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No hay en el estado una dramaturgia propia que lo nutra, dicen Iris García y Lucero Castro

*La política cultural está encaminada sólo a la formación de espectadores y no de creadores, señalan

Óscar Ricardo Muñoz Cano

Tras aceptar que en Acapulco se hace un teatro de aficionados y por lo mismo hay poca dramaturgia en Guerrero, la actriz y dramaturga Iris García Cuevas, junto con la también actriz y directora Lucero Castro ofrecieron una plática sobre el tema dentro de las actividades del programa Escritores en Verano, en el Centro de lectura Carlos Fuentes del Centro Cultural Acapulco.
Ante el público presente, y luego de recordar que la historia de la dramaturgia en Guerrero no es un asunto menor y que por ejemplo el trabajo de Juan Ruiz de Alarcón que tanto realzamos no se llevó a cabo ni en el país o que también, el de María Luisa Ocampo se desarrolló en la ciudad de México, Iris García agregó que “teatro como tal siempre ha habido, porque es una actividad lúdica que sirve para la enseñanza de diversas cosas;  nos sirve para aprender, se hace en las escuelas y es algo que se ha visto como una herramienta de aprendizaje, no como una cuestión estética, de búsqueda estética”.
“Desafortunadamente el deseo de estar arriba, en el escenario no ha permeado todavía a la necesidad de decir en el escenario aquellas cosas que verdaderamente competen a la sociedad guerrerense; no estamos viendo puestas en escena de obras que hablen de lo local, que traten de explicarnos nuestro ser y nuestro entorno, estamos tratando de encontrar en otras dramaturgias qué es lo que quisiéramos poder decir”.
Por lo anterior, dijo, “si tuviéramos que nombrar a dramaturgos guerrerenses actuales, sólo José Dimayuga”, porque dijo, el dramaturgo debe estar también en el proceso de la puesta en escena, en relación con los actores, los directores.
Por su parte, Lucero Castro aseguró que debe existir una vinculación entre teatro y dramaturgia, pues “actualmente nos enfrentamos a dos cosas: los chavos nuevos que se quieren dedicar a esto carecen de formación para poder llevar una historia a una puesta en escena formal, por eso vemos tantos trabajos tan improvisados y faltos de conocimientos que se deja sentir en los productos finales”.
Señaló que para hacer teatro, pero teatro de calidad, “se necesita teoría, necesitamos métodos”, porque denunció, “han salido escritores express y hasta compañías express que incluso inventan términos como dramaturgia actoral”, donde sobre la marcha se van armando los textos a representar, explicó.
Ambas coincidieron en el hecho de que en el estado no se han dado las condiciones para que exista primero teatro para generar la necesidad de una dramaturgia que lo nutra, al tiempo que recalcaron la falta de buenos textos, de profesionalización de los directores y los actores y una idea de cómo arreglar esta situación.
Qué tendríamos que hacer, planteó Iris García, “formar públicos, ver más teatro, desarrollar talleres de formación actoral, incentivar dramaturgos”, y puso como ejemplo la ciudad de Taxco, donde año con año se realizan las Jornadas Alarconianas.
“En Taxco, han visto mucho teatro, creo que es la ciudad en Guerrero que ha visto más teatro, pero eso no se ve reflejado en la calidad de sus puestas en escena ni en la cantidad de grupos teatrales”, de los que dijo, hay sólo dos grupos, “porque la política cultural ha estado encaminada sólo a la formación de espectadores y no de creadores”.
La autocomplacencia, por otro lado, es uno de los males que aseguraron ambas actrices, ha hecho mella en la calidad del teatro en Guerrero.
“Es un círculo vicioso, lo que se trata es de hacer teatro, entonces estamos bien”, criticó García Cuevas, recalcando la falta de profesionalización de grupos y actores de teatro y con los que el director, que también puede ser un amateur, tiene que lidiar.
Afortunadamente, agregó Lucero Castro, “ya hay instituciones que trabajan con teatro, ya podemos hablar de escuelas de iniciación artística en Acapulco, pero debemos dejarle el trabajo, hay que ver cómo cooperamos; sabemos que la mayoría no vivimos del teatro, pero si no damos se siente, hace falta, dejando de lado que el teatro en Guerrero es para principiantes, cosa que es una realidad”.
Durante la plática se recordaron además personajes relacionados con el teatro y la dramaturgia como Gloria Ramírez, Silvia Salazar, José Dimayuga y Luis Zapata, y grupos teatrales como Carrizo, así como montajes como Contrabando, de Víctor Hugo Rascón Banda, del que dijeron fue una de las últimas obras en las que el público salió conmovido.

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