una asamblea se le ocurrió decir que aquí en Cacahuatepec se maneja mucho dinero.
“Después en una reunión con el gobernador le dijo: señor gobernador yo quiero saber en cuánto me van a pagar mis tierras. Y eso no es del Cecop. Yo pregunté claramente ese 28 de julio de 2003, qué quieren, señores, que se les paguen bien sus tierras, quieren empleo, mejores casas, y dijeron: No, la tierra no se vende. Y ese es el grito de guerra del Cecop. La tierra no se vende, no a la presa La Parota. Nunca hemos preguntando que cuánto cuesta la tierra.
“Hoy sabemos que a Nemesio lo está financiando Evencio Romeo, que tiene tratos con la CFE, que tuvo tratos con el gobierno de Zeferino Torreblanca, y que anda queriendo ser nuevamente comisariado.
“Fue la traición más grande, la tercera, y la que estuvo a punto de fracturar al Cecop. Porque Garrapatas se iba con él, acudía a sus reuniones, ya no acudía a las del Cecop, todos los domingos teníamos reuniones aquí, y Nemesio en Cacahuatepec o en Parotillas y se llevaba a la gente de Garrapatas, Tasjeras, Amatillo, Humuchitos, El Cantón, ya las reuniones del Cecop eran raquíticas y las de él eran grandes. Juntaba alrededor de 200 y el Cecop a luchas 30. Pero el Cecop se volvió a unir ”.




