Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Falta mucho por hacer en cuanto a formación de públicos, advierte Silvia Salazar

Óscar Ricardo Muñoz Cano

La directora teatral Silvia Salazar Almenara aceptó que trabajar para niños ofrece un doble reto: gustar a los niños y gustar a los papás de los niños para que los lleven, por lo que indicó que esta temporada de la obra de títeres Hansel y Gretel que recién terminó el domingo pasado “fue un poco difícil” pues en cuanto a formación de público “en Acapulco aún nos falta mucho por hacer”.
Y no es para menos, para la obra montada por su compañía Polichinela, las noticias no fueron buenas: tras nueve domingos  “tuvimos poca audiencia; tuvimos en promedio una audiencia de diez personas (en un foro cinco o seis veces mayor) y en alguna función tuvimos sólo cuatro”.
Al respecto, la maestra declaró que hay mucha dificultad para convocar al público; “está lo de la formación de públicos, que nos falta mucho por hacer, la gente cree que el teatro es aburrido o que la calidad de los grupos locales no está a la altura de la de otros lugares, pero sólo cuando nos ve ya tienen un punto de referencia, de juicio”.
Así también, agregó que por ejemplo, “la promoción generalmente la hacemos como podemos, pues hacer teatro en Acapulco no es fácil, hacemos las cosas con nuestros propios recursos humanos y materiales y en ese sentido la promoción nos cuesta trabajo”, No obstante, y a pregunta expresa acerca de la necesidad de hacer teatro para niños, la maestra Silvia Salazar aseguró que “primero hago teatro porque me gusta, y como teatrista necesito hacer algo por los niños, es una parte de la población que está muy olvidada, y es por eso que creamos Polichinela, que es un espacio donde la familia a través de una función, o de algún títere que también realizamos, convive, se acerca y sí, a pesar de muchas cosas vamos a seguir adelante”.

468 ad