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Fueron Caballeros Templarios quienes ejecutaron al vicealmirante y su escolta

*Revela el procurador Jesús Murillo Karam que los tres detenidos como presuntos responsables del ataque confesaron ser integrantes de ese grupo criminal

Rolando Herrera y Érika Hernández / Agencia Reforma

Ciudad de México

El asesinato del vicealmirante Carlos Miguel Salazar Ramonet fue obra de la banda de Los Caballeros Templarios.
Así lo confesaron los tres hombres detenidos el domingo tras el homicidio del mando naval y su escolta, reveló ayer el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam.
“(Los detenidos) ya confesaron haber sido parte o, por lo menos, los miembros de una de las camionetas que asesinaron de esta manera tan artera al comandante de la (Octava) Zona Naval y quienes declaran formar parte de un grupo delictivo.
“Un grupo de delincuentes que se denominan a sí mismos Caballeros Templarios y a los que les pagan un salario mensual de 7 mil 500 pesos por robar, extorsionar y generar secuestros, entre otra serie de delitos”, señaló el funcionario.
Los presuntos homicidas, indicó por su parte Eduardo Sánchez, vocero de Seguridad del Gobierno federal, fueron identificados como Timoteo Vargas Infante, José Trinidad Arroyo Regalado y Ramiro Barajas Alvarado.
Murillo señaló que el ataque contra el mando naval ocurrió cuando éste regresaba a Puerto Vallarta tras pasar el fin de semana en Michoacán.
Salazar Ramonet, quien encabezaba la Octava Zona Naval, con sede en Puerto Vallarta, viajaba en compañía de su esposa y un chofer, quienes resultaron heridos, además de un elemento de apoyo, quien también murió en el ataque.
“Al enterarse el vicealmirante en una caseta de cobro que la carretera en su continuación estaba bloqueada, decidió tomar una ruta alterna para llegar a tiempo a sus labores, por lo que siguió un camino secundario con ese propósito”, narró el Procurador.
En el trayecto, añadió, una camioneta les cerró el paso y sus tripulantes les exigieron identificarse cuando, enseguida, llegó otra camioneta. Los conductores de estos vehículos estaban fuertemente armados.
Posteriormente, comenzaron los disparos contra la camioneta de la Marina en que viajaba el mando naval, narró Murillo.
Matan a jefe policial en Lázaro Cárdenas

Los ataques contra mandos y elementos policiacos en Michoacán cobraron ayer otra víctima, la de un comandante de la policía en el municipio de Lázaro Cárdenas, otra zona en disputa del crimen organizado.
El comandante José Manuel Reyes Rosales, de 52 años, fue abatido de varios disparos en lo que se presume un nuevo ajuste de cuentas de los grupos criminales.
De acuerdo con reportes de la Policía Ministerial, el mando fue hallado a las 9:30 de la mañana a la orilla del río Balsas, a un costado de la carretera que conecta a Lázaro Cárdenas con la autopista Siglo 21.
El cadáver del jefe policiaco, quien tenía 52 años, presentaba al menos 10 impactos de arma de fuego.
Por el tipo de lesiones y los casquillos percutidos encontrados en el lugar de los hechos, las autoridades indicaron que al comandante le dispararon con armas de fuego calibre .9 milímetros.
En el sitio también fue localizada una camioneta Jeep, Grand Cherokee, con placas PPP-5112 de esta entidad, la cual quedó asegurada como parte de las investigaciones.
Al momento de su ejecución, Reyes Rosales vestía de civil. Portaba pantalón corto, tipo bermudas, playera verde y una bolsa tipo cangurera, atada a la cintura.
Este ataque se suma a otros hechos de violencia registrados en los últimos días en Michoacán.
El sitio donde ayer fue abatido el comandante de Lázaro Cárdenas, es cercano a donde el pasado 18 de julio también fue emboscado un convoy de la Policía Federal.
El ataque se registró a la altura del puente Feliciano, que divide a Michoacán y Guerrero, sobre la Autopista Siglo 21, que va de Lázaro Cárdenas a Pátzcuaro.
Abatidos a balazos, quedaron los cuerpos del comandante Joel Pérez Aguirre, así como del Policía Tercero, Máximo Reyes Cortés, y el de otro elemento identificado como Efraín Tierrablanca Ramírez.
Otros seis agentes fueron enviados al hospital, también por lesiones de impactos de bala.
Desde entonces la seguridad en esa zona fue reforzada con el arribo de más elementos del Ejército y Policía Federal, pero ni eso ha contenido la violencia.
La semana pasada la violencia llegó a su clímax en la entidad, donde se registraron 42 ejecuciones en municipios de la sierra, la Costa y Tierra Caliente.
En sólo dos días la violencia cobró 29 vidas, entre ellas las de cuatro agentes de la PF en los municipios de Los Reyes, Arteaga, Lázaro Cárdenas, Aquila, Ciahuayana y Buena Vista Tomatlán.

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