Acudirán 500 católicos a colonias con inseguridad a evangelizar a los jóvenes
*Las brigadas comenzarán a mediados del mes y el objetivo es que se trasmita a los participantes que la Iglesia se preocupa por ellos, dice el arzobispo
Mariana Labastida
A mediados de este mes, unos 500 jóvenes católicos acudirán a colonias con alto índice de inseguridad para acercar a otros a la iglesia y alejarlos de las drogas y de la delincuencia organizada.
Con una misa en el seminario del Buen Pastor, ubicado en el fraccionamiento Costa Azul, los jóvenes iniciaron la Misión Juvenil Diocesana para evangelizar en las colonias.
Allí el arzobispo Carlos Garfias Merlos pidió a los integrantes de la Pastoral Juvenil trasmitir el mensaje a otros jóvenes de que la iglesia católica se preocupa por ellos.
Los jóvenes de la Pastoral Juvenil provenientes de la Costa Grande, Costa Chica y el puerto se reunieron en el seminario en un encuentro en el cual se les motivó para que salgan a las calles a trasmitir el mensaje de la iglesia, así como convocar a otros a que se integren a los trabajos, que tengan claro un proyecto de vida.
La coordinadora de equipo regional en Acapulco de la Pastoral Juvenil, Paola Márquez Sánchez, explicó que tendrán cuidado cuando visiten los parques, callejones y lugares públicos en busca de los jóvenes para evangelizarlos, que evitarán percances sobre todo con quienes se muestren agresivos, por eso serán preparados y acompañados.
Aseguró que no han tenido conflictos con la delincuencia.
Explicó que a mediados de agosto comenzarán el trabajo parroquial para que los jóvenes de la Pastoral Juvenil salgan a motivar a otros jóvenes en escuelas, parques, callejones y calles, y que se acerquen a la iglesia.
Los jóvenes que participan en dicha actividad tienen entre 14 y 25 años, y ayer en misa recibieron la lo que la iglesia llama “Eucaristía de envío” que es la misión de que salgan a evangelizar.
Garfias Merlos indicó que se pretende que los mismos jóvenes con su energía atraigan a otros de las colonias visitadas a su encuentro con Cristo, trabajo que harán de agosto a noviembre y, aunque no es su objetivo principal, se busca tener acompañamiento para que los muchachos “no se vean envueltos en la droga, vicios y no sean atraídos por la delincuencia organizada que ha encarrilado a varios y eso es lo que vamos a evitar con estas brigadas”.




