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Llevan experimento teatral a Tepito para mostrar que los seres humano son iguales

*El actor Daniel Giménez Cacho y la actriz holandesa, Adelheid Roosen, autora de la idea original, se apoyaron en estudiantes y jóvenes del barrio

Jorge Santamaría / Agencia Reforma

Ciudad de México

Hablar del barrio bravo de Tepito es un aparente sinónimo de delincuencia, drogas y sangre.
Sin embargo, dentro del corazón popular de México habitan en realidad personas que tienen corazón, metas y sueños, como cualquier otro ser humano del planeta.
Eso es justamente lo que el actor Daniel Giménez Cacho intentó demostrar ayer con la realización de un experimento teatral ejecutado con ayuda de los propios tepiteños y la actriz holandesa, Adelheid Roosen, autora de la idea original.
“Por medio de este número quiero demostrar que todos los seres humanos somos iguales, seamos de un barrio peligroso, de poco dinero, de otra religión, color de piel, todos somos lo mismo, nada nos distingue más que los rasgos culturales de los países de donde provenimos”, afirmó Roosen.
La primera etapa del proyecto, cuyo nombre es Safari del Barrio, fue convocar a estudiantes de actuación de la Escuela Nacional de Arte Teatral, Casa del Teatro y UNAM, entre otras.
Ellos tuvieron que vivir un día entero con un habitante de Tepito, previamente seleccionado.
“Los contactamos con ayuda de Alfonso Hernández, El cronista de Tepito y, sorpresivamente, ayudaron”, explicó Giménez Cacho.
Luego, cada estudiante tuvo que crear un monólogo de cuatro minutos de duración en el que reflejara las similitudes emocionales que tiene con el personaje del barrio con el que vivió.
Esta etapa del monólogo fue la que tuvo lugar ayer, en el Centro de Estudios Tepiteños (CETEPIS), donde estuvieron presentes Giménez Cacho, Roosen y el embajador de los Países Bajos en México, Dolf Hogewoning.
Desde las 10 horas comenzaron los ensayos, coordinados por ambos actores; sin embargo, había un problema, no todos los estudiantes tuvieron la fortuna de contar con su “tepiteño”.
Algunos argumentaron que su acompañante tuvo que trabajar y alguno reveló que tuvo una fiesta donde alcanzó un nivel de ebriedad que lo incapacitó.
“Aunque algunos no pudieron venir, me sorprende que las personas del barrio se abrieron para participar en la actividad, no se cerraron como muchos pensamos”, añadió Giménez Cacho.
Los alumnos comenzaron sus números a las 16 horas en punto, bajo las indicaciones de Roosen, quien dirigió la actividad, mientras Giménez Cacho tradujo.
La mayoría de los actores plasmaron el sufrimiento, la delincuencia, la sangre y las balas que recorren las calles del barrio bravo, en presencia de 70 invitados.
Las lágrimas derramadas por los actores mostraban la dura vida de los tepiteños.
Giménez Cacho también participó en algunas dinámicas, pero haciendo preguntas o dando indicaciones.
El actor adelantó que le gustaría vivir esta experiencia y presentar su monólogo el próximo año dentro de las actividades del Fmx-Festival de México en el Centro Histórico.
“Son chicos maravillosos, intensos, derraman emociones, mi corazón latió intensamente. No perdí tiempo en enfocarme a los peligros del barrio, sino que descubrí que son las mismas personas, con los mismos problemas que yo tengo”, comentó la actriz Adelheid Roosen.

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