Tras un día de bloqueo, liberan las carreteras y a un grupo de militares; otro siguió retenido
Zacarías Cervantes
Pericón/Tecoanapa
Tras el desarme de cinco elementos de la Policía Ciudadana, que depende del Sistema de Seguridad Pública Ciudadano, la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), que respalda a este sistema cambió de planes; canceló una audiencia que tendría ayer con el gobernador Ángel Aguirre Rivero y decidió instalarse en asamblea en esta localidad.
En esta asamblea que comenzó ayer y que se pretende que continúe este miércoles, se reiteró el acuerdo de que la Policía Ciudadana no se va a incorporar a la Policía Rural, como lo propone el gobernador Ángel Aguirre Rivero, que los militares que desarmaron a los policías ciudadanos respondan ante la asamblea de las acusaciones en su contra por parte de los ciudadanos de que tienen vínculos con la delincuencia.
El objetivo, explicó el promotor de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio era esperar a que los efectivos del Ejército que la mañana del lunes desarmaron a cinco de los elementos de la Policía Ciudadana devolvieran las armas decomisadas, por eso la asamblea se instaló frente a las unidades con los militares retenidos desde la mañana del lunes a la entrada de esta población.
Como consecuencia, el grupo de aproximadamente 50 elementos, a bordo de cuatro camionetas Pick up y tres Hummer permanecían retenidos hasta la tarde de ayer por cientos de miembros de la UPOEG y de la Policía Ciudadana.
Sin embargo, quedaba solamente la tropa, pues el jefe del grupo que hasta a las 8 de la mañana del lunes mantenía el retén, de quien solamente se supo es el capitán Broum, por la mañana abandonó la comunidad a bordo de un helicóptero que aterrizó cerca de donde están los soldados retenidos. Con él también abandonaron la localidad otros dos oficiales.
El medio día de ayer más de 50 militares que permanecían a bordo de dos camiones y un tanque blindado, a la entrada de esta comunidad, pero entrando de Cruz Grande, también abandonaron la localidad y salieron rumbo a Cruz Grande. Este grupo de soldados, encabezados por el mayor Mauro González del 48 Batallón de Infantería, había llegado la mañana del lunes para rescatar a los militares retenidos tras el decomiso de las cinco armas a los elementos de la Policía Ciudadana y que se mantenían al otro extremo de la localidad en la entrada por Tierra Colorada.
Este grupo de militares fueron retenidos, desde la mañana del lunes por cientos de habitantes de El Pericón que después fueron respaldados por miembros de la UPOEG de comunidades de varios municipios de la región. Además del decomiso de las cinco armas, los militares fueron acusados por los habitantes de que protegían a un grupo de integrantes de la delincuencia organizada, a quienes, incluso, dijeron los vecinos, pretendían entregar a los cinco miembros de la Policía Ciudadana, pero fueron descubiertos a tiempo.
Vecinos del lugar, denunciaron que, incluso, cuando llegaron para evitar que los cinco policías ciudadanos fueran detenidos alcanzaron a ver a tres hombres vestidos de negro que corrieron entre las milpas.
Esto complicó la situación, pues los militares fueron retenidos precisamente cuando a bordo de las cuatro Pick up y tres Hummer pretendían abandonar la comunidad para ser relevados por otro grupo.
El medio día del mismo lunes también fueron retenidos militares que llegaban a esta comunidad proveniente de Cruz Grande. Estos fueron retenidos al otro extremo de El Pericón, precisamente en el entronque hacia la comunidad de Las Ánimas, municipio de Tecoanapa.
Además de la retención de los dos grupos de militares los miembros de la UPOEG y la Policía Ciudadana realizaron bloqueos en los principales accesos del tramo carretero que comienza en Tierra Colorada y desemboca en Cruz Grande.
Los bloqueos se mantuvieron desde las 10 de la mañana del lunes hasta a las 9 con 15 minutos de ayer martes, cuando la dirigencia de la UPOEG determinó liberar la carretera, con ello también liberó al grupo de militares que estaban retenidos en la desviación hacia Las Ánimas.
Sin embargo mantuvieron replegados al grupo de militares en la entrada de El Pericón llegando por Tierra Colorada, que fueron los que desarmaron a los policías comunitarios.
El dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, entrevistado por la mañana de ayer declaró que decidieron liberar la carretera “por un cambio de estrategia”, que consistió, además, en cancelar una reunión que tenían programada con el gobernador Ángel Aguirre Rivero para ayer y acordaron, mejor, instalarse en asamblea permanente en esta localidad y esperar hasta que las autoridades militares les entregaran las armas que les decomisaron a los policías ciudadanos.
Sin embargo, la asamblea no se instaló formalmente, pues los aproximadamente 2 mil miembros de la UPOEG y de la Policía Ciudadana que llegaron a esta localidad de los 42 municipios en donde tiene presencia la organización, solamente se mantuvieron concentrados en el campamento que instalaron frente a donde se encontraban replegados los militares.
Después de las 4 de la tarde, cuando finalmente, el dirigente de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio comenzaba a hablar, a manera de instalación de la asamblea, comenzó un fuerte aguacero que obligó a suspender lo que sería la asamblea y replegó a la mayoría de los miembros de la UPOEG para protegerse de la lluvia.
El dirigente de la agrupación dijo que la UPOEG debe replantear su relación con los gobiernos estatal y federal, para coadyuvar en la solución no solamente de la inseguridad, sino también los problemas de pobreza que viven los indígenas, el abandono y la desarticulación social en que se encuentran.
Dijo que en adelante son los habitantes de las comunidades indígenas, o la gente en general, los que tienen que decidir sobre su desarrollo.
Explicó que decidieron liberar las vías de comunicación para ser flexibles ante las autoridades, pero también demandó de los gobiernos estatal y federal respeto a las costumbres indígenas.
Y en ese sentido planteó una nueva relación de las comunidades indígenas con los gobiernos estatal y federal, además de sostener nuevos acuerdos para la solución de sus problemas.
Explicó que la organización promoverá la aceleración de la Comisión para la Armonía y el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y que si es necesario “hacer a un lado a Bruno como interlocutor o vocero”, él admitiría la decisión.
Asimismo, volvió a reiterar el acuerdo de la UPOEG de rechazar incorporarse a la Policía Rural, como lo propone el gobernador para normativizar a la Policía Ciudadana. Agregó que los pueblos acordaron el 3 de agosto normar a la Policía Ciudadana, pero que debe ser mediante un acuerdo de éstos con el gobierno, y no una imposición como se pretende.
En cuanto a los militares que mantenían retenidos, dijo que estos continuarían hasta que entregaran las armas que decomisaron a los policías ciudadanos. Además dijo que los soldados son acusados por los ciudadanos de tener vínculos con las bandas del crimen organizado y que éstos deben responder ante la asamblea de estos señalamientos.




